El Comunicado


de la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional

VOLUMEN IV, NÚMERO 3


EN ESTE NÚMERO

¿Los buenos tiempos de antaño?
Viaje a Ghana: La Iglesia de Dios Remanente busca unirse a Unida
El Consejo aprueba la compra de tierra
Sembrar en terreno fértil
¡Vivito y coleando a los 85 años!
El contenedor para Guatemala ayudará a El Salvador
Alemania y Rusia: Cambio del equilibrio del poder

¿Los buenos tiempos de antaño?

¿Se acuerda usted de los "buenos tiempos de antaño? ¿Cuándo fueron esos tiempos? ¿Cuáles buenos tiempos de antaño tiene usted en mente? Ciertamente, la respuesta a esa pregunta dependerá de su edad. Para algunos, podrían ser los tiempos de antaño durante los años de la gran depresión económica, cuando hubo un espíritu incuestionable de honradez, apoyo y solidaridad. Para otros, podrían ser los tiempos de los "años de la guerra", los años cincuentas, o los estruendosos años ochentas, según lo que haya experimentado cada uno.

Muchas personas añoran los tiempos del período de increíble crecimiento que la Iglesia de Dios Universal experimentó en los años sesentas o los años de crecimiento de la Institución Ambassador. Si usted participó en cualesquiera de esos tiempos, ¿es por eso mejor o más espiritual que los demás? En ninguna manera.

Sin embargo, algunos pueden sentir que se perdieron algo cuando los veteranos de la iglesia cuentan sus "historias de guerra", algo de lo que todos nosotros somos culpables de vez en cuando. Los relatos de cómo solían ser las cosas son parte de nuestra historia y desempeñan un papel en nuestras vidas y en la vida de la iglesia. Pero haber vivido en esos tiempos no es una garantía de ser mejores personas. Los que son llamados más tarde no deben sentir que se perdieron algo, ni deben sentirse inferiores por no haber estado en la iglesia en esos tiempos. En realidad, todo ello es parte de la historia de ellos también.

Todos tenemos tantas cosas agradables que recordar, tales como los primeros años de la Fiesta, de los campamentos de verano, de la Institución Ambassador. Si algunos no fueron parte de esos tiempos, ¿se perdieron algo? La respuesta es "sí". Se perdieron el dolor, la angustia, la frustración y el desengaño que fueron parte de todo ello. Las personas nuevas en la iglesia están teniendo sus "buenos tiempos de antaño" ahora mismo. Habrá más en el futuro, junto con el sufrimiento que es siempre parte del progreso y crecimiento. Los miembros que vengan en el futuro sentirán entonces que ellos se perdieron lo que está sucediendo ahora. Así es la vida. Es un proceso progresivo para todos.

Nada de esto garantiza una mejor persona o una persona más espiritual. El apóstol Pablo lo resume en su Epístola a los Romanos. Él nos dice que la circuncisión o ser una persona espiritual no depende de ser judío. Continúa diciendo: "¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios" (Romanos 3:1-2). Más adelante él muestra también que ellos serían juzgados en relación directa con lo que les había sido dado.

Supongo que todos nosotros podríamos tener envidia de aquellos que tuvieron a Jesucristo o al apóstol Pablo como maestro. Pero nosotros no podemos tener esa experiencia y sólo podemos aprender de nuestra propia experiencia. El apóstol Pablo le dijo a Timoteo que Dios quiere que todos los hombres vengan al conocimiento de la verdad de Jesucristo, "el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo" (1 Timoteo 2:6). Otra forma de expresarlo es que cada uno de nosotros fue llamado a su debido tiempo en la historia de su vida.

Esto no hace a uno más espiritual o mejor que otros. La relación espiritual que tenemos con Jesús es nuestra relación personal, especial, que ninguna otra persona puede compartir. La realidad es que hay personas en el Cuerpo de Cristo que son más maduras espiritualmente que otras. Algunos de ellos pueden haber sido llamados más recientemente, pero han desarrollado esa relación especial de manera más completa.

La verdadera espiritualidad viene de adentro, de la manera como uno vive su vida y se somete a Dios. Citando al apóstol Pablo una vez más: "Es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios" (Romanos 2:29).

No debemos compararnos a nosotros mismos o nuestras experiencias o falta de ellas con lo que alguien más ha tenido. Ciertamente no debemos hacer que otros sientan que valen menos porque no fueron parte de algo que tuvo lugar en el pasado. Todos nosotros debemos mirar hacia el futuro y hacia la conclusión de nuestro llamamiento en Cristo Jesús.

-Leslie L. McCullough

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Viaje a Ghana: La Iglesia de Dios Remanente
busca unirse a Unida


Las reuniones y seminarios de tres días con los ministros de la Iglesia de Dios Remanente salieron bastante bien. A nuestra llegada a Accra, Ghana, el 2 de diciembre [de 1999], Jim Franks, Joel Meeker y yo nos reunimos con un miembro local, un miembro visitante de Togo y otro caballero que está utilizando nuestras publicaciones para servir a un grupo al este del lago Volta.

En la tarde el viernes volamos a Kumasi, donde nos reunimos para cenar con el pastor Maxwell Azariah Koffie y Nicholas Boakye Arius. El siguiente día, todos nosotros hablamos en Kumasi en los servicios de la Iglesia de Dios Remanente. Hubo allí gente de las congregaciones de Nicholas Arius, y la asistencia total fue de casi 500 personas. Tuvimos dos sermones dados por el Sr. Franks y por mí, y un sermoncillo por el Sr. Meeker, combinados con sus comentarios personales y mucha "música especial". Nos reunimos durante cuatro horas ese día, lo cual es muy típico de sus servicios. Pudimos conocer a muchos de sus miembros y a todos los niños después de los servicios. ¡Puedo decir en verdad que tuvimos un sábado que nunca olvidaremos!

El domingo, el Sr. Koffie y el cuerpo administrativo de la Iglesia de Dios Remanente nos pidieron reunirse con nosotros en nuestro hotel en Kumasi. Ellos presentaron una solicitud oficial de que quieren ser parte de la Iglesia de Dios Unida.

Tuvimos unas pláticas muy abiertas y fraternales. Estos son verdaderamente hombres humildes que quieren ser enseñados y quieren colaborar para hacer la obra de Dios en Ghana, en África occidental y en el resto del mundo.

