El Comunicado


de la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional

VOLUMEN IV, NÚMERO 6


EN ESTE NÚMERO

Agua de la fuente de la vida

El hermoso proceso de la formación de un santo

El equilibrio espiritual: Una búsqueda de toda la vida

La reconciliación en la vida real

Para que no olvidemos

¿Qué es el mal de Laodicea?

Relato de primera mano sobre la crisis del sida en
África del Sur

Cambio de fortuna para dos países africanos

Continuemos orando por los hermanos de Zimbabue

La ayuda llega a El Salvador

La AGM acentúa la necesidad de un sentido de urgencia

Se tratan muchos temas en las juntas internacionales

Las juntas de Medios de Comunicación se centran en
el evangelio

Pregunta y respuesta: Carnes limpias e inmundas


Agua de la fuente de la vida

La Fiesta de Pentecostés nos recuerda del "agua viva" del Espíritu Santo
de Dios que nos sustenta en estos tiempos peligrosos
y nos fortalece para hacer la obra de Dios.

N o hay nada más refrescante para un viajero cansado y sediento que un trago de agua fría proveniente de un manantial. Dios ha provisto una fuente de vida especial para finalmente refrescar a una humanidad que está espiritualmente hambrienta, cansada y sedienta.

"En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva" (Juan 7:37-38).

Pentecostés y el Espíritu Santo

Jesús les dijo a sus discípulos que él enviaría el Espíritu Santo unos pocos días después de su partida al trono de su Padre. Les dijo que esperaran en Jerusalén hasta que el Espíritu Santo viniera sobre ellos (Hechos 1:4-10). Jesús cumplió su promesa en ese día de Pentecostés (Hechos 2).

Ese día en particular fue de tremenda importancia en la historia de la iglesia del Nuevo Testamento y en la historia del mundo. En ese día ocurrió la venida del Espíritu Santo, el cual habría de cambiar al mundo entero. En ese Pentecostés, Dios empezó una obra poderosa a través de su iglesia por medio del poder del Espíritu Santo. A pesar del sufrimiento, las pruebas, la persecución y el martirio, la iglesia ha continuado llevando el evangelio a todo el mundo por medio del poder del Espíritu Santo.

Desde ese primer Pentecostés del Nuevo Testamento, el Espíritu de Dios ha movido los corazones de hombres y mujeres para seguir el camino de la verdad. El Espíritu de verdad nos guía a toda verdad y nos muestra las cosas que habrán de venir (Juan 16:13).

El don del Espíritu, que Dios tan generosamente ha derramado sobre su pueblo, es maravilloso. Por su Espíritu él nos ha separado y "sellado" (2 Corintios 1:22; 5:5). Pablo dijo que es por medio del Espíritu que está en nosotros que sabemos que somos hijos de Dios (Romanos 8:16). Por medio de su Espíritu las leyes de Dios están siendo escritas en nuestras mentes y corazones (Jeremías 31:31-33; Hebreos 8:10). Por medio del Espíritu del Dios viviente somos renovados cada día. Por medio del Espíritu de Dios nos es posible tener la mente de Cristo en nosotros (Filipenses 2:5).

Dios nos ha llamado en este tiempo del fin, un tiempo de grandes maravillas y terribles pecados. Nuestras vidas han sido bendecidas por su llamamiento, pero es un reto día a día permanecer con la mira puesta en el plan que Dios tiene para nosotros y para toda la humanidad.

Jesús dijo que por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriaría. Pablo también describió los tiempos terribles que enfrentamos a diario: "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita" (2 Timoteo 3:1-5).

Podemos estar agradecidos porque nuestro amoroso Padre nos ha conducido a las aguas vivas que nos sostienen en estos tiempos difíciles.

Agua viva

Cuando Jesús llegó al pozo de Jacob en Samaria, estaba cansado y tenía sed, y le pidió a la mujer samaritana que le diera de beber (Juan 4:5-10). El pozo había pertenecido a Jacob y su familia por generaciones. En los días de Jesús, este pozo todavía era muy apreciado como una fuente vital de agua fresca.

Estando Jesús sentado junto al pozo, él y la mujer samaritana hablaron sobre los conflictos que había en las costumbres de sus dos pueblos. Jesús le pidió a esta mujer que le diera de beber. Ella le respondió: "¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana?"

Lo que Jesús pedía de ella era muy sorprendente, debido a que la tradición judía no permitía que un judío tuviese tratos con un gentil. Entonces Jesús le habló acerca del "don de Dios" y del poder que él (Jesús) tenía para proveer dicho don. Él le habló de "agua viva".

Ella debe haber pensado que Jesús era presuntuoso, y así le preguntó si él era mayor que Jacob que les había dado ese pozo.

El agua viva de la que Jesús le estaba hablando podía ser provista únicamente por Dios. La mujer samaritana no tenía ningún conocimiento de tales cosas espirituales. Jesús dijo que los que bebieran de esa agua viva nunca tendrían sed. De hecho, él dijo: "El agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna". La respuesta de la mujer fue que ella quería beber de esa agua viva para no volver a tener sed, ni tener que volver a sacar agua del pozo. Ella estaba pensando en liberarse de esta faena diaria. Sus pensamientos no eran de naturaleza espiritual.

Jesús condujo la conversación a un plano más alto. Le dijo: "Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren" (Juan 4:23-24).

Cuando los discípulos regresaron, se sorprendieron de que Jesús había estado hablando con esta mujer. Le preguntaron si él había comido y les respondió: "Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis". Ellos se desconcertaron ante su respuesta y pensaron que alguien le había traído de comer. Entonces les dijo: "Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra" (Juan 4:30-34).

Caminar en el Espíritu

Las lecciones de este incidente en el pozo sobresalen de manera notable. Primero, debemos enfocarnos en el "don de Dios", el cual es su santo Espíritu, el agua viva. Es el Espíritu el que nos da vida eterna. Pablo define de manera específica cómo debemos vivir si caminamos en el Espíritu: "El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu" (Gálatas 5:22-25).

Nosotros debemos "avivar" el maravilloso don de Dios y reavivar los efectos que tiene en nuestras vidas. Debemos estar firmes en el camino de Dios y confiados en su poder y en su amor que fue derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo (Romanos 5:5).

En segundo lugar, debemos poner la mira en hacer la obra de Dios. El Espíritu de Dios nos inspira para tener la mente de Cristo. Como dijo Jesús: "Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra . . . He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega" (Juan 4:35-36).

Cuando regrese Cristo, quiere hallar la iglesia haciendo fielmente su obra (Mateo 24:45-47). Nosotros debemos beber a diario del manantial de agua viva para renovarnos espiritualmente y recibir el poder para continuar haciendo su obra hasta el fin, en beneficio de toda la humanidad.

Recordemos siempre seguir el consejo y la invitación de Jesús de acudir a la fuente de agua viva donde podemos obtener gran fortaleza espiritual y ser renovados con él y con nuestro Padre celestial.

"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:28-30).

"Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo" (Apocalipsis 21:6-7).

"Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:16-17).

-Burk McNair

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El hermoso proceso
de la formación de un santo

Esta gran transformación se lleva a cabo en tres fases principales,
las cuales están representadas por las primeras cuatro fiestas de Dios:
la Pascua, los Panes sin Levadura, Pentecostés y Trompetas.

U n servicio completo de lavado de automóvil es algo que se efectúa por etapas. El lavado corriente de un coche (después de pagar en la caja) incluye: aspirado, remojo para remover el lodo y las manchas difíciles, rociado con agua enjabonada, el paso por los cepillos automáticos, enjuague, secado con aire, secado a mano para el retoque final y limpieza de ceniceros, tapetes, espejos y ventanas.

El plan de Dios para la humanidad no es una fórmula instantánea, sino un proceso que se efectúa por etapas. No se trata del lavado de autos, sino del lavado espiritual de hombres y mujeres. Y es algo mucho más que eso: ¡una transformación total y milagrosa de insignificantes seres humanos para convertirlos en hijos perfectos y glorificados de Dios en su reino!

Hemos oído varios relatos de transformación, como la de una rana en un príncipe o de Cenicienta en una princesa. Y en la creación de Dios hay innumerables transformaciones, como la de una oruga en una mariposa y la de un diminuto cigoto (embrión) en un hermoso bebé.

Pero la transformación más grande de todas es la metamorfosis de un ser humano mortal y carnal que se convierte en un hijo de Dios inmortal y espiritual. Un ser débil y pecador se vuelve poderoso y santo. En síntesis, un pecador se transforma en santo. Es un proceso complejo, pero puede resumirse en tres fases principales, las cuales están representadas por las primeras cuatro fiestas de Dios. Mientras más comprendemos este proceso, más inspirados seremos por su gran hermosura.

Este proceso puede describirse con palabras que a primera vista pueden ser confusas o poco claras; algunas de ellas son santo, sagrado, santificado, justificado y salvo. Estas palabras no fueron inventadas por los teólogos; se encuentran en la Biblia y se utilizan muchas veces.

Se hace necesaria una comprensión clara para saber cómo contestar algunos interrogantes importantes, tales como: ¿Está usted santificado? ¿Es un santo? ¿Ya está salvo? ¿Cómo contestaría usted?

Comencemos con unas breves definiciones.

Justificar: Hacer justo a uno.

Sagrado: Santo; apartado, separado, consagrado a Dios; separado del pecado.

Santo: Uno que es sagrado, consagrado, justificado.

Santificar: Apartar para un propósito sagrado, dedicar para un uso santo, consagrar, hacer santo.

En los idiomas hebreo y griego, las palabras traducidas como sagrado, santo y santificar proceden de la misma raíz. El espacio no nos permite dar las palabras hebreas y griegas con sus variantes y matices de significado, pero la traducción castellana de estas palabras es lo suficientemente clara para que las podamos comprender.

Para ayudarnos a comprender la palabra sagrado, uno puede sustituirla con la expresión de Dios. Las Sagradas Escrituras son las Escrituras de Dios, un llamamiento sagrado es un llamamiento de Dios, etc. De manera que un santo o consagrado es una persona que le pertenece a Dios; es uno a quien Dios ha elegido para ser de él, para que le represente y le sirva.

La mayoría de nosotros hemos oído a la gente decir: "Yo no soy un santo", con lo que quieren decir: "Yo en verdad no soy perfecto". ¿Es perfecto el que es santo? ¿Qué es un santo? El Nuevo Testamento en muchos pasajes llama santos a todos los verdaderos cristianos, y el contexto a menudo se relaciona con los pecados de esos santos, por lo que es claro que no eran perfectos.

Nombres que suenan muy bien

Pero las palabras santo y sagrado parecen sugerir que la persona es perfecta, o casi perfecta, ¿no es así? Reflexionemos por un momento. ¿No parece ser que Dios está describiendo a su pueblo (¡con tantas imperfecciones!) con palabras que son demasiado honorables, demasiado lisonjeras, demasiado sublimes? Ciertamente parece que no merecemos ser llamados santos ni ser considerados salvos.

Parte de la explicación es que Dios está dispuesto a llamarnos lo que vamos a ser, darnos ahora la honra de ser llamados lo que seremos en el futuro. Dios llamó a Abraham el padre de muchas naciones mucho antes de que en verdad lo fuera. Pablo explicó que Dios "llama las cosas que no son, como si fuesen" (Romanos 4:17).

Debido al poder de Dios para transformarnos y preservarnos, él tiene fe en nuestro éxito final. Él nos llama triunfadores mucho antes de que hayamos terminado la carrera. El hecho de que Dios nos llama santos, sagrados, hijos de Dios, etc., verdaderamente es un gran honor. Estamos muy al tanto de que debemos honrar a Dios, pero somos propensos a olvidar cuánto es el honor que Dios nos da a nosotros.

Un beneficio de nombres tan honoríficos es que nos estimulan a vivir a la altura de ellos. Como un padre sabio y amoroso, Dios se vale de incentivos positivos para inspirarnos y motivarnos.

Consideremos ahora el plan divino de salvación. Para cumplir con su propósito de "llevar muchos hijos a la gloria" (Hebreos 2:10), Dios los llama y los escoge, los lleva a la fe y al arrepentimiento, les perdona sus pecados, y les da el don del Espíritu Santo que les capacita para vencer sus pecados y crecer espiritualmente, para llegar a serle siervos eficaces y serle fieles hasta el final de sus vidas. Entonces serán transformados o resucitados como seres espirituales y glorificados en el Reino de Dios.

Ese plan, efectuado por etapas, es el proceso de la "santificación", es decir, la formación de un santo. Una razón primordial por la que nosotros tenemos una comprensión profunda del plan de salvación es porque observamos las fiestas de Dios. Las primeras cuatro fiestas se centran en el plan de Dios para individuos, y las últimas cuatro hacen hincapié en la extensión del plan hacia todo el mundo. (La Fiesta de las Trompetas es el festival central que se encuentra en ambas categorías.)

A continuación se presentan las tres etapas o fases principales de la santificación y salvación. (Por motivo de simplificación, el uso del género masculino él, hijo de Dios, etc., se refiere, desde luego, tanto a mujeres como a hombres.)

La Pascua y la primera fase

Cuando Dios llama y escoge a una persona, él ha iniciado el proceso de la santificación, cuyo propósito final es transformar a esa persona en un hijo de Dios glorificado.

Cuando la persona que ha sido llamada por Dios llega a tener entendimiento, fe y arrepentimiento, y en seguida somete su vida a Jesucristo, es bautizada y recibe el perdón de todos sus pecados cometidos hasta ese momento. Inmediatamente después, en la ceremonia de la imposición de manos, Dios le da el precioso don del Espíritu Santo.

Al recibir el perdón de Dios y el Espíritu Santo, este individuo es santificado (separado y consagrado por Dios para una vida santa y un propósito específico). Al ser lavado de la culpabilidad de todo pecado del pasado, él es entonces un ser santo; el Espíritu Santo de Dios que reside en su interior lo hace santo.

De acuerdo con la Biblia y como Dios lo ve, este individuo pasa de inmediato de la categoría de pecador a la categoría de santo, de la categoría de injusto a la de justo, de malvado a recto, de gentil espiritual a israelita espiritual, de ser del mundo a ser de Dios. A pesar del grado de debilidad espiritual en el que se encuentre todavía, a pesar de que aún tenga hábitos malos, etc., ahora está "en Cristo".

Esta es la santificación legal o forense; cambia el estado legal de la persona, de manera que ya no está "bajo la ley" sino "bajo la gracia" (Romanos 6:14-15). Por ejemplo, cuando un criminal es perdonado, su vida de inmediato cambia de ser un condenado a ser un ciudadano libre. También le cambia al cristiano, de modo que ya no es extranjero ni advenedizo sino miembro de la familia de Dios (Efesios 2:19).

En 1 Corintios 6:9-10 Pablo menciona varios estilos de vida pecaminosos. Y luego en el versículo 11 dice: "Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios". Las palabras lavado, santificado y justificado tienen algunos aspectos en común, pero notemos que están en tiempo pasado. En otras palabras, los cristianos de Corinto se encontraban ya en esas categorías.

Aunque muchos de los miembros de la iglesia de Corinto todavía eran "carnales" (1 Corintios 3:1; 5:1-2), Pablo se dirigió a todos ellos como "santos" (1 Corintios 1:2).

La epístola de Judas está dirigida a "los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo" (Judas 1). La santificación a que se refiere en este versículo es algo que ocurrió en el pasado como un suceso único.

Esta primera fase del proceso de santificación coincide con el ser "salvo". En el Nuevo Testamento, salvo algunas veces se refiere a haber recibido el perdón de los pecados personales. Jesús le dijo a una mujer arrepentida: "Tu fe te ha salvado" (Lucas 7:50). Después del bautismo, la persona ha sido rescatada, de manera que ya no está condenada a la pena de muerte.

Nótese también cómo se usa la palabra salvar en estos versículos: "fuimos salvos" (Romanos 8:24), "sois salvos" (Efesios 2:5, 8), "El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva . . ." (1 Pedro 3:21).

La primera fase de la santificación (y salvación) fue hecha posible por el sacrificio de Jesucristo. La acción de borrar los pecados de cada uno ocurre cuando el sacrificio de Cristo le es aplicado en forma personal al momento de su bautismo. Por lo tanto, la primera fase se resume en el significado y observancia de la Pascua.

Panes Ázimos, Pentecostés y la segunda fase

Existe la tendencia a enlazar la Pascua y los días de Panes sin Levadura, en parte porque ocurren en días consecutivos y en parte porque ambos son ilustrados por la historia de la salida de Egipto. Pero como lo veremos, parece que hay un enlace más directo entre los días de Panes sin Levadura y el Pentecostés.

Una vez que venimos a ser santos, no podemos detenernos ahí; no nos encontramos ya fuera del peligro. La segunda fase es la santificación progresiva, la purificación espiritual y el crecimiento de toda la vida que se debe llevar a cabo después del bautismo. Es el cambio de la vida de uno para conformarla a la de Jesucristo. Es la conversión continuada de nuestra mente y corazón y la formación de un carácter santo y justo.

La segunda fase requiere la permanencia en el estado de santificación y santidad que ocurrió en el bautismo. Permaneceremos en santidad al recibir el perdón de Dios cada vez que cedemos a la tentación de pecar. "Si confesamos [nosotros los que somos creyentes bautizados] nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Juan 1:9).

En la segunda fase Dios manda que usemos esa posición de santidad como un fundamento para construir una vida santa. Al hablarles a los creyentes que habían sido hechos santos al ser bautizados, Pablo dijo: "Busquen . . . la santidad, sin la cual nadie verá al Señor" (Hebreos 12:14, Nueva Versión Internacional).

Es como si Dios estuviera diciendo: "Te he liberado de la esclavitud. Ahora tienes que usar tu oportunidad para salir de Egipto y seguir caminando hacia la tierra prometida".

Los días de Panes sin Levadura nos enseñan que debemos crecer espiritualmente en nuestras actitudes y conducta. En 1 Corintios 5:7-8 (NVI) leemos: "Desháganse de la vieja levadura . . . que es la malicia y la perversidad" (el pecado) y pongan en sus vidas el "pan sin levadura, que es la sinceridad y la verdad" (la justicia de Dios).

En el versículo 7 Pablo dice que nos deshagamos de "la vieja levadura", pero dice también "sin levadura, como lo son en realidad". ¿No es esto una contradicción? Quizá Pablo se refería a la necesidad de deshacerse de la levadura espiritual, puesto que ya estaban "sin levadura" en lo físico por haber quitado la levadura de sus casas. Pero otro significado podría ser que deberíamos deshacernos de la levadura espiritual (el segundo tipo de santificación, limpieza y vencimiento) "sin levadura, como lo son en realidad" (el primer tipo de santificación, habiendo recibido el perdón y el Espíritu Santo).

Volviendo a la analogía del criminal en la prisión que fue perdonado, una vez cambiado su estado legal, él debe aprender a cambiar sus antiguos hábitos, debe aprender a vivir por las leyes del país y llegar a ser un ciudadano productivo.

En este sentido el uso de los términos santificación y santidad hace hincapié en la necesidad de mantenerse limpio, puro y moralmente casto. "Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación" (2 Corintios 7:1, NVI). Esto requiere que resistamos a Satanás y huyamos de las tentaciones y las influencias malévolas de la corrupta sociedad que nos rodea. Cada uno debe "guardarse sin mancha del mundo" (Santiago 1:27).

Un beneficio maravilloso de las leyes de Dios con respecto a los animales limpios e inmundos es que nos recuerdan constantemente nuestro llamado a la santidad y a la limpieza espiritual: "No hagáis abominables vuestras personas con ningún animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos por ellos. Porque yo soy el Eterno vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra" (Levítico 11:43-44).

Se necesita el poder que lo hace posible

Muy pronto el pueblo de Dios descubre que las buenas intenciones y las resoluciones no llevan al éxito. "El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil" (Mateo 26:41). Necesitamos ayuda, ¡mucha ayuda!

Es humanamente imposible obedecerle a Dios con completa fidelidad, "mas para Dios todo es posible" (Mateo 19:26). En esto estriba la importancia del Espíritu de Dios. Esta es la clave. Jesús les prometió a sus discípulos que ellos iban a ser "investidos de poder desde lo alto" (Lucas 24:49). Debido al poder del Espíritu de Dios, el apóstol Pablo pudo decir: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).

Por sí solos los israelitas no podían escapar de Egipto y permanecer vivos, mucho menos prosperar. Dios los liberó mediante una serie de milagros portentosos, y los sustentó en el desierto por medio de milagros continuos. Asimismo son necesarios grandes milagros de parte de Dios para liberarnos, para llevarnos al arrepentimiento y a la conversión y para ayudarnos a continuar creciendo espiritualmente. Nos es necesario ocuparnos celosamente en nuestra superación, poniendo nuestra total confianza en Dios para que nos lleve al éxito.

Ahora debe estar más clara la estrecha relación que existe entre la Fiesta de los Panes sin Levadura y la de Pentecostés. El meollo de ambas fiestas es nuestra transformación. La primera nos enseña los cambios que debemos hacer; la última nos enseña que Dios ofrece el poder del Espíritu Santo para hacer posible esos cambios. El Pentecostés nos recuerda que debemos confiar en Jesucristo y no en nosotros mismos. Hasta la cuenta de los 50 días entre las dos fiestas implica una estrecha relación.

La Biblia compara el llamamiento de los cristianos en esta era con la cosecha de cebada de la primavera en Judea, que empezó durante los días de Panes sin Levadura y terminó aproximadamente en el tiempo de Pentecostés. De manera que ambas fiestas y el tiempo entre ellas coinciden con la cosecha de la primavera. La costumbre judía de leer el libro de Rut en Pentecostés es muy apropiada. Su contenido tiene que ver con hechos ocurridos durante la cosecha de la cebada en Judea, y su rico simbolismo concuerda con las fiestas de los Panes sin Levadura y de Pentecostés.

Puesto que el verdadero crecimiento espiritual comienza al tiempo del bautismo, podemos decir que la segunda fase de la santificación es sólo posible para aquellos que han experimentado la primera fase. ¡Solamente los que han sido santificados pueden ser santificados!

En Hebreos 10:10 se usa la palabra santificados para referirse a la primera fase de la santificación, y luego en el versículo 14 se habla de "los que está santificando" (Nueva Versión Internacional) para referirse a la segunda fase de la santificación. Ver también Hebreos 2:10-11.

En 1 Pedro 2:9 Pedro se refiere al pueblo de Dios como una "nación santa". Pero en el capítulo 1, versículo 15, dice: "sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir".

Notemos también que "Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese [llegara a ser] santa y sin mancha" (Efesios 5:25-27). La iglesia la constituyen aquellas personas que han pasado por la experiencia de la primera fase; luego deben ser santificadas y limpiadas (segunda fase). Ver también 1 Juan 3:3; 2 Pedro 3:9-14; Efesios 4:1-3 y Hebreos 6:6.

La palabra salvación se usa también en este sentido en el Nuevo Testamento: "El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece una tontería a los que van a la destrucción; pero este mensaje es poder de Dios para los que vamos a la salvación" (1 Corintios 1:18, Versión Popular).

Esto se refiere al proceso de la salvación, la creación espiritual de un carácter justo que se está llevando a cabo progresivamente. El apóstol Pablo escribió: "vive Cristo en mí" (Gálatas 2:20) y "seremos salvos por su vida [la de Cristo]" en nosotros (Romanos 5:10).

Por tanto, la segunda fase de la santificación (y la salvación) se resume en su mayor parte en el significado y observancia de las fiestas de los Panes sin Levadura y Pentecostés.

La Fiesta de las Trompetas y la tercera fase

En 1 Tesalonicenses 4:13-17 aprendemos que los santos no recibirán la vida eterna hasta la segunda venida de Jesucristo. También en 1 Corintios 15:42-44, 50-53 se nos revela que al toque de la última trompeta el pueblo de Dios será transformado ¡de un cuerpo natural a un cuerpo espiritual, de mortal a inmortal, de débil a fuerte, de corrupción a gloria! Esto es parte del significado de la Fiesta de las Trompetas.

Después de este maravilloso cambio, dejaremos de tener la naturaleza humana corrompida y la inherente carnalidad pecaminosa. Entonces poseeremos en su plenitud todas las maravillosas cualidades que en las Escrituras se aplican a nosotros: santos, sagrados, justos e hijos de Dios. entonces la realidad cuadrará con la terminología. Seremos completamente limpios y puros. No habrá contradicciones entre nuestros nombres y la manera en que pensemos y actuemos. ¡Qué alivio y qué motivo de regocijo!

Esta tercera fase es la santificación por excelencia, la fase final y permanente de la santificación. Dios habrá terminado su obra de la creación espiritual en nosotros. Habremos sido hechos completamente a la imagen de Dios. Tendremos todo el derecho de ser llamados santos. Seremos santos como Dios es santo.

Jesús dijo: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto" (Mateo 5:48). ¡En la resurrección lograremos esa perfección!

En la Biblia se habla también de la salvación en este sentido final. Pablo usó la palabra salvo en ese sentido cuando dijo: ". . . a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús" (1 Corintios 5:5).

Estas son las tres maneras en que se habla de la salvación en la Biblia. Los que somos miembros de Cuerpo de Cristo hemos sido salvos, estamos siendo salvos y anhelamos ardientemente ser salvos.

Jesús dijo: ". . . mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo" (Mateo 10:22). Todos nosotros debemos perseverar hasta el fin. Si perseveramos, seremos salvos en el sentido absoluto de la palabra. ¡Heredaremos la vida eterna en el Reino de Dios!

¿Cuánto nos sentimos motivados a completar el proceso de la santificación y salvación? Debemos orar de todo corazón: "¡Venga tu reino!" Debemos anhelar el retorno de Jesucristo y la resurrección. Debemos gemir "dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo" (Romanos 8:23).

Dios se ha comprometido completamente a transformarnos en santos glorificados. Démosle gracias a Dios por esto, como Pablo lo hizo: "Doy gracias a mi Dios . . . estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" (Filipenses 1:3-6).

¡El proceso de Dios de hacer santos es verdaderamente un hermoso plan!

-Donald Hooser

El proceso de la santificación
FaseFiesta Significado
Primera fasePascua Es el punto de partida. Al tiempo del bautismo los pecados pasados son perdonados mediante el sacrificio de Cristo (justificación). Uno pasa de la categoría de "pecador" a la de "santo". Habiendo sido salvado de la pena de muerte, es separado (santificado) para una vida y un propósito santos.
Segunda fasePanes Ázimos y Pentecostés Es como una carrera. Uno está siendo salvado. Significa toda una vida de purificación y crecimiento espiritual (en busca de la levadura y de la santidad), hecha posible mediante el don del Espíritu Santo.
Tercera faseTrompetas Es la meta final. Al retorno de Cristo, los santos serán resucitados incorruptibles, perfectamente justos, santos y glorificados.

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El equilibrio espiritual

Una búsqueda de toda la vida

". . . Angosto [es] el camino que conduce a la vida, y son pocos los que [lo] encuentran" (Mateo 7:14, NVI).

E n el Sermón del Monte, que contiene las instrucciones fundamentales de Jesús para sus discípulos, él nos advierte que el camino por el que viajan los verdaderos cristianos es angosto y difícil, y que en esta vida son pocos los que lo transitan.

Como un observador del desfile humano, me fascina ver lo fácil que es caer en la zanja que se encuentra a lado y lado del camino a la vida eterna, lo difícil que es lograr el verdadero equilibrio espiritual.

Este año tuve el privilegio de trabajar como parte del personal del periódico en el campamento McKenzie, uno de los campamentos de verano de Unida, donde me impresionó el entendimiento de una jovencita acerca de este principio espiritual. Entre los artículos escritos por los campistas estaba uno sobre el equilibrio espiritual. Es corto, pero lleno de entendimiento. El periodismo de esta jovencita es juvenil, pero su entendimiento espiritual es bastante maduro.

Estar "en el mundo" sin ser "del mundo"

¿Qué significa estar "en el mundo" y no ser "del mundo"? Bueno, significa que aun si uno está en el mundo toda la vida, no debe hacer todas las cosas que el mundo en general hace.

Un ejemplo de eso sería un pez que vive en un océano o en un mar. Vive en agua salada toda su vida y sin embargo cuando uno lo pesca, aun así uno tiene que ponerle sal. En otras palabras, sólo por vivir en agua salada no significa que necesite absorber la sal. Eso es lo que nosotros necesitamos hacer: no absorber el mundo a nuestro derredor así como el pez no absorbe la sal.

Es todo un reto, ¿verdad? Jesús se propuso que sus discípulos fueran al mundo sin absorber las características del mundo. Esto requiere un delicado equilibrio espiritual.

¿Cómo ha hecho esto la gente religiosa a lo largo de muchas generaciones? En muchos casos los temerosos, tímidos o, en extremo contraste, los esquivos y arrogantemente superiores, se han apartado de la sociedad para no ser contaminados. Los esenios del tiempo de Jesús, los monasterios y conventos de Europa y Asia, y otras sectas separatistas han tratado de preservar la espiritualidad mediante el aislamiento.

En la epístola que el apóstol Pablo les escribió a los corintios, encontramos una observación imperecedera acerca del aislacionismo (1 Corintios 5:9-10). Pablo reconocía que si ellos iban a aislarse totalmente de los fornicarios, avaros, ladrones e idólatras, tendrían que salir del mundo. Han pasado los siglos, pero este comentario es tan verdadero hoy en día como lo fue hace dos mil años. Uno va al trabajo el lunes por la mañana y tiene contacto con toda clase de personas como las que describió Pablo, y otros más. Nada ha cambiado excepto que probablemente ahora es peor. No obstante, ahí es donde Dios quiere que estemos: en el mundo, pero sin ser del mundo.

Leamos Mateo 5:14-16: "Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos". Este principio es sempiterno. ¿Cuánta luz puede ser compartida en un monasterio, en una aldea remota o en un hogar de la Iglesia de Dios que se mantiene aislado del mundo externo?

Ninguna. En esos casos, la luz está protegida debajo de un almud.

Es peligroso ser una luz. No es un trabajo para los que son débiles e inseguros espiritualmente.

Desde los tiempos antiguos, Dios ha preservado los nombres y ha registrado las pruebas de aquellos que se mantuvieron de pie en medio de este mundo y esparcieron luz resplandeciente: José, Ester, Daniel y Nehemías, sólo por nombrar a unos cuantos. Y Dios fue glorificado por la luz que ellos emitieron en un mundo tenebroso.

Existe un beneficio no muy obvio que se obtiene cuando se permite que la luz alumbre. Ese beneficio se llama validación: validación del valor de lo que se enseña, validación de cómo se practica. El camino de Dios funciona, pero las personas tienen que verlo para poder apreciarlo y, en consecuencia, glorificar a Dios por ello.

Recordemos las palabras de Mateo 5:16: "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos". La fórmula es sencilla: delante de los hombres, para que vean y luego glorifiquen a Dios.

Tuve la oportunidad de hablar largamente con Larry Greider, coordinador de los campamentos juveniles de Unida, cuando él visitó el campamento McKenzie como resultado de nuestra solicitud de acreditación por parte de la Asociación de Campamentos Norteamericanos (ACN). Lo que me pareció interesante fueron los comentarios que él transmitió de aquellos que habían visitado nuestros campamentos en nombre de la ACN. Ellos estuvieron muy impresionados por el esfuerzo realizado para hacer posible que nuestros jóvenes tuvieran la experiencia de una semana de campamento. Compararon la llegada de nuestros trabajadores para levantar el campamento con un desembarque militar de la segunda guerra mundial. Ellos estuvieron muy impresionados con los muchos voluntarios que dieron de su tiempo, trabajando sin paga, y con el mucho esfuerzo realizado para hacerlo posible. Los representantes de la ACN también nos pidieron una copia de nuestros manuales de campamento, no para examinarlos con el propósito de acreditarnos, sino porque estaban muy impresionados con la minuciosidad de nuestros preparativos. Nuestro contacto con la ACN permitió que nuestra luz brillara en un nuevo lugar.

Antes de que habláramos con el Sr. Greider, dos de nosotros nos sentamos en el comedor con Darryl Imhoff, ex jugador profesional de baloncesto y actualmente superintendente del campamento McKenzie. Todos nosotros sabíamos que no somos un cliente normal para ellos, ni ellos nos han tratado como normales. Se nos han concedido privilegios en el campamento McKenzie que no le han ofrecido a ninguna otra organización. ¿Por qué? El Sr. Imhoff hizo un comentario que nos da la respuesta: "Ustedes son el único grupo que, cuando se van de nuestro campamento, lo dejan más limpio que cuando llegaron".

¿Dónde está la línea entre tener interacción con el mundo como una oportunidad para esparcir luz, y convertirse en parte del mundo y sus caminos? La línea es algunas veces apenas perceptible; el camino, como dijo Jesús, es "angosto" y difícil.

Guardarnos sin mancha del mundo y no obstante ser una luz que glorifique a Dios, requiere gran equilibrio espiritual. Sin embargo, el mandato que se nos ha dado es claro. Debemos ir al mundo y no obstante debemos mantenernos separados de sus caminos y acciones.

Recordemos la lección tan elocuente de la joven escritora en el campamento McKenzie. Como el pez de agua salada, podemos vivir toda una vida en nuestro medio ambiente, pero no tenemos que absorberlo. Eso es equilibrio espiritual.

-Robert Dick
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La reconciliación en la vida real

Reconciliarse nunca será fácil, pero es posible hacerlo
si uno sigue estos pasos prácticos.

T odos cometemos errores. Todos tenemos faltas. Es la condición humana. Cuando descubrimos que hemos cometido un error significativo o nos hemos comportado mal, necesitamos que otros nos perdonen. De hecho, esperamos que otros nos perdonen, especialmente en la comunidad cristiana. Buscar y recibir el perdón es una realidad de la vida cristiana. Cuando otros nos piden perdón, es nuestro deber y obligación concederlo.

Por otro lado, si somos nosotros los que buscamos el perdón, ¿qué debemos hacer para ayudar a que se nos conceda? ¿Hay algo que se supone que hagamos o que no hagamos? La reconciliación es algo que requiere la colaboración de ambas partes. Desde hace muchos años, tal parece que hemos enfocado nuestra atención en un lado del asunto, haciendo caso omiso del otro.

Cuando hemos cometido una falta que ha deteriorado una relación interpersonal, finalmente nos ocupamos en la tarea de rectificar la falta. Esto puede hacerse en seis pasos prácticos que, aunque no son fáciles, son esenciales.

Los pasos

El primer paso es reconocer y confesar que hemos hecho mal. En Josué 7:19, Josué exhorta a Acán diciéndole: "Da gloria al Eterno el Dios de Israel, y dale alabanza, y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras". Ciertamente es muy raro que los seres humanos confiesen que han hecho mal. Es todavía más raro que una persona, incluso una persona cristiana, declare específicamente lo que ha hecho mal. La tendencia de la naturaleza humana es negar, negar, negar.

En Santiago 5:16 leemos que debemos confesar nuestras ofensas unos a otros. La tendencia humana es ocultar lo que hemos hecho mal. El pecado ama el encubrimiento. Cuando son atrapados, la mayoría de los seres humanos responden negando que han hecho lo que han hecho. Finalmente, pueden estar dispuestos a decir algo como: "Si yo he hecho algo mal, entonces . . ." La reconciliación nunca puede ocurrir bajo esas circunstancias. Es indispensablemente necesario reconocer que hemos hecho mal y responsabilizarnos de nuestros errores. Debemos poder decir en voz alta: "Hice mal en haberte . . ." y entonces especificar el mal que hemos cometido.

El paso número dos es expresar pesar y arrepentimiento. Es posible reconocer nuestro pecado sin expresar pesar y arrepentimiento apropiadamente. No obstante, Daniel dio el ejemplo correcto. Cuando hizo su oración de arrepentimiento, consignada en Daniel 9:1-7, expresó sentimientos de "vergüenza". A nombre de él mismo y de sus compatriotas explicó lo arrepentido que estaba, lo avergonzado que se sentía. Si el pesar y el arrepentimiento están presentes y son genuinos, serán expresados y aun repetidos apropiadamente. En Romanos 6:19-21 se menciona "aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis". Esto nos hace ver la manera en que los cristianos de la Iglesia de Dios en Roma lamentaban profundamente su conducta pasada y lo expresaban con emoción y reconocimiento visibles.

Es importante que la parte culpable (todos nosotros somos la parte culpable de vez en cuando) diga de manera inequívoca: "Lamento lo que hice. Lo lamento verdaderamente. Me siento muy mal por lo que sucedió. A veces hasta me siento avergonzado". Debemos expresar pesar y arrepentimiento franca y sinceramente si realmente queremos reconciliarnos con la persona que hemos ofendido.

El paso número tres es mostrar que hemos reparado la falta y que continuaremos haciéndolo. Una vez que la persona ha reconocido su error o pecado, y ha expresado arrepentimiento y pesar por el error o pecado cometido, entonces necesariamente completará el proceso reparando la falta.

Si un amigo le pide prestada su aspiradora y si al usarla la daña, usted esperará que él confiese directamente que dañó la máquina mientras la tenía prestada. Si el amigo entonces reitera su confesión con una declaración de remordimiento: "Verdaderamente lamento haber arruinado tu aspiradora", usted creerá que su pesar es verdadero si él insiste en repararla. Si él no se ofrece a repararla, usted probablemente dudará de la profundidad y sinceridad de su pesar.

En Éxodo 22:1-5 se nos enseña sobre la importancia del principio de restitución: "De lo mejor de su campo y de lo mejor de su viña pagará".

Cuando Jesús visitó a Zaqueo el publicano (Lucas 19), Zaqueo se conmovió tanto que prometió demostrar su arrepentimiento devolviendo cuadruplicado cualesquier erarios que él hubiera cobrado en exceso. Seguramente esto habría contribuido mucho a reconciliarlo con aquellos ciudadanos que él había defraudado. Podemos estar seguros de que por mucho tiempo las acciones de Zaqueo habrían sido el principal tema de conversación en su barrio en Jericó. Si alguien me defrauda y después me restituye cuatro veces la cantidad que me defraudó, es muy probable que mi forma de pensar acerca de él cambiará significativamente. De ser así, sería mucho más probable que yo creyera que esa persona está realmente tratando de empezar una vida nueva. La reconciliación no puede ocurrir a menos que haya una restitución apropiada.

El cuarto paso hacia la reconciliación requiere de nosotros que demostremos que haremos las cosas de manera diferente de ahora en adelante. En este paso le reiteramos a la parte ofendida que hemos aprendido una profunda lección y tenemos la firme determinación de conducirnos de manera diferente, y que tenemos un plan concreto para llevar a cabo nuestra determinación. Pablo escribió en 1 Timoteo 6:9-11 que el cristiano esmerado debe evitar ciertas situaciones o tentaciones.

Supongamos que un esposo tiene un serio problema de alcoholismo. En este paso de la reconciliación, él les diría a su esposa e hijos que se ha hecho miembro de Alcohólicos Anónimos con el propósito de dejar de tomar y mantenerse sobrio. Nos podemos meter en dificultades por nosotros mismos, pero necesitamos la ayuda de otros para salir de los problemas.

En Hebreos 4:15-16 se nos habla de la importancia de recibir ayuda en tiempo de necesidad. Ciertamente, esta ayuda debe venir de Dios, pero también debe venir por medio de instrumentos humanos. Existen muchos recursos disponibles para los cristianos de hoy. Lamentablemente, muchas personas son demasiado orgullosas para pedir ayuda. Supongamos que una esposa tiene un serio problema de jugar por dinero. En este paso, ella le diría a su esposo que ha ingresado en un grupo de ayuda propia, que de hecho ya ha asistido a algunas reuniones y tiene la firme determinación de asistir una o dos veces por semana durante todo un año o más hasta que venza el problema.

Además se debe pedir perdón

El paso número cinco es pedir perdón. Notemos que este paso viene hacia el final de la lista, no al principio. Primero tiene que ponerse la base. Desde luego, el arrepentimiento ante Dios ocurre al principio. Reconciliarse con el prójimo toma un poco más de tiempo.

En la parábola del hijo perdido (Lucas 15) leemos que el hijo buscó reconciliarse con su padre diciendo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo" (v. 21). ¡Qué declaración de arrepentimiento! Aunque él quería desesperadamente que su padre le perdonara, no se sentía merecedor de pedírselo directamente. Fue admirable cómo su padre le concedió el perdón sobre la base de su actitud, por lo que él había pasado y por lo que le tomó regresar a casa.

En Génesis 50:14-18 se nos relata acerca de los miembros de una familia que suplican sobre su situación diciendo: "Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado . . . Por tanto, ahora te rogamos que perdones la maldad de tus siervos del Dios de tu padre".

El perdón de parte de nuestro prójimo, así como de parte de Dios, no se puede exigir. Sólo se puede recibir. En ocasiones, las personas culpables insisten en ser perdonadas como si fuera un derecho. Alguien puede decir: "De acuerdo. Así que cometí algunos errores. Bueno, yo me he arrepentido de ellos. Ahora te toca a ti perdonarme". No es así cómo ocurren el perdón y la reconciliación.

El paso número seis es producir fruto de manera continua. Las personas que han sido agraviadas necesitan sentirse seguras nuevamente con el ofensor. Esto sólo se logra llevando fruto de manera continua por algún tiempo, indicando así que hemos aprendido nuestra lección y estamos cambiando en forma positiva.

En Mateo 7:16-20 se proclama: "Por sus frutos los conoceréis". Se repite dos veces esta declaración. La única manera de saber si un manzano es un árbol de calidad es examinar las manzanas que produce. Esto lleva tiempo. Si las manzanas son abundantes y sabrosas, entonces sabemos que es un buen árbol. Puede pasar más de una temporada de cultivo antes de que podamos saber si el árbol es bueno.

Juan 15:16 contiene el siguiente maravilloso decreto de Jesucristo: "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca . . ." Es nuestro cometido como cristianos producir fruto tangible y visible de la vida cristiana. Algunas personas producen una serie de frutos por un tiempo, pero después éstos disminuyen y desaparecen del todo. Los frutos de una vida cristiana deben perdurar toda la vida.

Recordemos que una vez que otros han sido heridos o lastimados por nuestras acciones, les llevará tiempo el poder confiar nuevamente en nosotros. Probablemente ellos querrán confiar, pero tomará tiempo para que ocurra la sanidad y la reconciliación siga su curso. La reconciliación es en verdad un proceso y no puede ser apresurada.

El perdón es un sello de la Iglesia de Dios. El perdón es algo que todos nosotros necesitamos de nuestro Padre celestial. El perdón es algo que todos nosotros necesitamos recibir unos de otros. Debemos buscar ser perdonados. Debemos perdonar. Solamente entonces puede la reconciliación llevarse a cabo por completo.

-Anthony Wasilkoff
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Para que no olvidemos

¿Acaso nos olvidamos fácilmente de los milagros
debido a que Dios hace que parezcan tan fáciles de realizar?

D ios es un Dios que realiza milagros. Probablemente la mayoría de nosotros estaría de acuerdo con esa declaración, especialmente si hemos tenido alguna relación con él durante algún tiempo. De hecho, Dios es tal obrador de milagros que hace que parezcan cosa fácil. Si no tenemos cuidado, podemos leer sobre milagros, o aun podemos experimentarlos, sin apreciar su verdadera magnitud.

Los milagros de Dios tienen un profundo significado que va más allá del cumplimiento de su propósito físico. Perduran como prueba de él mismo y como una señal de su poder. Los milagros de Dios fortalecen y aumentan nuestra fe . . . cuando los recordamos.

Un milagro personal

Recientemente pude darme cuenta de lo fácil que es olvidar los milagros. Estaba embrollada en un problema tan complejo que no alcanzaba a ver ninguna respuesta humana. Me sentía sumamente angustiada y aún temerosa. Elevé mis oraciones a Dios y él intervino. Su respuesta me alivió más de lo que humanamente puede uno imaginarse. Su respuesta no sólo fue perfecta, sino que llegó en el momento perfecto. Él había provisto una respuesta a un problema que yo pensaba que no tenía solución.

El ver que Dios me había ayudado de nuevo, y en un asunto que era de importancia sólo para mí, me conmovió profundamente. También me llenó de alivio, gozo y gratitud.

Con palabras de agradecimiento brotando de mi boca, le aseguré a Dios que nunca olvidaría la misericordia que él me acababa de mostrar. Inmediatamente me di cuenta de que yo había dicho estas mismas palabras muchas veces en el pasado. Siempre las había dicho con sinceridad. Pero ¿las había cumplido?

Hice un rápido inventario mental. ¿Cuántas veces me había inspirado Dios a hacer semejante declaración? Segundos más tarde, tuve que reconocer con vergüenza que los pocos acontecimientos específicos que yo podía recordar eran apenas una fracción del total. Yo había dicho que nunca olvidaría; sin embargo, había olvidado.

Peor aún, ahora podía ver que a menudo me permitía a mí misma caer en abismos de desesperación, limitando a Dios y dudando de su intervención. Dios nunca me había decepcionado; sin embargo, a pesar de su firme y constante presencia en mi vida, yo siempre parecía temer que lo haría.

El Salmo 78 nos advierte de las consecuencias de dejar de creer en las maravillas de Dios. El versículo 33 dice: "Por tanto, consumió sus días en vanidad, y sus años en tribulación". ¡Cuán triste! Cuán horriblemente similar a gran parte de la vida presente.

El Salmo 78 también menciona los increíbles milagros que Dios realizó a favor de los hijos de Israel: el paso a través del mar Rojo, la nube y la columna de fuego, el agua de la roca y el maná que los sustentó. Aun así, ellos "no habían creído a Dios, ni habían confiado en su salvación" (v. 22). Así que ellos lo probaron en el asunto de la carne, a pesar de que "pan de nobles comió el hombre; les envió comida hasta saciarles" (v. 25). De hecho, ellos despreciaron los prodigiosos milagros de Dios.

Los versículos 10 y 11 dicen, respecto a los hijos de Efraín: "No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley; sino que se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado". Los versículos 41 y 42 continúan diciendo: "Y volvían, y tentaban a Dios, y provocaban al Santo de Israel. No se acordaron de su mano, del día que los redimió de la angustia".

Ellos se olvidaron de las obras de Dios, lo probaron, lo limitaron en sus mentes y no se acordaron de su poder. ¿Suena familiar? Yo me sentí avergonzada de reconocer que efectivamente así es. Con introspección me di cuenta de que el mismo proceso insidioso había estado ocurriendo en mi vida.

Me había permitido a mí misma ser marginada por una de las "minas terrestres" de Satanás. Una semilla de duda, sembrada en la vulnerabilidad y regada por el olvido, había hecho brotar la cizaña venenosa de la inercia espiritual. Mis oraciones se habían vuelto insípidas y faltas de inspiración. Aun cuando oraba al Dios viviente, había tenido pocas esperanzas de recibir una respuesta viable. Me había olvidado de los milagros, de las intervenciones y amorosas misericordias de Dios.

Obviamente, yo no era diferente del antiguo Israel. Ellos presenciaron algunos de los milagros más sorprendentes de todos los tiempos. Sin embargo, tal parece que apenas habían cruzado el mar Rojo cuando hicieron un becerro de oro (Éxodo 32:1-8). Ciertamente, yo nunca había sido testigo de esa clase de milagros físicos. No obstante, Dios había realizado milagros espirituales en mi vida, y aunque yo no había construido ningún becerro de oro, tampoco había mostrado la clase de fe que merecen los milagros de Dios. Como los israelitas, yo "no me acordé de su poder".

Es importante para Dios que no olvidemos sus señales, sus maravillas, sus pruebas. Él continuamente exhortaba a Israel a recordar los milagros de la salida de Egipto, aun al punto de ordenarles que guardaran sus fiestas a manera de recordatorios anuales: "Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues el Eterno os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado" (Éxodo 13:3).

Él también dio innumerables amonestaciones tales como la de Deuteronomio 4:9: "Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida". Pero ellos sí se olvidaron, lo que allanó el camino para que sus descendientes cayeran en la duda y en la idolatría. En Salmos 78:61 se nos dice que Dios "entregó a cautiverio su poderío, y su gloria en mano del enemigo". Israel perdió todo, incluso su identidad, porque ellos permitieron que el recuerdo de los hechos de Dios se apartara de sus corazones.

¿Qué has hecho por mí últimamente?

A mediados de la década de 1980 había un estribillo en los labios de todo mundo, generado por una rutina de comedia por Eddie Murphy. En la sátira, la esposa imaginaria de Eddie se mostraba ingrata a pesar de todos los lujos que él le había dado a lo largo de los años. La respuesta que ella le daba a su larga lista de favores, siempre era la misma: "Pero Eddie, ¿qué has hecho por mí últimamente?"

No puedo evitar hacer la comparación. Cuán rápidamente nos olvidamos del alcance y de la grandeza de la intervención de Dios en nuestras vidas, al grado de dudar de él, pidiéndole constantemente que vuelva a mostrarnos lo que él es. Es como si dijéramos: "Sí, Dios, pero ¿qué has hecho por mí últimamente?"

Nos vemos tentados a sentirnos superiores a los israelitas y a creer que nosotros no nos comportaríamos de manera similar. Pero si la relación que tenemos con Dios no va más allá de su milagro más reciente, entonces corremos el peligro de resbalar y caer por la misma pendiente.

No es coincidencia que Dios comienza los Diez Mandamientos con un recordatorio de quién es él y de los milagros que ha realizado: "Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy el Eterno tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre" (Éxodo 20:1-2).

Me propongo volver a leer el Salmo 78 con frecuencia, y no perder de vista el verdadero alcance y la grandeza de los milagros que están mencionados ahí. Quiero recordarlo todo. He empezado un diario de remembranzas y oraciones contestadas, a fin de que no se me escapen de la mente como viejos números telefónicos. Así yo puedo mirar hacia atrás y acordarme de los milagros de Dios para ser fortalecida en tiempos de duda.

Debemos alabar a Dios por sus milagros, tanto los del pasado como los del presente, y tenerlo a él siempre presente. Tengamos cuidado, para que no olvidemos las cosas que han visto nuestros ojos.

-Janna Thomas
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¿Qué es el mal de Laodicea?

En décadas recientes, un tema candente en la Iglesia de Dios ha sido:
"¿Cuál iglesia es la de Laodicea?" ¿Podría ser que un punto de vista demasiado estrecho
de este tema ha sido la causa de que muchos pasen por alto el mensaje más amplio
-y más pertinente- que Jesucristo quiso transmitir?

P ara las personas que han estado en la iglesia durante algún tiempo, el nombre de Laodicea tiene una connotación fuerte y desagradable. Algunos han errado al emitir juicios en contra de otros, señalándolos como gente de Laodicea. En lugar de preguntar o tratar de determinar "¿Quién es de Laodicea?", se ha preguntado usted "¿Qué es el mal de Laodicea?"

Cuando Jesucristo reveló el mensaje del Apocalipsis al apóstol Juan en la isla de Patmos, había siete iglesias en Asia Menor occidental. Una de ellas estaba en la ciudad de Laodicea. Aunque cada una de las iglesias recibió un mensaje único, Cristo le dijo a Juan que todos los mensajes se aplicaban a todas las iglesias. Se repite siete veces: "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias".

¿Sabía usted que no sólo los breves mensajes de los capítulos 2 y 3, sino también la profecía entera fue enviada a estas siete iglesias en Asia Menor? "Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea" (Apocalipsis 1:11).

No hay duda de que el Apocalipsis es un libro del tiempo del fin. Contiene instrucción para todos los cristianos, especialmente para aquellos que viven en el fin de la era. "Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca" (v. 3).

Los de Laodicea aún no han sido rechazados

La principal referencia que en la Biblia se hace a la iglesia de Laodicea se encuentra en Apocalipsis 3:14-17: "Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo . . ."

¡Ciertamente ningún cristiano quiere que se le digan semejantes cosas! Y sin embargo, estaríamos equivocados en suponer que esta dura evaluación significa que Jesús ya había rechazado a los miembros de la Iglesia de Dios en Laodicea. Aunque es innegable que ellos se encontraban en una grave condición espiritual, se les ofreció la oportunidad de cambiar. Si se arrepentían, se les prometió el mismo futuro que les espera a todos los cristianos fieles: recibir autoridad con Jesucristo en el trono de su Padre. De hecho, uno de los pasajes más citados acerca de nuestro futuro servicio en el Reino de Dios es tomado de lo que Cristo le dijo a la iglesia de Laodicea (Apocalipsis 3:21).

Teniendo en mente que el mensaje duro y sombrío que Cristo dirigió a los de Laodicea se aplica a la Iglesia de Dios a lo largo de los siglos, veamos lo que podemos aprender de él.

¿Qué es el mal de Laodicea?

¿Qué es exactamente el mal de Laodicea? Cristo utilizó varias palabras clave en Apocalipsis 3:14-17 para transmitir su mensaje. En realidad hay cuatro repeticiones de un solo tema. Debido a que las palabras de Cristo para Juan tuvieron relación con hechos bien conocidos de aquel tiempo, para entender el mensaje es importante conocer los antecedentes de la ciudad antes de y durante el primer siglo.

Laodicea era bien conocida en el mundo antiguo por su riqueza. "Por ejemplo, en el año 62 a.C., [Lucio Valerio] Flaco incautó la contribución anual de los judíos de Laodicea para Jerusalén, que equivalía a 9 kilos de oro" (Nelson´s Illustrated Bible Dictionary ["Diccionario bíblico ilustrado de Nelson"], 1986).

"La magnitud de su riqueza la demuestra el hecho de que, después del desastroso terremoto del año 60 d.C., Laodicea fue reconstruida sin la ayuda financiera de Roma. Laodicea obtenía su riqueza de la producción de lana negra en la industria textil y de la industria banquera. Laodicea también era conocida por su escuela de medicina [escuela de oftalmología], la cual elaboraba en secreto un medicamento para el tratamiento de los oídos y un ungüento para los ojos. La principal debilidad de Laodicea era su falta de un suministro de agua. Se traía el agua desde Denizli, que estaba a 10 kilómetros al norte, por medio de un sistema de conductos de piedra (otra señal de la riqueza de Laodicea)" (Holman Bible Dictionary ["Diccionario bíblico de Holman"], 1994). El agua suministrada a Laodicea a través de estos conductos estaba tibia cuando llegaba a la ciudad.

El ungüento para los ojos se llamaba "colirio", probablemente una referencia a cómo era aplicado, esto es, en la forma de emplaste o cataplasma.

Jesucristo, el maestro por excelencia, integró estos hechos bien conocidos sobre Laodicea en su mensaje espiritual acerca de los cristianos de esa ciudad.

La riqueza de Laodicea

La primera ilustración fue la riqueza. ¿Los criticó Cristo por su riqueza? No, la riqueza no era el problema. Ellos habían sufrido una pérdida devastadora. El desastre los había forzado a reconstruir. El hecho de que lo hicieron, sin ayuda externa, era ciertamente para crédito de ellos y digno de elogio. El problema era el hecho de que debido a su riqueza se sentían autosuficientes.

Cristo citó a alguien, tal vez una carta oficial de Laodicea para Roma, en Apocalipsis 3:17: "Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad". Estas palabras no necesariamente eran dichas con una actitud de arrogancia materialista, sino debido a que la ciudad se enfrentaba a la necesidad de recuperarse de un terrible desastre.

¿Rehusaron la ayuda financiera de Roma debido al deseo de retener el control sobre su propia ciudad? No lo sabemos. Sabemos que no se rebelaron contra el imperio ni se retiraron. Ellos permanecieron como "ciudadanos del reino", el reino de Roma.

¿Por qué se refirió Cristo a la riqueza en su advertencia a Laodicea? Él simplemente utilizó la independencia que la riqueza física les proporcionaba para enseñar una lección espiritual: que la independencia espiritual no es una virtud.

Pablo les escribió a los cristianos de Corinto con respecto a esto (1 Corintios 12:21). Los cristianos no pueden decir que "no tienen necesidad" de alguna otra parte del cuerpo de Cristo.

Los de Laodicea no negaban su ciudadanía romana; sólo decían que no necesitaban depender de Roma. Espiritualmente, el que tiene el mal de Laodicea no niega a Dios ni se aparta de las creencias fundamentales de la iglesia. Más bien, los de Laodicea se cuidan a sí mismos, sintiéndose lo suficientemente ricos, espiritualmente hablando, y con la suficiente experiencia en la iglesia para poder hacerlo. Los laodiceos no son la encarnación del mal o la personificación de la infidelidad. Son simplemente personas que confían en sus propios recursos.

¿Podrían ser ellos personas que han experimentado un desastre, un auténtico terremoto, que han soportado terribles pérdidas, personas que necesitan reconstruir? Eso sería análogo a lo que los ciudadanos de Laodicea soportaron físicamente. Cualesquiera que sean sus razones, los de Laodicea son personas que se sienten más cómodas confiando en sí mismos para recuperarse del desastre que estando bajo la dependencia de otros o siendo interdependientes con otros.

El vestuario de Laodicea

La segunda ilustración del mismo problema tiene que ver con la ropa. ¿Los criticó Cristo por su próspera industria textil? De ningún modo, porque una vez más era motivo de elogio el hecho de que ellos fueran industriosos y exitosos. Al igual que la riqueza, lo que era una virtud física se convirtió de manera conveniente y evidente en un medio de enseñanza acerca de una debilidad espiritual en potencia. La ropa simboliza el hecho de revestirse de justicia. Haciendo un contraste con el vestuario negro de Laodicea, Cristo habló de la vestimenta blanca de los santos.

Las personas justas se visten con ropa resplandeciente: "Y a [la esposa del Cordero] se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos" (Apocalipsis 19:8).

El cristiano se pone "las armas de la luz", una manera análoga de contrastar el camino de vida de Dios con "las obras de las tinieblas", el camino de la naturaleza humana (Romanos 13:12-14). El tema de la luz contra la oscuridad surge a lo largo del Nuevo Testamento. Pero ¿no son estas características de todas las personas piadosas?

Notemos el lenguaje que Pablo utiliza en Colosenses 3:10 cuando apremia al cristiano para "revestirse" del nuevo hombre, de este carácter justo de luz. El vocablo griego es enduo, la misma palabra que se utiliza para vestirse. La justicia es descrita en el contexto de tener interacción con otras personas, soportándolas y llevándose bien con ellas.

Él escribió que en la iglesia "no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto" (Colosenses 3:11-14).

Los cristianos guiados por el Espíritu de Dios no se aíslan, sino que ayudan al cuerpo de Cristo.

Estas cualidades deben practicarse en el contexto de grupo, y no tan sólo dentro del círculo de los amigos más íntimos de uno. Hay un tipo de crecimiento que sólo es posible cuando uno tiene interacción con el cuerpo de creyentes y no se aísla del mismo.

Se les advierte a los cristianos que deben resistir la tendencia a retraerse, especialmente en el tiempo del fin. Se nos amonesta a estar unidos, a no ser hallados "dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca" (Hebreos 10:25).

Aunque las personas que han sufrido desastres personales pueden argüir buenas razones para retirarse de otros miembros del cuerpo de Cristo, existe un grave peligro espiritual en hacer eso. "Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma" (v. 39).

El cuidado de la salud en Laodicea

La tercera ilustración fue el ungüento para los ojos. Una vez más, el antecedente de que los de Laodicea ayudaban a restaurar la vista de otras personas no es de condenarse; antes bien, es motivo de elogio. Jesús se valió de esta positiva cualidad física para demostrar cómo su equivalente espiritual puede ser una deficiencia.

Las personas que han ayudado a otros a "ver" espiritualmente, pueden adquirir, sin proponérselo, un sentido de autosuficiencia. Se ha dicho a menudo que los médicos, personas que se ganan la vida curando las enfermedades de otros, son malos pacientes. Eso también puede ser verdad en la religión. Los maestros y los que ayudan pueden ser malos estudiantes si no se dan cuenta de que ellos todavía necesitan recibir enseñanza, necesitan recibir ayuda, que ellos aún son dependientes.

¿Recordamos la despreciable vileza en la respuesta de los fariseos cuando un hombre común y corriente sugirió que ellos podrían estar equivocados? "Tu naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros?" (Juan 9:34). Hasta cierto punto no me agrada utilizar el ejemplo de los fariseos, para no dar la impresión de que semejante comportamiento es excepcionalmente carnal. La verdad es que esta manifestación de la naturaleza humana de los fariseos demuestra lo que puede sucederle a cualquiera.

El apóstol Pablo se daba cuenta de que algunos cristianos tienden a eximirse a sí mismos de los lineamientos sobre los cuales aconsejan a otros con tanta facilidad: "He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, te glorías en Dios, y conoces su voluntad, e instruido por la ley, apruebas lo mejor, y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad. Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?" (Romanos 2:17-21).

Pablo tenía muy presente la importancia de la autodisciplina para no apartarse de la verdad después de haber sido un maestro de muchos (1 Corintios 9:27).

Muy bien pudo haber sido que en ocasiones los cristianos de Laodicea habían sido de gran ayuda a otros espiritualmente, así como la escuela de medicina lo era en el aspecto físico. Pero ellos no le estaban pidiendo a nadie que aplicara un emplaste o cataplasma a sus ojos. Por la razón que sea, ellos estaban más dispuestos a cuidar de sus propias necesidades espirituales.

El agua de Laodicea

La cuarta ilustración tenía que ver con el agua, el símbolo de Laodicea al cual se hace más referencia. Transportada unos 9 kilómetros, no era ni refrescantemente fría como las aguas de Colosas, ni terapéuticamente caliente como los manantiales de Hierápolis. Era tibia. Como tal, se prestaba como otro medio de enseñanza para hacer hincapié en la misma advertencia: la autosuficiencia, la independencia, el aislacionismo de la fuente -tanto caliente como fría- es una debilidad espiritual y una característica peligrosa.

Qué hacer acerca de estos problemas

Leamos la solución que Jesús aconsejó: "Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres" el oro, el vestuario y, por extensión, el ungüento para los ojos (Apocalipsis 3:18). Esto era lo opuesto a la autosuficiencia espiritual. Cristo les aconsejó a los de Laodicea a volverse a él. No es suficiente enriquecieres espiritualmente por estar en la iglesia durante muchos años, sólo para retroceder cuando las cosas se ponen difíciles. Es peligroso suponer que uno puede vivir solamente de los logros del pasado.

A pesar de que los de Laodicea tenían vastos recursos físicos, estaban en quiebra espiritualmente. Tanto así que Cristo se describe a sí mismo como uno que está afuera, llamando a la puerta para que le permitan entrar (Apocalipsis 3:20). ¡Qué pensamiento tan aterrador! ¡Cristo excluido de una congregación de la Iglesia de Dios! La comunión con Cristo, al igual que el vestirse ropa resplandeciente, se logra por medio del compañerismo los unos con los otros en el contexto del Cuerpo de Cristo y, principalmente, teniendo comunión con Cristo y su Padre. Juan les imploró a los cristianos que se mantuvieran juntos, recordándoles: "Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo" (1 Juan 1:3).

¿Qué es el mal de Laodicea? Estar en quiebra espiritual y al mismo tiempo considerarse como espiritualmente rico. Los cristianos que pueden tener lo que para ellos son buenas razones para aislarse, necesitan resistir la actitud de los de Laodicea. Cristo, aunque se compadece de manera perfecta de las heridas de cada uno, nos advierte: "Volverte espiritualmente independiente no es la solución. Viene a ser otro problema que augura un desastre mayor que cualquier otro que hayas experimentado". La independencia espiritual es, en realidad, un oxímoron. Un verdadero cristiano es interdependiente. Nosotros debemos vencer la independencia espiritual, así como debemos vencer las debilidades espirituales que les sobrevinieron a todas las iglesias del Apocalipsis.

¿Prestamos atención nosotros a las palabras de Cristo? "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias" (Apocalipsis 3:20-22).

-Cecil E. Maranville
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Relato de primera mano sobre
la crisis del sida en África del Sur

"Entonces me di cuenta: 'Estoy desempeñando el papel de Dios'", escribe
un médico que trata a pacientes de sida en África del Sur.
Lea este emotivo relato personal sobre los horrores de la interminable calamidad.

Debido a los espantosos detalles incluidos en este informe, el médico ha pedido que suprimamos cualesquier comentarios que pudieran revelar su identidad. Advertencia: Lo que usted está a punto de leer es extremadamente desconsolador.

Á frica del Sur, febrero de 2001-La razón principal por la que deseo tan fervientemente irme de aquí es que de repente mi personalidad se está alterando. Dicen que a eso se le llama "convertirse en médico". En África del Sur, eso significa que la principal emoción que uno siente cuando muere un paciente es el alivio.

El sida en esta región se está volviendo alarmante. La mayor parte de nuestras camas están ocupadas por pacientes que tienen VIH [virus de inmunodeficiencia humana]. Los que trabajan en la sala de urgencias hablan acerca de "tenerlo todo". Llega un paciente extremadamente flaco, tosiendo, quejándose de cansancio. El examen revela que tiene afta oral, a menudo tan mal que aun sus labios están cubiertos con un hongo blanco que sale de su boca. E inmediatamente uno sabe que tiene VIH, tuberculosis y candidiasis oral.

Hacemos las pruebas de rutina, pero realmente no sé para qué. Los recibimos, los rehidratamos, y todo lo que logramos es aplazar su muerte por una o dos semanas. Nos encontramos ahora en el punto en que rehusamos darles algún tratamiento activo (antibióticos, tratamiento contra los hongos, incluso sangre), lo cual incluye resucitación. Es muy sencillo: aun con el tratamiento activo, lo único que logramos es prolongarles la vida unas pocas semanas más. (Ellos siempre esperan hasta que están en la etapa terminal antes de ir al hospital.) Así, ¿por qué desperdiciar dinero que uno no tiene inicialmente?

Hace algunos días me hallé a mí mismo diciendo en voz alta que deberíamos empezar a rehusar recibir pacientes con VIH, ya que sólo estamos aplazando lo inevitable. Estamos rechazando pacientes con asma y diabetes, pacientes con enfermedades controlables quienes podrían contribuir a la economía, debido a que los pacientes de sida están ocupando todas las camas.

Desempeñar el papel de Dios

Y entonces me di cuenta: "Estoy desempeñando el papel de Dios". Si nosotros empezamos a hacer eso, entonces también deberíamos negarles la atención médica a los ancianos y bebés prematuros, porque ellos tampoco pueden contribuir a la sociedad. También deberíamos empezar a rechazar pacientes con otras enfermedades terminales, como el cáncer y la esclerosis múltiple, porque sólo estamos aplazando lo inevitable.

No pueden imaginarse lo infernal que es hacer visitas en [el nombre de la ciudad donde el médico estaba trabajando cuando escribió esto] por la mañana. Uno pasa por cuartos llenos de esqueletos, cuyos pechos traquetean cada vez que tosen. También a las monjas parece ya no importarles. Muchos de los pacientes yacen en camas [empapadas con] sus propios orines, porque las monjas ya no los lavan a menos que sea "ese tiempo de la mañana". Sus labios están apelmazados con hongos blancos, sus caras salpicadas con sus propios esputos sanguinolentos. Lo miran a uno desde sus camas, siendo a menudo sus ojos las únicas partes del cuerpo que todavía pueden mover. Algunos de ellos todavía imploran ayuda con sus ojos, y nosotros no hacemos nada.

Algunos están desahuciados. Sus ojos ya están muertos, lo cual es la razón por la que uno revisa el pulso de cada paciente antes de intercambiar opiniones sobre ellos.

En un esfuerzo por proteger la intimidad de los pacientes, utilizamos seudónimos como "retrovirus" para referirnos al VIH y "bacilo de Koch" para la tuberculosis. Pero todos ellos conocen los lamentos que siguen al escuchar el diagnóstico: "Usted tiene VIH".

Una experiencia de pesadilla

No todas las muertes que ocurren aquí pasan inadvertidas. El recuerdo de una de mis pacientes siempre me perseguirá. Como mencioné antes, la mayoría de los pacientes de sida tienen una apariencia típica (flacura extrema y tos).

Algunos (especialmente los niños) nunca llegan a esa etapa. Esta jovencita en particular (de 19 años de edad) no encajaba en el perfil típico en absoluto. Ella era educada, elocuente y aún se veía muy saludable. Ella supo que tenía VIH tres años antes de ingresar en el hospital. (Su novio le había dicho que él era monógamo, y era cierto. Desgraciadamente, su novia anterior no lo era.) Esta jovencita vino después de que repentinamente empezó a tener problemas para respirar, como cuando se tiene un severo ataque de asma. En los pacientes con VIH en África que están bien alimentados, esto se debe normalmente a la pulmonía de neumocistis. En su caso, este fue el diagnóstico.

Si podíamos lograr que superara la pulmonía de neumocistis, ella podría vivir todavía unos pocos años buenos. Así que le administramos oxígeno, nebulizaciones y antibióticos. Durante dos días, me tocó verla luchar por respirar. Durante dos días, ella no pudo dormir por temor de olvidarse de respirar. Lamentablemente, las monjas enfermeras "se olvidaban" de darle la dosis completa de antibióticos. En la mañana del tercer día, cuando llegué, ella se veía peor que nunca. No puedo describir el sentimiento de impotencia cuando uno se percata de que ya no puede hacer nada. La única opción que nos quedaba era darle pequeñas dosis de compuestos de opio para aliviarle un poco el dolor que tenía al estar luchando por respirar.

Cuando regresamos más tarde con el especialista, la paciente finalmente se había quedado dormida. A él le impresionó su mejoría y decidió suspenderle los analgésicos de opio. Cuando caminábamos hacia el siguiente paciente, repentinamente me di cuenta de que nunca la volvería a ver con vida. Ella murió esa noche.

De no ser por la gracia de Dios

Más que nada, uno deambula entre los pacientes y sabe que, de no ser por la gracia de Dios y un solo pinchazo de aguja, esa [persona con VIH] podría ser uno.

Estoy empezando a odiar la medicina en África del Sur.

Desde el punto de vista de un diagnóstico, no presenta reto alguno, ya que todos ellos tienen VIH. En el aspecto terapéutico, tampoco representa ningún reto, porque no hacemos nada. Emocionalmente, lo lleva a uno al punto en que sencillamente ya no le importa la vida. Y a pesar de todo, trabajamos un día completo más horas extras sin paga y bajo el constante peligro de que la próxima vez que uno extraiga sangre o coloque un goteadero, podría contraer VIH. Y al gobierno le importa un comino.

Ellos ya ni siquiera nos proveen con fármacos anti-VIH gratuitos cuando recibimos una herida por pinchazo de aguja.

La mayoría de nosotros estamos estudiando por medio de préstamos, sin ganar ningún dinero, y ellos esperan que nosotros obtengamos de alguna manera 3.000 rand [unidad monetaria de Sudáfrica] por semana después de recibir una herida por pinchazo de aguja al estar tratando a los pacientes suyos. No podemos darnos ese lujo.

Y ellos se preguntan por qué nos estamos yendo del país.

Espero que [esta carta haga que] la gente lo piense dos veces, ya sea que se trate de relaciones sexuales "sin protección" o una apreciación de la fragilidad humana. (Fin de la carta del médico. Énfasis agregado.)

No hay forma fácil de decirlo

No existe una forma fácil de describir la situación desesperada que prevalece en África. Un informe reciente del gobierno de África del Sur reveló que uno de cada nueve ciudadanos, y casi un 25 por ciento de las mujeres embarazadas, tienen VIH. El mismo informe advierte que, para el año 2016, la población del país empezará a disminuir, porque el número de muertes debidas al VIH sobrepasará el número de nacimientos.

Una luz tenue de esperanza apareció entre las estadísticas que muestran una leve disminución en los índices de infección de VIH en regiones donde ha habido campañas de educación sexual, tarea no fácil en vista de las tradiciones y viejos tabúes con siglos de antigüedad.

La promiscuidad no es la única razón de la rápida propagación del sida en el continente africano. Muchas enfermedades que en su mayor parte están bajo control en Occidente debido a los avances en la medicina, son incontrolables en África. Entre ellas están el paludismo, sífilis, gonorrea, tuberculosis y pulmonía. Las enfermedades que implican heridas abiertas y exposición a fluidos corporales fomentan la proliferación del sida.

En diciembre de 2000 la Organización de las Naciones Unidas anunció su evaluación del estado del sida en África. Dijo que 24,5 millones de personas en la región subsahariana tienen VIH. Comparemos eso con la cifra de 34,5 millones de personas infectadas en todo el mundo. Más de siete de cada 10 casos en el mundo entero están en los países subsaharianos de este afligido continente.

Mientras tanto, la comunidad médica internacional se esfuerza por desarrollar una vacuna contra el sida. El filántropo Bill Gates ha donado personalmente 100 millones de dólares para la investigación, retando a otras personas adineradas a contribuir generosamente también. La corporación Microsoft del Sr. Gates ha levantado casi 250.000.000 de dólares para el proyecto hasta ahora.

Los fármacos contra el sida son sumamente caros, y están literalmente fuera del alcance de los gobiernos y los ciudadanos africanos. Sin embargo, hay disponibles versiones genéricas de más bajo precio que los fármacos patentados.

Temiendo una enorme pérdida de ingresos, 39 compañías farmacéuticas entablaron una demanda legal con el objeto de impedirle a África del Sur la importación de los fármacos genéricos de más bajo precio. Esto constituye un golpe que sería fatal a la endeble tentativa que la nación podría armar contra este insidioso enemigo. Afortunadamente, las compañías farmacéuticas retiraron su demanda a mediados de abril.

Aun si se desarrolla un fármaco eficaz contra el sida y se hace asequible en forma genérica a los países africanos afectados, ¿podría detenerse el sida?

No hay nadie que corra entre los muertos y los que están muriéndose

En Números 16:4-48 se nos habla de una plaga que vino sobre Israel cuando Moisés y su hermano Aarón gobernaban al pueblo. Por orden de Moisés, Aarón literalmente corrió entre los muertos y los que estaban a punto de morir con los medios para detener la plaga. Los gobiernos africanos no funcionan tan eficientemente.

Michael Ledeen, quien vivió muchos años en la región subsahariana de África y vio el sida de primera mano, escribió el 27 de marzo que la distribución de medicamentos por los gobiernos de África nunca va a funcionar.

"No existe la infraestructura necesaria para llevar los medicamentos a quienes los necesitan, ni para asegurarse de que los pacientes reciban el tratamiento completo" (Fighting AIDS Is a Losing Proposition ["La lucha contra el sida está destinada al fracaso"]).

El Sr. Ledeen agrega que a menos que Occidente le dé forma e imponga la infraestructura faltante, "sin importar lo generosos que seamos en donar medicamentos a África, un enorme número de africanos nunca los recibirá". Él nos advierte que los dirigentes africanos se enriquecerían a sí mismos vendiendo los medicamentos a un precio más alto. Más aún, ellos probablemente utilizarían los medicamentos como un arma política. Aquellos que se aliaran con los dirigentes recibirían el medicamento, mientras que aquellos que no se aliaran no recibirían nada en absoluto. Podemos atestiguar ese tipo de manipulación política en la distribución de ayuda alimentaria en los países africanos golpeados por el hambre.

"¿No hay remedio, entonces?", pregunta el Sr. Ledeen. