de la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional
|
EN ESTE NÚMERO |
|
| ¿Quién es mi prójimo? | |
| La profecía apocalíptica: ¿El fin del tiempo? | |
| El superestado venidero | |
La vida en este mundo de cambio continuo es un verdadero reto. Para muchos de nosotros, la sociedad actual es muy diferente de la que conocimos cuando éramos niños o aun cuando éramos adultos jóvenes. Parte de la gran dinámica de nuestra época es el número de rostros nuevos y diferentes que entran en nuestras vidas, ya sea por los medios de comunicación, en nuestras escuelas o por el vecino de al lado.
En mayor o menor grado, la creciente realidad de la globalización hace que nos juntemos con personas que nunca antes habíamos tratado. Sencillamente, el vecindario global se está llenando de gente. Los dinámicos avances en los campos de la tecnología, del transporte y de la comunicación han introducido en nuestra vida diaria nuevos rostros, acentos y tradiciones. Nuestro cómodo mundo de "afinidad" se está estirando, si acaso no se está cimbrando.
Esto ya no es simplemente un fenómeno que ocurre en Buenos Aires, Nueva York o Londres, sino es algo que sucede en todas partes. Para comprobarlo, sólo tenemos que asomarnos a la ventana, hojear el periódico local o buscar los nombres en el directorio telefónico. El trato personal con los "otros" va a ser uno de los grandes retos personales del siglo 21.
La sociedad actual está dividida en cuanto a cómo enfrentar este asunto respecto a los "otros". En cierto sentido, la sociedad se ha hecho más tolerante de las personas de diferentes orígenes étnicos. En la actualidad vemos mucha acción y apreciación recíprocas entre los diferentes grupos. Al mismo tiempo, otras partes de la sociedad se aíslan al fragmentarse en sistemas tribales. Hallamos esto en todos los diferentes grupos raciales y étnicos. La "balcanización" de las naciones, provincias y ciudades es un dilema perenne con el cual se enfrenta gente responsable. La unión artificial de personas y grupos constituye gran parte de la sociedad moderna y de la perspectiva que tenemos de nosotros mismos. Estos dos términos, globalización y balcanización, constituyen dos aspectos muy reales de la dinámica que afectará nuestro mundo, nuestra iglesia y a nosotros mismos en el siglo 21. La perspectiva que tenemos de "otros" dice mucho acerca de la perspectiva que tenemos de nosotros mismos y, a fin de cuentas, de Dios.
Examinemos las Escrituras y veamos la manera en que Jesucristo y sus seguidores se desenvolvieron en su propio mundo de múltiples culturas. Veremos que cada uno, en su propia manera y en su propia época, realizó verdaderos progresos en su trato con "otros".
El ejemplo y la enseñanza de Jesús
En cierta ocasión, Jesús estaba conversando con un intérprete de la ley. El relato se encuentra en Lucas 10:25-29. El hombre joven respondió a la pregunta de Cristo respecto a cómo heredar la vida eterna diciendo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo".
Jesús alentó al hombre diciéndole: "Bien has respondido; haz esto, y vivirás". Pero el hombre, siendo un intérprete de la ley y buscando la manera de justificarse, preguntó: "¿Y quién es mi prójimo?" Sin titubeo alguno, Jesús le contó la historia que se conoce como la "parábola del buen samaritano". Al estar hablando con una persona religiosa conservadora de su época, Jesucristo introduce a propósito el ejemplo de un samaritano. La comunidad judía de esa época miraba a los samaritanos como un pueblo mestizo, ¡y no tenían ningún trato con ellos!
En este ámbito, Jesús se atreve a introducir la referencia a "otro", y le da vida, corazón y propósito. Al final de la famosa historia, él hace una pregunta sencilla: "¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?" (v. 36). (Es interesante notar que el término buen no se usa en la historia, sino más bien ha sido atribuido a la parábola por sus lectores.) Cristo no pone a ninguno por encima de otro en la manera en que cuenta la parábola, y así rebate la tendencia humana hacia la discriminación. Nos enseña de manera contundente que lo primordial no es quién es uno, o qué sabe uno, sino lo que uno hace.
Pero esto no fue simplemente un gesto simbólico. En otra ocasión y en otro lugar, mientras visitaba una aldea samaritana, nuevamente hallamos a Jesús tomando la iniciativa de manera atrevida en su trato con "otros". En Juan 4 lo hallamos cansado y sentado junto a un pozo. Una mujer samaritana se acerca, y él hace lo que habría sido inconcebible a luz de la costumbre común de la época. Él le dice: "Dame de beber" (v. 7). No espera a que ella le pregunte algo, sino más bien toma la iniciativa. Sorprendida, la mujer le responde: "¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana?" (v. 9). Él continúa hablándole y le explica muchas cosas.
Cuando los discípulos regresaron, ellos reaccionaron de acuerdo con los prejuicios comunes: "Se maravillaron de que hablaba con una mujer" (v. 27). Como seres humanos, todos nosotros tenemos nuestros propios límites que nos gusta fijar, límites que nos mantienen cómodos. Pero esa no es la historia del evangelio. Y no siempre lo comprendemos todo de golpe o en la primera ocasión. Ciertamente los discípulos originales no lo comprendieron en esa ocasión.
¿Nos hemos fijado alguna vez en quiénes querían Jacobo y Juan que fueran consumidos por el fuego? Notémoslo en Lucas 9:52: "Envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos". ¡Los celosos hijos de Zebedeo estaban prontos para entrar en acción! Le preguntaron a Jesús: "Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?" (v. 54).
Muchas comunidades por toda Judea y Galilea trataron a Jesús de igual manera, pero los discípulos no pidieron que fueran consumidas por el fuego. ¿Por qué pidieron eso para Samaria y no para Judea? Sencillamente porque la manera como tratamos a los "otros" no siempre es la manera como nos tratamos a nosotros mismos. Los discípulos estaban más dispuestos para "borrar del mapa" a los samaritanos que a sus conciudadanos judíos. Como podemos darnos cuenta, aun a la gente religiosa le es sumamente difícil hacer frente a esta penetrante pregunta: ¿Quién es mi prójimo?
A Jesús no le era difícil. Él reprendió a sus discípulos, diciendo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas" (vv. 55-56). Sí, incluso los samaritanos.
Dios no hace acepción de personas
Dios es muy paciente y nos vuelve a enseñar la lección hasta que aprendemos a actuar como él. Es interesante notar que Juan tuvo otra oportunidad para "entenderlo bien". ¿Nos hemos dado cuenta alguna vez de quiénes fueron los primeros dos apóstoles que vinieron a Samaria detrás de Felipe y ayudaron a bautizar a los samaritanos? Uno de ellos fue Juan, el mismo Juan que había querido consumirlos con fuego. Conforme daba cada paso en suelo samaritano, los recuerdos de lo que él había dicho en aquella ocasión deben haber sido como una pesada carga en su mente. Pero cuando llegó el gran momento, "les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo" (Hechos 8:17). ¡Semejante hecho para un judío era un acto de inmundicia ceremonial! Juan ahora había aceptado a los "otros" en un gran acto de valentía espiritual.
No sólo Juan, sino también la Iglesia entera sería llevada de vuelta a otro punto de fracaso inicial en la comprensión de la profunda lección de "¿quién es mi prójimo?" Hacía mucho tiempo que el puerto de Jope había sido el punto de partida del fatídico viaje que hizo Jonás para escapar de su responsabilidad de tratar con los "otros" de su época, los asirios. ¿Nos hemos fijado alguna vez en dónde estaba Pedro cuando recibió la visión para visitar a Cornelio, un gentil (Hechos 10:5)? Así es; estaba en Jope.
Pedro tuvo que tomar una decisión. A fin de cuentas, el riesgo era aún mayor para él y la Iglesia, porque el llamado era no sólo para predicar el arrepentimiento (como en el caso de Jonás), sino también para aceptar a los gentiles. ¿Qué pensaría la gente? ¿Quién le dio permiso para "fijar nuevos límites" y para concluir: "En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia" (Hechos 10:34-35)?
Lucas, el autor del libro de los Hechos, debe haberse estado sonriendo cuando escribió estas palabras, porque él mismo había sido considerado como uno de los "otros" a los ojos de los judíos. Lucas es el único que relata la historia del buen samaritano, así como también la historia de los 10 leprosos que fueron sanados en Lucas 17. Él señala específicamente en el versículo 16 que el único agradecido fue un samaritano. Lucas es el único que relata la historia del eunuco etíope (Hechos 8). Él es el único de los autores sinópticos que cita la plenitud de la declaración que Juan el Bautista hizo de Isaías 40:5: "y verá toda carne la salvación de Dios" (Lucas 3:6).
Lucas reconocía la diferencia que el Espíritu de Dios hace en las personas después de la conversión. Reconocía que su propia gente, el mundo griego, tenía a su vez una lista larga de "otros". Ellos tenían un concepto con referencia a ser "autóctono", lo cual significa literalmente "brotado de la tierra de Ática". No ser de Ática equivalía a ser un "bárbaro". Ese era el término griego que usaban para todos fuera de ellos mismos. Tal vez esa es la razón por la que Lucas escribió un relato detallado del poderoso discurso de Pablo ante los intelectuales de Atenas, gente que estaba profundamente convencida de este concepto. Pablo refutó la perspectiva que ellos tenían con estas palabras: "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra . . ." (Hechos 17:26).
"¿No tiene un judío . . . ?"
William Shakespeare abordó este tema de una misma sangre, un mismo padre y las mismas esperanzas y aspiraciones, por medio de Shylock el judío, personaje de su obra de teatro El mercader de Venecia. En esa época, los judíos eran los "otros" en Italia. En el acto III, Shylock exclama:
"Él me ha deshonrado, y me ha quitado medio millón; se ha burlado de mis pérdidas, ha ridiculizado mis ganancias, ha despreciado a mi nación, ha hecho fracasar mis convenios comerciales, me ha distanciado de mis amigos, ha aborrecido mis enemigos. ¿Y por qué razón lo ha hecho? Porque soy judío. ¿No tiene un judío ojos? ¿No tiene un judío manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones? ¿No se alimenta con la misma comida, no lo hieren las mismas armas, no está sujeto a las mismas enfermedades, no es curado por los mismos medios, no es calentado y enfriado por el mismo verano e invierno, al igual que un cristiano? Si nos punzan, ¿no sangramos? Si nos hacen cosquillas, ¿no reímos? Si nos envenenan, ¿no morimos? Y si nos agravian, ¿no nos vengaremos? Si somos como ustedes en todo lo demás, nos pareceremos a ustedes en eso también".
Podemos leer los ejemplos de Jesús, recibir ánimo de colegas cristianos como Juan, Pedro y Pablo; aun podemos maravillarnos ante la sabiduría y elocuencia de Shakespeare y ser fortalecidos. Y necesitamos hacerlo, porque en el trabajo, en las escuelas o en los barrios este es un mundo muy duro. Necesitamos reconocer que incluso "personas buenas" son susceptibles de volver a sus antiguas costumbres y revertir su crecimiento en cuanto a amar al prójimo como a sí mismas. Uno puede pensar que uno nunca haría comentarios despectivos hacia alguna persona de otro grupo racial o étnico, o que no dejaría de asociarse con ciertos amigos debido a la presión de gente intolerante. Mas tengamos cuidado. Notemos el fuerte drama que ocurrió en Antioquía: "Cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos" (Gálatas 2:11-13).
Cuando la Biblia dice "aun Bernabé", ¡está haciendo una declaración muy fuerte! Bernabé era "el hijo de consolación", mentor de Pablo, el mismo hombre que siempre apoyaba a la gente; pero él también tenía fallas humanas. La Biblia nos expone aquí la humanidad de este maravilloso hombre para recordarnos que nuestros principios no los encontramos en una prueba, sino que los llevamos dentro de la prueba con nosotros.
Una lección de las gallinas
He estado criando gallinas durante más de 20 años. En muchas ocasiones he salido de noche para ver si mis aves están bien y he alumbrado el gallinero con mi lámpara de mano. ¡No ha habido sorpresas! Todas las gallinas se juntan para que aun en la noche más oscura puedan conservar el calor y mantenerse cómodas. Las personas son como las gallinas en muchas formas. Todos hemos escuchado de "la ley del más fuerte" (estructura social en que cada individuo busca a un inferior que pueda picotear), y yo conozco a cierta gente que nunca ha aceptado "las plumas" de otras personas. Pero Jesús nunca se fijó en la apariencia; él miraba el corazón.
Conforme continuamos leyendo los encabezados y artículos en nuestros periódicos o los temas que se presentan en El Comunicado, tengamos en cuenta que muchos de estos artículos tratarán acerca de gente que es diferente de nosotros. Tratarán acerca de tensiones raciales, conflictos y, por desgracia, incluso de muerte, porque la humanidad no ha superado la discriminación. El racismo, las guerras culturales y las tensiones étnicas continuarán intensificándose. En la actualidad, la responsabilidad de un cristiano no es cambiar al mundo. Únicamente el gobierno literal de Jesucristo sobre la tierra logrará eso. Pero necesitamos cambiarnos a nosotros mismos y ser responsables de nuestras acciones dentro de nuestra esfera de influencia, ya sea nuestra familia, nuestra escuela o nuestro trabajo.
Es Jesucristo mismo quien nos dice "este es el camino, andad por él" con este mandamiento sencillo: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
-Robin Webber
__________________________________________________
Un número reciente de la revista norteamericana Newsweek, semanario noticioso, tuvo como artículo de fondo el tema de la profecía bíblica del tiempo del fin. La revista presentaba una espantosa ilustración del juicio final con cuerpos que descendían al infierno. El título era: "Así será el fin del mundo". De principio a fin el artículo contenía referencias al fin del mundo y a la idea de que el tiempo llegará a su final cuando se descorra el velo de las profecías del Apocalipsis y la segunda venida de Jesucristo. El artículo deja una impresión inconfundiblemente negativa acerca de la profecía en general y acerca de la profecía del tiempo del fin en particular. La mayoría de los artículos escritos por la prensa siguen este enfoque.
No nos equivoquemos: Las profecías de la Biblia que hablan de plagas, tribulación y angustia son serias y muy reales. Los acontecimientos catastróficos que conducirán a la venida de Cristo producirán un tiempo de tribulación, cual no la ha habido antes en la historia de la humanidad. Todo estudiante de la historia sabe que en el pasado ha habido algunas épocas muy horrendas. La historiadora Barbara Tuchman escribió un libro titulado The Distant Mirror ("El espejo distante"), en el que hace una crónica del turbulento siglo 14 que presenció, entre otras catástrofes, la plaga llamada la peste negra. Nuestro propio siglo 20 ha sido designado como el más sangriento de la historia. Sin embargo, al profeta Daniel se le dijo del tiempo del fin que "será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces" (Daniel 12:1).
El pecado y la rebelión contra la voluntad de Dios traerán al mundo a su momento más crítico. A menos que Dios intervenga y acorte el tiempo enviando a Jesucristo, no sobrevivirá nadie (Mateo 24:22). Para llegar a tener un entendimiento equilibrado de la profecía bíblica, se necesita leer todo lo que las Escrituras dicen acerca del futuro de la humanidad y este mundo. Las buenas noticias son que la humanidad no hará desaparecer la vida de la faz del planeta, el tiempo no llegará a su fin, y se impondrá la justicia y la paz. En una arrolladora reforma de toda institución humana, los reinos de este mundo vendrán a ser los reinos de Dios y de Jesucristo (Apocalipsis 11:15).
El mensaje positivo del futuro de la humanidad está trágicamente enterrado por debajo del equívoco perpetuado por gran parte de los medios de comunicación. Las interpretaciones erróneas en cuanto al designio de Dios para la vida humana le dan a la profecía bíblica y a la religión en general una perspectiva negativa.
Por qué las cosas tienen que empeorar antes de que mejoren
Entendamos primero por qué estos acontecimientos del fin del siglo acaecerán sobre el mundo. Dios no se solaza viendo el sufrimiento del mundo. Desde los albores de la historia humana, el hombre ha estado separado del conocimiento representado por el árbol de la vida en el capítulo 2 del Génesis. La decisión de tomar del árbol de la ciencia del bien y del mal fijó para la familia humana un rumbo totalmente contrario al verdadero plan de Dios. El resultado ha sido una historia de lucha y sufrimiento, la cual es resumida por el viejo refrán que dice que el hombre nace, sufre y después muere. Se han alcanzado cúspides de belleza y excelencia, pero al final del siglo 20 todavía vemos muchísima guerra, pobreza y enfermedad. El tratar de comprender por qué ocurre tanto mal en el mundo deja a muchos sin verdadera fe o esperanza en el Dios viviente.
El deseo amoroso y el anhelo de Dios se hace evidente en la declaración inspirada de Ezequiel 18:23: "¿Quiero yo la muerte del impío? dice el Eterno el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?" El hombre fue creado con el potencial de sobreponerse a su naturaleza humana y de caminar y vivir conforme a la imagen de Dios (Génesis 1:26), pero el pecado y sus consecuencias han impedido que la gran mayoría alcance esta meta espiritual. Cuando llegamos a los acontecimientos del fin de la era, tal y como son descritos en el Apocalipsis, dos pasajes adicionales nos muestran por qué la humanidad se verá sumida en una tribulación universal.
Los sellos del Apocalipsis son una multitud de calamidades que representan el "gran día" de la ira de Dios. Aun cuando estos sellos sean derramados, el hombre no se postrará ante Dios ni se arrepentirá de corazón. Notemos Apocalipsis 9:20-21: "Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos". Es triste reconocerlo, pero se requerirá aún más castigo para quebrantar el espíritu humano de orgullo y rebeldía.
El mundo estará en las garras de un poder definido como "la gran Babilonia" (Apocalipsis 18:2). Este sistema político-religioso será el último esfuerzo para esclavizar a la humanidad espiritualmente en el desafiante sistema cuyas raíces datan de la torre de Babel. Aun la paciencia de Dios llegará a su límite cuando este malévolo sistema cautive a todas las naciones. Dios intervendrá para ponerle fin a su reinado para siempre: "Todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades" (vv. 3-5).
Dios intervendrá enviando a Jesucristo en su triunfante regreso como Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 19:16) con el propósito de salvar al mundo y dar cumplimiento a la esperanza de la existencia humana. Una vez que Satanás el diablo, la fuente de todo mal, esté atado y haya sido alejado de la presencia de la humanidad, Dios estará listo para establecer la plenitud de su reinado sobre la tierra.
La restauración de todas las cosas
En un sermón dirigido a aquellos que se habían reunido en Jerusalén, el apóstol Pedro hizo referencia al propósito principal que Dios ha tenido desde el principio: "Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo" (Hechos 3:19-21).
El plan de Dios es restaurar "todas las cosas".
¿Qué es lo que fue quitado, para que ahora tenga que ser restaurado? Es el gobierno de Dios sobre la tierra. Jesús vino anunciando que el Reino de Dios se había acercado (Marcos 1:14). El evangelio del Reino de Dios es el mensaje acerca de la restauración del camino de vida de Dios a la familia humana. Este camino, basado en la ley de Dios, espiritual y eterna, fue quitado cuando Adán y Eva decidieron escuchar las palabras de la serpiente. Es un camino de amor, enraizado en un interés genuino por el bienestar del prójimo y carente de un egoísmo dominante. El versículo 21 es una profecía del maravilloso Reino de Dios. Esta es una perspectiva positiva del futuro que va más allá de los encabezados noticiosos de hoy día y de los estremecedores acontecimientos del fin de la era.
El Reino de Dios restaurará el conocimiento del Dios verdadero a todos los pueblos. El profeta Habacuc dice que el conocimiento de Dios llenará la tierra como las aguas cubren el mar (Habacuc 2:14). Cuando las relaciones humanas sean edificadas sobre el camino de Dios, entonces la paz será construida dentro de una red de relaciones que dará como resultado el orden y la armonía entre los pueblos.
El quinto reino
El libro de Daniel relata el sueño del rey Nabucodonosor de Babilonia, en el cual él vio una gran imagen. La interpretación que le dio Daniel mostró que el sueño era una profecía de cuatro imperios que culminarían con el establecimiento de un quinto reino: "un reino que no será jamás destruido [el Reino de Dios]". A diferencia de los reinos anteriores, el Reino de Dios será un gobierno divino que nunca será reemplazado. Este Reino "desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre" (Daniel 2:44).
Tomemos nota especial de la frase "ni será el reino dejado a otro pueblo". ¿A quién le será dejado? La respuesta a esta pregunta nos ayuda a entender un aspecto vital del gran propósito de la vida. Si entendemos a quién le será dado el Reino, entonces tendremos una clave para entender la profecía correctamente. Entenderemos por qué deben ocurrir las terribles profecías del futuro. Más allá de esto, veremos la esperanza que Dios le ofrece a la humanidad. El futuro no termina con Armagedón y una batalla entre Cristo y el anticristo. Esos acontecimientos son únicamente el preludio a un tiempo cuando el Reino de Dios desarraigará todo gobierno humano y producirá las condiciones que darán como resultado la salvación de la humanidad.
Se fue a un país lejano
A pesar de que el mundo ha sido engañado por Satanás, Dios siempre ha obrado con individuos y grupos para preparar un pueblo que ayude a Cristo a restaurar la paz en la tierra.
Dios tiene un plan seguro e infalible para todas las épocas.
En los días anteriores a su muerte, Jesús percibió que sus seguidores esperaban el inminente establecimiento del Reino de Dios. Sabiendo que su Reino no sería establecido hasta muchos siglos después, él les narró una parábola del viaje de un hombre noble a un país lejano para recibir un reino. A cada uno de sus siervos el gobernante le dio una suma de dinero. Al partir, les dijo: "Negociad entre tanto que vengo" (Lucas 19:11-13). Los siervos, que en este caso son aquellos que esperan la venida del Señor, deben pasar sus vidas preparándose para su regreso. El dinero representa los dones que Dios les da a aquellos que él llama. Como muestra la parábola, al regreso del gobernante se pedirá cuentas a quienes se les confió el llamamiento y conocimiento del Reino. Habrá recompensas de acuerdo con el incremento que logre obtener cada persona (vv. 14-27).
La parábola de los talentos muestra que los llamados a salir del mundo antes de la venida del Reino, están siendo preparados para reinar con Cristo. Así como el hombre noble les confió dinero a sus siervos, Dios ha delegado a sus elegidos el entendimiento del Reino y su futuro funcionamiento. Los que son llamados ahora, por adelantado, tienen que prepararse para una eternidad de servicio.
Aquellos que venzan este mundo y que perseveren hasta la venida de Cristo, llenarán los requisitos para ocupar lugares con Cristo en la estructura que ahora él está edificando (Juan 14:1-3). El Reino será dado a esos santos y ellos reinarán con Cristo mil años (Apocalipsis 20:4). Esto también es una parte de la profecía que debe entenderse junto con las visiones apocalípticas. Dios no castigará sin causa o sin una promesa y una esperanza para el futuro.
El fin del principio
El futuro que Dios tiene planeado está lleno de esperanza positiva para la humanidad. Consideremos la pregunta final que los discípulos le hicieron a Cristo antes de su ascensión al cielo: "Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?" (Hechos 1:6). Restaurar la paz, la justicia y la equidad no sólo a Israel, sino también al mundo entero, es el punto central del plan de Dios. El reinado de Cristo sobre el Reino de Dios en la tierra constituye las buenas noticias de lo que nos espera más allá de la tribulación del tiempo del fin. Lo que llegará a su fin es el dominio injusto de los gobiernos del hombre que nunca han logrado obtener la paz. El regreso de Cristo acabará para siempre con el temor de la guerra y sus horribles consecuencias.
Durante la segunda guerra mundial, el primer ministro británico Winston Churchill habló del momento decisivo que aconteció cuando los Aliados desembarcaron en África del norte en 1942. Finalmente, después de meses de batalla, se había logrado abrir una brecha que podía conducir a la victoria. Hablando ante un grupo en Londres, él dijo: "Este no es el final. Ni siquiera es el principio del final. Pero muy posiblemente es el final del principio".
Los terribles acontecimientos que terminarán con el regreso de Cristo como Rey de reyes no serán "el fin del tiempo". En realidad, serán "el fin del principio". El apóstol Pablo lo describe magníficamente: "Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios" (Romanos 8:20-21).
Cuando se entiende correctamente, la profecía nos ofrece un nuevo principio para la humanidad, positivo y lleno de esperanza.
-Darris McNeely
__________________________________________________
Nimrod, creador del primer superestado
Poco tiempo después del diluvio universal, Dios dividió la tierra entre las familias de Noé (Génesis 10:32). Al viajar del oriente, ellos llegaron a la tierra de Sinar. Fue en Sinar donde Nimrod encabezó una rebelión contra la orden dada por Dios a los descendientes de Noé para recolonizar la tierra. Nimrod sabía que le sería imposible tener dominio sobre las familias de la tierra si se esparcían por todos lados. Así que los motivó a construir una torre que la gente miraría como un símbolo unificador, para evitar que se esparcieran sobre la faz de toda la tierra (Génesis 11:4). Pero Dios intervino y confundió la lengua de la gente, forzándolos de esa manera a esparcirse.
Las familias de Noé se establecieron en sus tierras y con el tiempo se convirtieron en naciones. Dios es el autor de las familias, tribus y naciones. Históricamente, el deseo de Dios para las naciones es que vivan de acuerdo con las leyes divinas. El gobierno de una nación está para servir a la gente de esa nación. Así como un padre amoroso provee lo necesario para su familia, la nación-estado debe proveer lo necesario para todas sus familias. Dios les dio a las familias de Noé una herencia; esa herencia o tierra era su posesión y les fue dada para su sustento. De este modo, la nación-estado está para mantener la soberanía sobre su tierra y su pueblo. La soberanía significa que las naciones tienen el derecho de poseer su tierra y gobernar a su pueblo.
Algunas naciones o estados se desarrollaron de tal modo que los individuos tenían libertad para crecer y prosperar. Otras naciones o estados se convirtieron en dictaduras y subyugaron a su propia gente. Los anales de la historia atestiguan el éxito o fracaso de las naciones.
Muchos de los dictadores de las naciones o estados lograron obtener suficiente poder, recursos y dominio de su gente para poder conquistar otras naciones. Nombres como Alejandro Magno y Gengis Kan son muy conocidos. Los países subyugados fueron llamados imperios porque estaban bajo un solo gobernante, pero los imperios se forjaron por medio de la conquista de naciones o estados.
La creación del superestado en la actualidad
En la actualidad, se está creando un gran superestado de manera más sutil. Se está imponiendo una superestructura sobre las naciones mediante una forma diferente de conquista. Esa conquista es principalmente económica, pero tiene consecuencias políticas y militares de largo alcance. El superestado moderno está siendo creado en nombre de la globalización. El concepto de globalización fluye muy fácilmente de los labios de los dirigentes de la política y la economía del mundo. No obstante, los dirigentes de la Unión Europea (UE) identifican a la globalización como uno de los obstáculos que se interponen en su búsqueda de la unificación completa. De tal modo que el nuevo presidente de la Unión Europea afirma que Europa debe transformarse en un superestado a fin de poder competir en la economía global.
Hace varios meses, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, declaró que "la globalización significa ante todo la imposibilidad de escapar del reto de los mercados: en nuestro mundo es muy difícil esconderse. No tiene sentido el que uno se encierre en una fortaleza, dado que los dos aspectos centrales que han acelerado la globalización, a saber la tecnología de la información y los mercados financieros, no tienen fronteras". Prodi continuó diciendo que "para afrontar estos asuntos, Europa necesita una nueva dimensión política" (Electronic Telegraph, 13 de abril de 1999). La nueva dimensión política por la que Prodi aboga es la federalización de Europa. Esto significa un gobierno central o supergobierno impuesto sobre los estados que actualmente son miembros de la Unión Europea. Prodi publicó recientemente el informe sobre el desarrollo de un superestado.
Poco después de ser nombrado presidente de la Comisión Europea, Prodi encargó el informe a una comisión. Entre los miembros del consejo de "sabios" están Richard Von Weizsicker, ex presidente de Alemania, Jean-Luc Dehaene, ex primer ministro de Bélgica, y Lord Simon de Highbury, ex presidente de la empresa British Petroleum ("Petróleos británicos").
El meollo del informe es una propuesta que despojaría a los países integrantes de la UE de sus poderes de veto sobre una amplia gama de asuntos. Actualmente, los estados integrantes tienen poderes de veto sobre asuntos de seguridad, política exterior, justicia y asuntos internos de la Unión Europea. Pero lo más importante es que tienen poderes de veto sobre asuntos de impuestos. Además, el informe aboga por cambiar la estructura burocrática de la Unión Europea para formar un gobierno europeo federalizado (Electronic Telegraph, 19 de octubre de 1999).
Propuesta de cambios fundamentales para un superestado europeo
Los planes que tiene el presidente Prodi para la formación de un superestado europeo han causado indignación entre algunos miembros del partido conservador de Inglaterra. Críticos conservadores han acusado a Prodi de estar disponiendo una "pesadilla" para Europa. Después de que el informe fue publicado, el primer ministro británico Tony Blair apoyó la posición de Prodi y estuvo de acuerdo en que el antiguo sistema de veto debería ser reemplazado por un sistema de votación mayoritaria; de otra manera, "cualquier país podría detener cualquier cambio a cualquier hora". Los miembros del partido conservador denunciaron semejante maniobra como un "anteproyecto para un superestado europeo" (Electronic Telegraph, 18 de octubre de 1999).
Al presente, Blair está bajo presión política en casa y puede suavizar su postura, especialmente en lo que se refiere a los impuestos. Los ciudadanos de los países integrantes de la UE no están ansiosos por tener un grupo de burócratas en Bruselas que les imponga un impuesto.
Tal vez la legislación más sorprendente que está bajo consideración en la UE es un sistema judicial federal. El Parlamento Europeo ha propuesto, por amplia mayoría, la creación de un solo sistema legal europeo, corpus juris. Si el sistema corpus juris fuera adoptado por los países integrantes de la UE, el nuevo sistema reemplazaría la ley de Inglaterra y Escocia. El antiguo sistema hábeas corpus de juicio ante un jurado sería reemplazado por un sistema inquisitorial. Bajo un sistema corpus juris, un funcionario de la UE estaría capacitado para ordenar el arresto y encarcelamiento por un tiempo indefinido de cualquier persona sin tener que presentar prueba alguna que garantizara un auto de procesamiento. En lugar de que se presumiera la inocencia de una persona hasta que se comprobara su culpabilidad, la persona tendría que comprobar su inocencia. Aunque una persona fuera hallada inocente, se le podría volver a arrestar bajo los mismos cargos.
La reacción de Inglaterra a esta propuesta ha sido muy fuerte. El 30 de mayo de 1999, un comité selecto de la Cámara de Lores (cámara legislativa alta en Inglaterra), emitió un informe condenatorio sobre corpus juris, el plan de la UE para establecer un código penal común y un fiscal público europeo (FPE).
El informe de dicho comité plantea serias objeciones porque el corpus juris implicaría cambios importantes en el código penal del Reino Unido (Gran Bretaña), carece de una base jurídica adecuada en los tratados de la CE y UE, existen serias dudas acerca de su viabilidad, el FPE no sería responsable ante los representantes elegidos democráticamente y la protección de los derechos de los acusados es insuficiente (los individuos podrían ser detenidos hasta nueve meses sin ser culpables).
Lord Stoddart de Swindon, presidente de la Cruzada por una Inglaterra Independiente, dio su aceptación al informe: "Me siento complacido de que el comité selecto ha analizado corpus juris tan completamente y lo ha expuesto por lo que realmente es, es decir, un intento por quitarnos nuestro derecho tradicional a ser juzgados ante un jurado y reemplazarlo con un fiscal público europeo con enormes poderes. Semejante componenda sería una afrenta a todo lo que apreciamos en este país".
La OTAN se convertirá en el ejército de los Estados Unidos de Europa
Después de la reunión con motivo del quincuagésimo aniversario de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), se publicó un comunicado oficial en el que se declaraba que la UE tendrá pleno acceso a la planificación y el poderío militar de la OTAN. Se creará una estructura de comando especial que le permita a la Comisión comandar las tropas europeas de la OTAN en una amplia variedad de operaciones.
Estas operaciones podrían incluir responsabilidades humanitarias o el mantenimiento de la paz en Europa (que abarca la región europea del Atlántico en su totalidad). Esto significa que incluiría la mayor parte de Rusia y los Balcanes. Tendrían incluso poderes para detener cualquier intento de secesión de la Unión Europea.
El presidente de la Comisión Europea declaró que él espera que esta gestión conduzca a la formación de fuerzas armadas (ejército, marina y fuerza aérea) propias de la UE. Si se llega a realizar este plan, las fuerzas armadas de los países integrantes de la UE ya no estarán bajo el control directo de los gobiernos nacionales. Este plan ya ha sido ejecutado con la participación de la superpotencia de la OTAN, los Estados Unidos de Norteamérica, en operaciones recientes en los Balcanes. Actualmente, la OTAN -bajo los auspicios de las Naciones Unidas- está ayudando a mantener la paz en los Balcanes. De hecho, casi todas las acciones militares en los años recientes se han realizado bajo la bandera de las Naciones Unidas o de la OTAN.
El superestado europeo se está convirtiendo rápidamente en una realidad. Debe hacerse notar con gran énfasis que, a pesar de que este superestado está tomando forma muy rápidamente, está subordinado en muchas formas a las Naciones Unidas.
Los dirigentes de los EE.UU. están a favor de una administración global
Muchos de los principales funcionarios en la administración del presidente Clinton están convencidos de que para resolver sus problemas colectivos, el mundo debe convertirse en una administración global. En términos prácticos, esto significa la disolución de la nación-estado en su forma actual. En la realidad, la nación-estado continuaría funcionando, pero como un estado vasallo bajo la autoridad global. Este superestado ya ha sido impuesto sobre las naciones en gran parte. Los Estados Unidos y sus aliados formulan y ejecutan la política exterior en el foro de la opinión pública en conformidad con las determinaciones de las Naciones Unidas.
Ningún otro miembro de la administración del presidente Clinton desea tan fervientemente un gobierno global como el subsecretario de Relaciones Exteriores Strobe Talbott. A él le parece posible que en el siglo 21 los Estados Unidos ya no existirán en su forma actual, porque la categoría de estado independiente se habrá vuelto obsoleta por todo el mundo. Talbott volvió a exponer su posición recientemente cuando el periódico New York Times lo entrevistó por segunda vez en seis meses.
Justo antes de venir a formar parte de la administración del presidente Clinton, Talbott escribió un ensayo titulado "The Birth of the Global Nation" ("El nacimiento de la nación global") que fue publicado en la edición del 20 de julio de 1992 de la revista Time. En su escrito, Talbott declaró que él desea que haya un gobierno administrado por "una autoridad global". Él continuó con el tema dando sus esperanzas para el futuro de la humanidad y de las naciones al afirmar: "He aquí la razón de un optimista para creer que la unidad prevalecerá . . . dentro de los próximos cien años . . . la categoría de estado independiente, tal y como la conocemos, será obsoleta; todos los estados reconocerán una sola autoridad global. La frase 'ciudadano del mundo', que estuvo de moda brevemente a mediados del siglo 20, habrá asumido verdadero significado al final del siglo 21". Strobe Talbott puede estar desempeñando el papel de un profeta sin darse cuenta.
La respuesta de Dios al superestado y al poder religioso venideros
La profecía revela que un gran superestado y una religión universal van a gobernar al mundo justo antes de que Cristo regrese. Ninguna nación podrá hacer la guerra contra este superestado y esta autoridad religiosa. Además, toda persona sobre la tierra cuyo nombre no esté escrito en el libro de la vida del Cordero será engañada de tal manera que adorará a la bestia (Apocalipsis 13:4-8).
Las naciones que formen parte de este superestado inspirado por Satanás, lucharán contra Jesucristo a su regreso y contra los santos: "Los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Éstos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es el Señor de señores, y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles" (Apocalipsis 17:12-14).
En ese momento decisivo en la historia humana, Jesucristo tomará las riendas del gobierno y reinará sobre el mundo entero: "El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 11:15). Este superestado gobernará la tierra con justicia y amor. Las naciones martillarán sus espadas para azadones y no se ensayarán más para la guerra. ¡Sí, se acerca el tiempo en que Jesucristo establecerá el verdadero superestado!
-Don Ward
__________________________________________________
|
El Comunicado es una publicación mensual de la Director general: Leon Walker Suscripciones: El Comunicado se edita especialmente para los miembros de la Iglesia de Dios Unida. Sin embargo, otras personas que desean suscribirse pueden hacerlo, sin costo ni compromiso de su parte. Gracias al generoso apoyo de los miembros de la Iglesia de Dios Unida y de otros colaboradores voluntarios, El Comunicado se envía gratis a todos aquellos que lo soliciten. Para obtener una suscripción gratuita, envíe su solicitud a la dirección más cercana a su domicilio. Citas bíblicas: |
ARGENTINA BOLIVIA Apartado Aéreo 91727 Bogotá, D.C. Casilla 10384 Santiago Apartado Postal 2499 01101 San Salvador |
ESTADOS UNIDOS GUATEMALA Apartado Postal 92-125 08501 México, D.F. Apartado 18-0766 Lima Página principal: www.ucg.org Página de México: www.unidamex.org |