Puesto que ellos solicitaron esto de manera formal y quieren que sus ministros reciban credenciales de Unida, pasamos parte del tiempo inicial en los seminarios repasando el proceso de la entrega de credenciales y de la documentación correspondiente. Ellos entienden cabalmente cómo empezó Unida, y la razón fundamental para el proceso de solicitud de credenciales ministeriales.

Durante los tres días completos de seminarios en una pequeña sala de juntas del hotel donde se hospedaron los 10 pastores de la Iglesia Remanente, hablamos de ordenación ministerial, asesoría para bautismo, la prueba de las fiestas de Dios en el Nuevo Testamento, el llamamiento de Dios, la constitución de doctrina y las 20 creencias fundamentales, con énfasis en la enseñanza a los padres y niños. También tuvimos una larga plática respecto al formato de los servicios del sábado y la base bíblica de nuestras tradiciones.

También se habló respecto a orar y dar diezmos en los servicios, y la necesidad de hacer hincapié en la educación de los hermanos durante los servicios. Aunque les dijimos cuán inspirador había sido para nosotros escuchar su prolongada música especial, también les expresamos que es diferente de lo que nosotros hemos tenido en la iglesia durante los últimos 50 años. Lo más importante es que ellos parecen estar dispuestos a adaptarse a las tradiciones nuestras.

Hablamos acerca del diezmo, su administración, incluso el primer diezmo, el segundo diezmo (que se ahorra para las fiestas) y el tercer diezmo (fondos para los pobres). Les dijimos que en sus congregaciones probablemente serían pocos los que podrían aportar alguna vez al "fondo para los pobres", pero ellos quisieron saber todo lo que nosotros enseñamos al respecto. Ellos se mostraron muy conocedores, y sin embargo muy dispuestos a ser enseñados.

La actitud fraternal de todos los pastores fue muy alentadora. Después de estar allí durante nueve días, siento como si los conozco de muchos años. Considero que ellos sinceramente quieren hacer la obra de Dios.

Los 10 pastores que conocimos representan a casi ¡1.300 miembros que asisten semanalmente a los servicios del sábado! Ellos tienen congregaciones en 14 localidades a lo largo de Ghana, con una asistencia que va desde 20 hasta 320. Sus congregaciones están en Accra, Kumasi, Obuasi, Takarodi, Sefwi Esaase, Kuntanase, Agona, Awisa-Oda, Offinso, Ashanti, Tamale y Akomodan.

Aunque Ghana es un país bastante pacífico según las normas de África occidental, los hermanos son muy pobres. Casi nadie tiene un vehículo y pocos pueden encontrar trabajo permanente. Sin embargo, a pesar de estas condiciones, los hermanos son muy amistosos y serviciales.

¿Qué sigue después?

La solicitud de la Iglesia de Dios Remanente para unirse con Unida será presentada al Consejo de Ancianos. El presidente de la iglesia Les McCullough dijo: "Desde luego, antes de poder tomar acción alguna, la solicitud tendrá que presentarse a la Asamblea General de Ancianos. En este momento estamos en el proceso de juntar información así como también darles información a ellos acerca de nosotros. Los alentamos a que fueran despacio y a estar seguros de lo que están haciendo".

-Doug Horchak

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El Consejo aprueba la compra de tierra


E
l Consejo de Ancianos se reunió en una conferencia telefónica el 23 de febrero y aprobó la compra de dos hectáreas de tierra para la construcción de una oficina central en Milford, Ohio.

La decisión se tomó después de haberse recibido respuestas satisfactorias acerca de estudios ambientales sobre la propiedad. David Buchanan, presidente de la empresa Environmental Associates, de Houston, Texas (la compañía encargada de supervisar los estudios), ayudó en la aclaración de los interrogantes.

Por la Fase 1 del estudio de toda la propiedad, que abarca 3,5 hectáreas, sabemos que existen escombros de construcción en las 1,5 hectáreas de abajo.

Por la Fase 2 del estudio, se encontró que las dos hectáreas de arriba son ambientalmente aceptables.

La opinión profesional del Sr. Buchanan es que lo que se llegue a encontrar en el futuro en las 1,5 hectáreas de abajo no reducirá el valor de las dos hectáreas de arriba que la iglesia se propone comprar.

Aun cuando no se ha incluido hasta la fecha un análisis sanitario, no hay ningún indicio de tales peligros, aun en las 1,5 hectáreas de abajo. Se descubrieron residuos con base de petróleo en las partes bajas; los vapores se disiparon en poco menos de 30 minutos después de haberse descubierto, lo cual satisface los requisitos de seguridad establecidos por el estado de Ohio.

El Sr. Buchanan sugiere que si en el futuro la iglesia decide comprar los 1,5 hectáreas restantes (por un dólar), se efectúe un estudio Fase 2 del lugar antes de ejercer su opción de compra.

El asesor de asuntos legales Larry Darden verificó que el local puede ser utilizado por el Centro Bíblico Ambassador. Además, independientemente de cualquier solicitud de parte de la IDU, la autoridad local de zonificación está considerando hacer un cambio en los reglamentos de zonificación, el cual permitirá que se lleven a cabo servicios religiosos. Si ocurren estos cambios (lo que es considerado como una probabilidad por los administradores del municipio), se podrán llevar a cabo los servicios de la iglesia en el edificio, lo que reducirá los impuestos de propiedad.

Con base en sus investigaciones, el presidente Les McCullough y el tesorero Tom Kirkpatrick, aseguraron al Consejo que este es el mejor "trato" para la iglesia por el momento. Varios de los miembros del Consejo igualmente informaron que el fuerte consenso de los ministros que se han comunicado con ellos en los últimos meses es de apoyar el proyecto.

El Consejo redactó una resolución que dice en parte: "Considerando que el Consejo de Ancianos está convencido de que las preocupaciones ambientales referidas en la resolución del 12 de diciembre del 2000 han sido resueltas satisfactoriamente, ahora, por consiguiente, se resuelve que la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional, está de acuerdo en comprar una parcela de aproximadamente dos hectáreas . . ."

El Consejo les autorizó también al Sr. McCullough y al Dr. Kirkpatrick para que continúen las negociaciones de contrato con un constructor para que presente al Consejo en sus reuniones del mes de marzo una propuesta para la construcción de una oficina central.

-Doug Johnson

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Sembrar en terreno fértil

Si adquirimos humildad y fe, veremos el terreno fértil frente a nosotros.


"Tenemos un problema grave", el joven rey explicó. "El gobierno ha sido incapaz en detener la producción del opio en mi país. Los campesino son pobres, y los jefes de la droga se están aprovechando de ellos. Sr. Armstrong, ¿podría usted ayudarnos?"

Podría parecer que algo que fuera demasiado grande para el gobierno sería ciertamente demasiado grande para una pequeña iglesia. No obstante, aquí, en su primer encuentro con el rey Bhumibol de Tailandia, había una súplica de ayuda. ¿Por qué el rey se atrevería a hacer semejante súplica? ¿Estaría Dios planeando algo en este pequeño país? ¿Era este un lugar en el que deberíamos estar sembrando semilla?

Jesús, en la parábola del sembrador y la semilla, habló acerca de la semilla que estaba siendo sembrada. Alguna fue sembrada en el camino de tierra endurecida, alguna en terreno pedregoso, alguna entre espinos y alguna en terreno fértil. Sólo el terreno fértil produjo una cosecha abundante. Ciertamente no podría haber un lugar más seco, espinoso y de tierra endurecida que las montañas del norte de Tailandia. Definitivamente no parecía ser "fértil", y aun cuando parecía que poco se podía hacer, el Sr. Armstrong decidió no rechazar esta súplica de ayuda.

Ayuda para las tribus de las montañas

El problema era bastante complejo. Las tribus de las montañas, pobres y aisladas de la sociedad, se encontraban atrapadas. Carecían de una educación formal y tenían poco que pudieran contribuir. Los únicos que les ofrecían trabajo eran los traficantes de drogas. Por unos cuantos centavos, ellos podían cultivar amapolas, la única cosecha disponible para ganar el dinero que les podía mejorar su pobre condición.

Se decidió que lo más importante eran la educación y el empleo. Esta era gente sencilla, por lo que la agricultura parecía ser la mejor solución. Cultivando productos alimenticios podrían vivir; sin embargo, muy poco de lo que podrían cultivar resultaría económico. Puesto que no había caminos, necesitarían los medios para transportar al mercado lo que produjeran.

Se decidió que el Sr. Armstrong, mediante la Fundación Ambassador, proveería unos dos edificios portátiles y les pagaría a algunos maestros de agricultura. Se les enseñaría cómo cultivar árboles frutales y de nueces, y familiarizarlos con el cultivo de algunas legumbres.

El rey acordó comprar los productos para que la gente pudiera dar salida a su mercancía, pero ellos a su vez se tenían que comprometerse a dejar de cultivar las amapolas.

Otra decisión hecha por el rey parecía igualmente "estéril". Decidió establecer este pequeño proyecto en Angkhang, la más pobre de las aldeas ubicadas precisamente en la frontera de Tailandia y Birmania. No era la pobreza el único obstáculo, pues Angkhang estaba situada directamente en el paso de los contrabandistas de drogas, los cuales estaban fuertemente armados. Hablando claro, era casi un desafío para los jefes de la droga: "Si quieren pasar por aquí, tendrán que meterse conmigo".

Cuando el rey propuso esto a los aldeanos, estaban atemorizados. El rey les mostró fotos del daño que su "cosecha" producía en el mercado de drogas. Ellos no querían hacerles daño a otros, pero al no cultivar las amapolas tendrían que hacer frente a mayor pobreza y quizá la muerte a manos de los jefes de la droga. Pero si continuaban, su producto seguiría matando a gente en tierras lejanas.

El jefe de la aldea estaba dispuesto a dejar el cultivo de amapolas, aun sin recibir promesa alguna del rey; sin embargo, el rey le explicó su propuesta. Un grupo de los Estados Unidos establecería unas escuelas y les enseñaría a cultivar frutos y legumbres. El rey les compraría sus cosechas por la misma suma de dinero que los jefes de la droga les habían estado pagando, y él se comprometía a defenderlos.

Esto era demasiado para poder creerlo. Ni siquiera eran ciudadanos tailandeses, sino gente de las tribus de las montañas sin condición legal internacional. ¿Los protegería en verdad el rey, y cumpliría con lo que les había prometido? La historia de esta gente era una historia de explotación por otros. Los jefes de la droga se llevaron a muchos de los jóvenes para servir como soldados y a muchas de sus hijas para servir en los burdeles de la ciudad. Los demás trabajaban los campos por unos cuantos centavos. Tenían que confiar en este rey, así como nosotros tenemos que confiar en Dios y en las promesas hechas por Jesucristo.

Así fue cómo el proyecto se inició a principios del decenio de los años setentas. Sembraron legumbres y hortalizas. El rey compró sus escasos productos agrícolas y se los dio a otras aldeas pobres a un costo mínimo. No había todavía caminos para llevarlos a la ciudad, donde se podrían vender a un mejor precio.

Los jefes de la droga verdaderamente se pusieron furiosos. No sólo habían perdido su mano de obra barata, sino que debido a la configuración de las escarpadas montañas, tuvieron que cambiar sus rutas de contrabando. Ahora tenían que caminar más lejos en lugares más peligrosos dentro de Birmania. Aun cuando estos jefes de la droga contaban con muchas armas y tenían la disposición de pelear contra los aldeanos tribales, el rey se mantuvo firme en su promesa de defenderlos y los jefes de la droga muy pronto de dieron cuenta de lo inútil que era enfrentarse al rey.

Una reina amable

La primera vez que estuve en Angkhang fue en la primavera de 1984, un poco más de una década después de haberse iniciado ese proyecto. La reina Sirikit le preguntó al Sr. Armstrong si le gustaría ver, tanto figurada como literalmente, el "fruto" de los esfuerzos suyos y de su esposo. A los 90 años de edad, el viaje no sería fácil, pero él quiso ir.

Fue un viaje de casi dos horas antes de que los tres helicópteros militares nos dejaron cerca de la pequeña aldea rural de Angkhang. Varios soldados se habían adelantado esa mañana para proporcionar seguridad en el lugar para la reina y sus invitados. Había mucha emoción entre los aldeanos, pues raramente les visitaban los miembros de la familia real.

Todavía estaban pobres, pero orgullosos y felices por lo que habían logrado. Los jardines eran hermosos, y los árboles habían madurado y estaban dando fruto. Fuimos transportados en vehículos militares por los pequeños y hermosos valles. El terreno era empinado, y más de una vez mi esposa Michelle vino a parar sobre mis piernas. Ella estaba temerosa de que el vehículo se fuera a derrapar por los precipicios. Mi anciano amigo y jefe de 90 años también hubiera estado nervioso durante nuestro precario viaje, pero el precipicio se encontraba del lado de su ojo malo, por lo que en realidad ni cuenta se dio de lo empinada que estaba la cuesta.

Nos detuvimos para el almuerzo en un pequeño lugar con césped, donde había una enramada y bajo ésta una mesa de piedra. Los músicos locales de la aldea deleitaron a sus invitados con varias melodías típicas. La hija de la reina, la princesa Maha Chakkri Sirrindhorn, se les unió y empezó a tocar uno de los sencillos instrumentos de calabaza con cuerdas. Nos impresionó la habilidad con que tocó el instrumento.

El personal de la reina preparó la comida que había sido cuidadosamente empacada y que se había traído del palacio. La reina misma se acercó al Sr. Armstrong para ayudarle a desenvolver su comida. Pude ver a varios del personal cuchicheando y apuntando a la reina, pues era raro que ella hiciera algo semejante para uno de sus invitados. Así era el respeto que le tenía a su amigo.

Esto no fue el típico almuerzo de rebanadas de pan con lechuga, tomate y rebanadas de carne o pollo, sino unos deliciosos vegetales cortados en cubitos y pollo servido con exquisitos condimentos y especias tailandeses. El personal había inquirido y yo les había explicado nuestras restricciones dietéticas, por lo que no nos tuvimos que enfrentar a los platillos más exóticos que son típicos en Asia.

Michelle se disculpó pidiendo permiso para usar el sanitario y se dirigió a lo que era una simple instalación de una letrina privada. La reina se puso rápidamente de pie y le pidió que se esperara un momento. Ella entró primero y revisó el lugar para asegurarse de que estaba limpio y le dio unas toallitas humedecidas y le dijo: "Está bien ahora, pero usa estas, el agua te puede hacer daño". Huelga decir que ella no esperaba semejante atención de parte de la reina.

Después de haber comido tuvimos la oportunidad de observar a la reina tratar con los aldeanos. Para nosotros esto fue un día de campo, pero para la reina fue una visita de trabajo. Observamos con qué deferencia la reina hablaba con los empobrecidos y analfabetos aldeanos. Habíamos notado que muchos de ellos llevaban unas notas escritas en tailandés prendidas en su ropa. Para evitar que se sintieran avergonzados, el personal de la reina había escrito las necesidades de la persona, para que la reina pudiera informarse del problema individual de cada uno de ellos.

Sentada en cuclillas en el suelo con estas personas, ella les escuchaba y daba órdenes de ayuda médica o de otra índole para ellas. Era maravilloso ver la interacción de la reina con una anciana desdentada y con un anciano encorvado.

Lo más extraordinario fue ver a un hombre joven que vino con un niño recién nacido. El débil lloro de hambre del bebé daba a entender que se encontraba al borde de la muerte. Su madre había muerto al dar a luz y no había leche; en verdad, el bebé se estaba muriendo. El Sr. Armstrong preguntó si podíamos ayudar, y se formuló un plan. "Sr. Armstrong, usted ha salvado la vida de este niño", le dijo la reina.

Alguien me dio unos pequeños brazaletes tejidos a mano y estaba sacando de mi cartera el equivalente de un dólar cuando observé a la reina y el movimiento negativo de su cabeza. "Es mucho. Si usted les paga esa suma, nunca podrán venderlos por ese precio a nadie más, y creerán que siempre deberán recibir ese mismo precio". Le hizo una señal a una de sus ayudantes, quien le dio a la muchacha unas monedas, y compró varios brazaletes. Al ponérnoslos nos convertimos en miembros honorarios de esa pequeña aldea.

Al final del día, una vez más abordamos los helicópteros para el vuelo de regreso. Llevábamos un pasajero más, el pequeño bebé de un día de nacido, que pesaba no más de unos dos kilos. De seguro que el bebé sería salvado. Al enterarse el Sr. Armstrong de que al niño se le enseñaría inglés, le ofreció a la reina una beca en la Institución Ambassador para cuando el muchacho tuviera la edad.

Lamentablemente, ni el Sr. Armstrong ni la institución existen ahora para ese joven.

Esa fue mi única visita a Angkhang. ¿Sembramos en terreno fértil? Ciertamente la aldea se encontraba en mejores condiciones que antes, pero seguía aislada y pobre.

El año pasado, Leon Sexton [un pastor no afiliado con la Iglesia de Dios Unida, quien sirve al pueblo de Dios en Tailandia, Birmania y otros países] llevó a la aldea de Angkhang a un grupo de personas que asistieron a la Fiesta de los Tabernáculos en Tailandia. Ellos viajaron en autobús, porque ahora existe un camino. Vieron las granjas y hortalizas, las casas y los pequeños restaurantes y comercios.

La aldea de Angkhang, en un tiempo la más pobre y más explotada de todas, es ahora una comunidad vibrante y en crecimiento. Ya no le es necesario al rey comprar sus productos agrícolas, pues ahora son dueños de camiones y pueden llevarlos al mercado ellos mismos. Cosechan más de lo que ellos mismos pueden consumir, y ahora pueden exportar frutas y jugos. Han venido a ser una comunidad saludable y razonablemente próspera, y una comunidad modelo para otras.

En verdad esa pequeña semilla cayó en terreno fértil. Como de costumbre, Dios toma a los débiles y los hace fuertes, mientras que Satanás toma a los fuertes y los lleva a la destrucción.

Cuando miro retrospectivamente, me doy cuenta de que nosotros no podemos siempre saber dónde se encuentra el terreno fértil.

Realmente algunos se mofaron de muchos de los pequeños proyectos iniciados en lugares lejanos de la tierra. Los consideraron inservibles y un desperdicio de dinero. Muchos evitarían a tales "pequeñitos" de la misma forma en que los discípulos trataron de mantener a los pequeños alejados de Jesús.

Humildad y fe

No conviene dejar pasar las oportunidades sin aprovecharlas. "Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis" (Mateo 25:37-40).

Debemos buscar la forma de ayudarnos unos a otros. Debemos ser puros y sinceros. Debemos estar dispuestos a desenvolver el almuerzo o a asear el sanitario, aun si nuestra posición social nos hace ver como que debiéramos ser servidos en lugar de servir (ver Mateo 20:25-28). ¿Tenemos esta clase de humildad? ¿Reconocemos que Dios nos vio como un "terreno fértil" para su santo Espíritu? ¿Que podemos superar los obstáculos que se interponen a nuestro paso y que podemos echar el pecado de nuestras vidas?

¿Tenemos la fe para creer que nuestro Rey nos protegerá, así como esa gente de la montaña que confió en el rey Bhumibol? ¿Como ese bebé, nosotros nos estábamos muriendo, pero mediante Cristo recibimos una promesa para que pudiéramos vivir. ¿Tenemos esta clase de fe viviente?

Si adquirimos humildad y fe, y si practicamos el camino de vida de Dios -el dar en lugar del obtener- caminando honrada y rectamente, y si "dejamos de cultivar amapolas", entonces veremos en verdad el terreno fértil frente a nosotros. Y como Angkhang, nos volveremos espiritualmente prósperos y vendremos a ser un modelo para otros en la medida en que nos esforzamos por imitar a Jesucristo.

Podemos tomar la Pascua cada año con una conciencia limpia, sabiendo que Dios sacrificó a su Hijo para que pudiéramos ser nutridos y protegidos al hacer nuestra parte para superarnos.

"Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga" (Mateo 13:8-9).

-Aarón Dean


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¡Vivito y coleando a los 85 años!

La Pascua y los Días de Panes sin Levadura están nuevamente sobre nosotros. Somos un grupo
con experiencia y madurez. ¿Guardaremos pasivamente la Pascua y entraremos en la rutina
placentera del festival, o seremos renovados con el vigor que nuestro llamamiento implic
a?


Un miembro de la congregación, de 85 años de edad, exclamó: "¡Déjenme afrontar esa tarea! ¡Yo he sido parte de esta obra por 45 años, y no voy a dejarla ahora!"

Este octogenario era un miembro de la congregación de Dios del Antiguo Testamento. Muchos de ustedes reconocerán su nombre, aunque quizá no toda su historia. Él era Caleb, uno de los espías enviados por Moisés para reconocer la tierra de Canaán.

A sólo un poco más de un año después de cruzar el mar Rojo, siendo rescatadas de una muerte segura a manos de una fuerza egipcia bien armada, las 12 tribus de Israel estaban listas para entrar en la tierra que Dios les había prometido. Es aquí donde nos encontramos con Caleb.

La historia cambia su curso

En el capítulo 13 del libro de Números se nos dice que Moisés escogió a un príncipe de cada una de las 12 tribus. Caleb, de 40 años de edad, era el representante de la tribu de Judá. La otra persona que podríamos reconocer fue Oseas, de la tribu de Efraín. (Lo conocemos con el nombre que Moisés le dio: Josué.) Es probable que los exploradores hayan sido seleccionados después de considerar que sus habilidades les hacían aptos para llevar a cabo esa misión tan importante.

Mucho dependía de la capacidad de estos hombres. Dios les había garantizado a los israelitas la posesión de la tierra; de hecho, ese fue el motivo por lo que él los había sacado de Egipto. Sin embargo, era seguro que los cananeos no iban a permitir que este pueblo nómada les arrebatara sus casas, sus tierras, sus cosechas ni sus dioses sin defenderlos encarnizadamente. Ni tampoco Dios les iba a dar esa tierra a los israelitas sin que ellos se esforzaran por obtenerla, para que no la fueran a despreciar.

El selecto grupo llevó a cabo su peligrosa tarea explorando secretamente la tierra. Ésta verdaderamente era un tierra que "fluía leche y miel", una tierra ideal y rica para los millones de refugiados israelitas. Pero tenía algo más. El grupo descubrió lo bien atrincherados que estaban los pobladores de esas montañas. Vieron que era gente guerrera y que estaba bien armada.

Diez de los 12 espías expresaron su opinión sobre el reconocimiento que hicieron: "Es imposible conquistar la tierra". Los que estaban allí reunidos se empezaron a alborotar, pero antes de que la congregación se tornara en una chusma incontrolable, un solo hombre, Caleb, a voz en cuello logró calmarlos. Él contradijo la opinión de la mayoría con su estimación positiva: "¡Podremos lograrlo! ¡Podremos conquistar la tierra!"

Entonces los 10 asestaron el golpe de gracia a la ya tambaleante confianza de las 12 tribus. "La estatura y fuerza física de algunos de los cananeos nos hace aparecer tan pequeños como saltamontes", dijeron. La multitud, que se encontraba ya insegura, se puso incontrolable. La gritería y los lamentos dieron paso a una franca rebelión; amenazaron con volver a Egipto.

Caleb, con el apoyo de Josué, logró calmarlos una vez más diciéndoles que la conclusión a que llegaron sus 10 compañeros estaba equivocada, porque no habían tenido en cuenta el factor más importante de todos: Dios. Él los había traído hasta ese lugar para darles la tierra, y su bendición les daba una ventaja sobre la superioridad de la gente de esa tierra. "¡Nuestra fe no debe titubear! Esta es la Tierra Prometida".

Caleb y Josué no pudieron detener la sublevación. Fue entonces que Dios, a quien el pueblo había olvidado, intervino. Dios cambió el curso de la historia de Israel enviándolos nuevamente al desierto para vagar por éste hasta que murieran todos los de edad de 20 años arriba, excepto los dos hombres que le fueron fieles a Dios: Caleb y Josué.

Moisés también quedó impresionado con la actitud de Josué, y lo hizo su ayudante. Después, bajo la dirección de Dios, lo nombró como su sucesor para guiar a Israel e introducirlo en Canaán.

Un ejemplo para los cristianos

El papel de Josué prefiguraba el de Jesucristo, quien nos guiará hasta entrar en el Reino de Dios (Hebreos 4:8-9). Hasta su nombre, "Josué" (una variante de "Jesús"), prefiguraba a Cristo.

Dios, en forma sobrenatural, nos llamó a salir del mundo y nos invitó a ser su pueblo. Mediante el arrepentimiento y la fe, acompañados por el bautismo, fuimos liberados de la esclavitud del pecado al cual nuestra mundana y corrupta naturaleza nos había arrastrado. Dios nos sacó del presente mundo malo con la intención de introducirnos en el mundo venidero.

A él "le ha placido daros el reino", dijo Jesús en Lucas 12:32. El Reino de Dios es nuestra Tierra Prometida. Nosotros, como Israel que estaba listo para entrar en Canaán, aprendemos que: "Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios" (Hechos 14:22).

Nuestra jornada espiritual no estará completa hasta que Jesucristo nos introduzca en el reino como hijos e hijas de Dios, nacidos del espíritu. Debemos resistir las voces descorazonadoras y las circunstancias que pueden abrumarnos con un sentido de derrota. Por el contrario, debemos escuchar las voces valientes y animadoras de los "Calebs y Josués" en nuestro medio.

No es tiempo de jubilarse

Dios le instruyó a Moisés que le prometiera una parte de Canaán a Caleb. "A él le daré la tierra que pisó, y a sus hijos; porque ha seguido fielmente al Eterno" (Deuteronomio 1:36).

Por consiguiente, después de 45 años en los que Josué había encabezado brillantemente el ejército israelita en la conquista de la mayor parte de Canaán, el nombre de Caleb surge nuevamente en el capítulo 14 del libro de Josué. Bajo la orden de Dios, Josué repartió la tierra a las tribus como su "herencia". Cuando los cristianos estén para entrar en el Reino de Dios, Jesús les dirá: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo" (Mateo 25:34).

En ese histórico momento, Caleb le recordó a Josué la promesa de Dios, que Moisés había recitado públicamente: "Tú sabes lo que el Eterno dijo a Moisés . . . Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo al Eterno mi Dios" (Josué 14:6, 9).

En esencia, lo que él dijo fue: "Déjame continuar la tarea que se me encomendó". A pesar de su largo servicio a Dios, Caleb permaneció humilde. Él no hizo alarde de su heroísmo, diciendo que cuando se opuso a la opinión de la mayoría de sus compañeros espías, simplemente habló lo que su corazón sentía (v. 7). Él le creyó a Dios; así era de sencillo. Es fácil decirlo, mas no es fácil hacerlo o mantenerlo.

¡Qué figura de hombre habrá sido Caleb, parado allí a sus 85 años de edad, 20 años mayor que todos los demás israelitas excepto Josué! Lejos de las debilidades que afligen a muchos de su edad, ¡Caleb todavía estaba dispuesto para la guerra cuando tenía 85 años! En sus propias palabras: "He aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar" (vv. 10-11).

Perseverar y esforzarse hasta el fin

¿Estaba Caleb pidiendo su jubilación, reclamando su herencia y esperando que Josué le entregara una sección cómoda y pacífica de la tierra? ¡En ninguna manera! Lo que él realmente dijo fue: "¿Te acuerdas de esa montaña donde los gigantes viven en sus ciudades fortificadas? ¡Dámela a mí, y yo encabezaré las tropas personalmente para echarlos completamente de allí y vivir en su territorio!"

No supuso que su experiencia disminuía su parte en la cruzada de obtener la tierra por la fuerza. Todo lo contrario, él creyó que su longevidad le obligaba a marcar el paso. ¡Y sí que lo marcó!

Sin embargo, no se había olvidado de la lección que él tan elocuentemente había declarado a las tribus de Israel 45 años antes. Sí, él tenía todavía que pelear, y sí, estaba plenamente confiado que la batalla podía ganarse. Su confianza no procedía de su larga experiencia o sus muchos años. Procedía de creer que si Dios estaba con él, la batalla se ganaría.

"Dame, pues, ahora este monte, del cual habló el Eterno aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos [gigantes] están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá el Eterno estará conmigo, yo los echaré, como el Eterno ha dicho" (v. 12).

Caleb, el pintoresco general, encabezó nuevamente a su clan en la batalla, venció a los gigantes en sus fortificaciones y capturó a Hebrón, su ciudad principal.

Qué sobresaliente ejemplo estableció Caleb para los cristianos que por largo tiempo han servido a Dios en la actualidad. ¡No había tal cosa como jubilarse mientras se tenía un soplo de vida! ¡No había disminución de fe, aun después de más de 40 años de pelear la pelea!
Ya pronto tendremos el privilegio de participar en la Pascua, la sobria conmemoración de la muerte de nuestro Redentor, el mismo Dios que seguía a Israel al salir de Egipto (1 Corintios 10:1-4). Por medio de la muerte de Cristo fuimos liberados de la esclavitud del pecado. Luego, después de la Pascua, guardaremos gozosamente el festival de vivir vidas espiritualmente sin levadura. La Fiesta de los Panes Ázimos es un recordatorio sempiterno de que la libertad que se inició con el bautismo es sólo el principio, que la jornada cristiana se ha iniciado, una jornada que finalizará sólo cuando hayamos entrado en la Tierra Prometida.

La muerte de Cristo nos liberó de estar bajo la pena del pecado, para que él pudiera llevarnos hasta el prometido Reino de Dios. "El que persevere hasta el fin, éste será salvo", dijo nuestro "Josué" (Mateo 24:13).
¿Tenemos un corazón como el de Caleb? ¿Continuaremos la pelea cristiana hasta que el último gigante sea muerto y caiga la última fortaleza?

-Cecil E. Maranville


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El contenedor para Guatemala
ayudará a El Salvador


Después de muchos meses de la ardua labor de muchos miembros de la iglesia en los Estados Unidos, el contenedor lleno de donativos para los hermanos en Guatemala finalmente llegó a su destino el 13 de febrero (ver el ejemplar del Vol. 4, No. 2, p. 9).

Con todo, aun con los mejores preparativos el transporte internacional puede llegar a ser un poco intrincado. Para empezar, los documentos de envío se extraviaron; luego, los funcionarios aduaneros amenazaron con cobrar US$7.000 en impuestos, a pesar de que la compañía de transporte nos había asegurado que no habría cuotas por ser un envío caritativo.

Después de negociar con ellos, de hacer cambios en el papeleo y de muchas otras gestiones, nada funcionaba. Por tanto, Saúl Langarica, el pastor en Guatemala, habló con la compañía de transporte sobre la posibilidad de enviar el contenedor a El Salvador. La compañía le dijo que lo podían enviar por sólo unos cuantos cientos de dólares, y que debido al terremoto, El Salvador había eliminado todas las restricciones e impuestos para facilitar la ayuda a las víctimas del desastre. Se hizo la decisión de donarlo a la Iglesia de Dios Unida en El Salvador.

Los hermanos "estuvieron de acuerdo en que nuestros hermanos allá necesitan mucho más la ayuda que nosotros en Guatemala. Así que por favor no se preocupen por nosotros aquí", dijo el Sr. Langarica.

Los hermanos en Guatemala podrán recibir algo de lo donado, por ejemplo, el equipo dental y médico.

-Belinda McCloud


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Alemania y Rusia:
Cambio del equilibrio del poder


Ahora, más de un siglo después de la muerte de Otto von Bismarck,
su sueño para Alemania está más cerca
de realizarse.

Otto von Bismarck, el canciller de hierro de Alemania quien presidió la unificación de Alemania y la impulsó hasta llegar a ser una potencia, fue conocido por sus alianzas secretas, que en ocasiones chocaban entre sí, con las que trató de asegurar el futuro de Alemania. Después de haber hecho un tratado secreto con el Imperio Austríaco en 1879, lo amplió siete años después al incluir a Italia. Luego, Bismarck hizo otro tratado secreto con Rusia, a pesar de que Rusia y Austria eran rivales en los Balcanes.

Lo que más temía Bismarck era que Alemania se viera precisada a pelear en dos frentes, al este y al oeste. Esto es exactamente lo que sucedió en las dos guerras mundiales, y el resultado fue la derrota de Alemania. Estas dos derrotas contribuyeron al trastorno político en Alemania que duró un siglo.

En el siglo 20 existieron seis Alemanias, cada una diferente de las demás. El Segundo Reich, del emperador Guillermo II (1888-1918), que fue derrotado en la guerra, dio el paso a la República de Weimar (1918-33). A ésta la siguió el Tercer Reich, de Hitler (1933-45). Derrotado una vez más en la guerra, el país quedó por un corto período bajo el control de los aliados antes de establecerse la República Federal de Alemania (Alemania Occidental) en 1949 y la República Democrática Alemana (Alemania Oriental). En 1990 las dos repúblicas se unieron, formándose así la sexta nación alemana del siglo 20.

Todas estas seis Alemanias, al igual que las anteriores, estuvieron sujetas a lo que el periodista Josef Joffe llama "la maldición de la geografía". La ubicación geográfica tiene un profundo efecto sobre las actitudes nacionales. Los países anglosajones están protegidos por largas riberas costeras, por lo que no tienen que preocuparse excesivamente por vecinos hostiles. Esto da como resultado cierta complacencia, y hasta candidez, en sus ciudadanos que les impide comprender las complejidades de otras partes del mundo. Alemania se encuentra en una situación muy diferente, casi completamente rodeada por otras naciones con las que ha estado en conflicto en una u otra ocasión en el pasado.

La maldición de la geografía

La maldición de la geografía ha sido un factor importante en la historia de Alemania.

El primer canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer (1949-63), valiéndose de las lecciones de la historia, adoptó un nuevo estilo de diplomacia. Debido a su estrategia, fue surgiendo gradualmente el concepto de una Europa unida. El núcleo de la nueva Europa sería Francia y Alemania, dos naciones que en 75 años se habían hecho la guerra tres veces. Estas dos naciones habrían de estar unidas tan firmemente en el aspecto económico que nunca más podrían hacerse la guerra la una contra la otra. Las naciones de Europa occidental pudieron ocuparse en su reconstrucción al estar bajo la protección de la sombrilla nuclear norteamericana durante la guerra fría. Los estrechos vínculos económicos entre las varias naciones de la región harían imposible, al parecer, que el espectro de la guerra volviera a surgir.

Al haber asegurado su flanco occidental, Alemania comenzó en 1969 a dirigir su atención hacia el este. La ostpolitik (política oriental) del canciller Willy Brandt tuvo el propósito de formar vínculos estrechos con los países comunistas del este, particularmente Alemania Oriental y su amo en Moscú. Transcurrirían 20 años hasta que el desplome del comunismo diera paso a la reunificación de Alemania. Recientemente, Alemania transfirió su capital de Bonn a Berlín, la antigua capital imperial, lo más apropiado ahora que la nación se ha convertido en el poder dominante en Europa.

Pero se tuvo que pagar un buen precio por la unificación. No hubo tan sólo un costo económico al absorber millones de pobres alemanes orientales en la nueva Alemania; hubo otro también al conseguir que Francia apoyara la reunificación. El canciller alemán Helmut Kohl le prometió a François Mitterand, el presidente de Francia, el apoyo alemán por una nueva moneda europea que ligara a las dos naciones más estrechamente aún, lo que disminuiría los temores franceses por dicha reunificación.

". . . Al igual que Bismarck, Kohl comprendía la precaria posición de Alemania, que estaba para convertirse nuevamente en el poder dominante en Europa . . . Como Adenauer y Brandt, Kohl sabía que Alemania era muy débil para estar sola, pero muy fuerte para que se le dejara sola . . .

"Las cadenas de la guerra fría que ataban a Alemania estaban para desaparecer, por lo que Kohl buscó la manera de tranquilizar a Francia y al resto de Europa reemplazando las ataduras de la guerra fría con las restricciones de la integración. El marco (la unidad monetaria de Alemania) era el símbolo de la primacía alemana. ¿Qué mejor manera de disminuir su ventaja que convertirlo en una moneda multinacional? Por medio del euro, Alemania se propuso limitarse. Para los franceses, que habían sido invadidos tres veces por Alemania en el espacio de una vida, el euro les ofrecía una compensación perfecta . . . La benigna oferta de Kohl del marco como la base de la moneda europea fue un don del cielo para Francia" (Josef Joffe, A Century's Journey ["Jornada de un siglo"], p. 129).

"No hay que romper nunca los vínculos con San Petersburgo"

Debido al papel fundamental de Bismarck en la derrota de Francia en la guerra de 1870-71, Alemania bajo los emperadores nunca tuvo en realidad la esperanza de concertar una alianza con Francia. Pero Bismarck, quien había sido embajador en Rusia, siempre creyó en que Alemania no debería "romper nunca los vínculos con San Petersburgo", la antigua capital de Rusia. Una relación estrecha con Rusia, y hasta una alianza, aseguraría el flanco oriental de Alemania.

Después de Bismarck, Guillermo II trató desesperadamente de llegar a un acuerdo con Rusia, pero no lo logró porque Rusia y Francia se aliaron en 1893. Esto iba a ser fatal para Alemania durante la primera guerra mundial, porque tuvo que pelear en ambos flancos. Luego, al finalizar la revolución rusa en 1917, los alemanes y los rusos firmaron el tratado de Brest-Litovsk, el cual les daba la victoria en el este a los alemanes. Como resultado de este tratado, Alemania estaba entonces libre para lanzar una ofensiva masiva contra el oeste.

La estrategia de Hitler fue derrotar primeramente a Francia, luego volverse contra Rusia. Lo que le permitió hacer esto fue un acuerdo secreto: el pacto Molotov-Ribbentrop de agosto de 1939, entre la Unión Soviética y Alemania. Después de derrotar a Francia, Hitler invadió a Rusia. Luego, en seguida de la invasión de Europa occidental por los aliados durante la segunda guerra mundial, Alemania acabó peleando en dos frentes y perdió.

Alemania nuevamente está volviendo su atención a su flanco oriental. Los dos países están fraguando un acuerdo económico que puede cambiar el equilibrio del poder en Europa. Los dos ministros responsables por las economías de ambos países se reunieron el pasado diciembre para negociar los detalles de un plan para canjear la deuda rusa por el capital alemán invertido en compañías rusas. Esto sería un modo indirecto para que los bancos alemanes recobraran algo del dinero que le prestaron a Rusia, y que Moscú no ha estado en condiciones de reembolsarles.

En un artículo publicado el 20 de diciembre de 2000 por Stratfor, un servicio de noticias del Internet, declaró lo siguiente: "Semejante acuerdo debilitaría la influencia de los EE.UU. en Europa y fortalecería dramáticamente a Alemania y a Rusia, y les ayudaría a avanzar al frente del escenario geopolítico mundial". Tal convenio "contribuiría a la recuperación de Rusia, y Alemania podría surgir como el líder indiscutible de una Europa unida con Rusia de su lado".

El artículo, titulado "Shifting Europe's Power Balance" ("Cambio del equilibrio del poder europeo"), añadió: "A Alemania le gustaría ver que los vastos recursos de Rusia vinieran a Alemania y a Europa en vez de ir al este . . . También Berlín preferiría que estos recursos no fueran a los Estados Unidos, el rival geopolítico actual de Alemania". Es interesante notar que Hitler creía que finalmente "la lucha por la hegemonía global vendría a librarse entre dos contendientes: Alemania y los Estados Unidos. La lucha no era sólo por Europa, sino en última instancia por el mundo entero" (A Century's Journey ["Jornada de un siglo"], pp. 109-110).

En el decenio de 1880 Bismarck le comentó a un amigo: "Te diré el secreto de la política: amistad con Rusia" (Virginia Cowles, The Kaiser ["El Emperador"], p. 85). En una serie de artículos en el Hamburger Nachtrichten publicada en 1895 él hizo hincapié en que "Alemania estaba segura solamente cuando tenía un firme acuerdo con Rusia"(ibídem, p. 118).

Durante la primera década del siglo 20, el emperador Guillermo II se esforzó por tender puentes entre Alemania, Francia y Rusia. Antes de que el zar ruso viajara a París y a Berlín, le advirtió a su tío Eduardo VII, rey de Inglaterra, que estos vínculos tenían el propósito de amenazar al Imperio Británico. "'No debe Inglaterra dejar de observar', dijo él sombríamente, 'la vigorosa inclinación entre los países del continente hacia la unión económica con el propósito de neutralizar la influencia británica, y ésta haría bien en prestar atención'"(ibídem, p. 196).

Dándose cuenta de la amenaza que estas actividades significaba para el mundo de habla inglesa, Joseph Chamberlain, secretario británico de Relaciones Exteriores, escribió lo siguiente el 10 de septiembre de 1900: "Una alianza entre Alemania y Rusia, que incluyera, como de hecho lo haría, la colaboración de Francia, es lo que debemos temer . . ." (ibídem, p. 187).

Cambio del equilibrio del poder

Es seguro que una relación más estrecha entre Berlín y Moscú disminuiría la dependencia de Alemania de la alianza occidental. A la vez, un salto grande está por ocurrir en enero de 2002, de acuerdo con los planes para la unificación más estrecha de Europa: El euro reemplazará las monedas nacionales, lo que disminuirá la subordinación europea a los Estados Unidos. La fuerza dominante de la Unión Europea es Alemania, y así seguirá. "Europa [es] . . . una zona del marco en todo excepto en nombre" (A Century's Journey ["Jornada de un siglo"], p. 130).

Mediante los vínculos estrechos que Alemania ha mantenido con los EE.UU. y Rusia, es irónico que logrará de manera pacífica lo que el Segundo Reich y el Tercer Reich no pudieron lograr: una Europa unida alrededor de Alemania, lo que proporciona oportunidades ilimitadas para la expansión de las compañías alemanas, abundancia de materias primas provenientes de Rusia y Siberia, y acceso al comercio a las que fueron colonias de Inglaterra y Francia mediante la Convención de Lomé, acuerdo que liga a las naciones de África, del Caribe y del Pacífico con la Unión Europea. Alemania también habrá asegurado ambos flancos, con una fuerte unidad económica con el este y el oeste.

Después de Bismarck, Guillermo II estaba obsesionado con fortalecer a Alemania para poder rivalizar a la Gran Bretaña, la que en ese entonces era la potencia global dominante. Un siglo más tarde la preeminencia británica ha sido remplazada por la hegemonía norteamericana. Es indudable que el nuevo siglo verá más cambios. La Biblia nos dice que Dios "quita reyes, y pone reyes" (Daniel 2:21). Él advierte también a los descendientes modernos de la antigua Israel -los pueblos de los Estados Unidos y el Reino Unido- el castigo por su pecado nacional: "Quebrantaré la soberbia de vuestro poderío . . ." (Levítico 26:19, Reina-Valera Actualizada). Viene el tiempo cuando los Estados Unidos será remplazada como la potencia máxima del mundo, así como le sucedió a Inglaterra.

Sin embargo, la historia sugiere que las relaciones entre Alemania y Rusia pueden romperse muy fácilmente. La apertura de Bismarck hacia Rusia se invirtió cuando dejó la cancillería y Guillermo II se interesó personalmente en la política extranjera. El emperador trató de formar vínculos más estrechos con Rusia, pero sin éxito. Veinte años más tarde, la alianza de Hitler con Stalin se rompió cuando la Unión Soviética fue atacada en junio de 1941. Después de la segunda guerra mundial, la oferta que Moscú hizo en 1950 de establecer una Alemania reunificada pero neutral fue rechazada por falta de confianza. La República Federal se sintió más segura con los Estados Unidos mediante la alianza de la OTAN.

La profecía bíblica también sugiere que Rusia y Alemania no estarán aliados cuando se lleven a cabo los acontecimientos del tiempo del fin. Siguiendo a una invasión de la "tierra gloriosa" (la Tierra Santa) por la resucitada bestia (Daniel 11:40-43), "noticias del oriente y del norte lo atemorizarán" (v. 44), una posible referencia a Rusia aliada con otras fuerzas militares del oriente. Las profecías de Apocalipsis 9:16 de ejércitos de "doscientos millones" sugiere una alianza de grandes potencias del este. Además, profecías acerca de Rusia en los capítulos 38 y 39 de Ezequiel no dicen nada acerca de una alianza con la bestia.

Cualquiera que sea el resultado del trato financiero entre Moscú y Berlín, un factor es claro: Alemania se ha convertido en una potencia económica, y está a punto de ser el "rival geopolítico" de los Estados Unidos en los años futuros.

-Melvin Rhodes


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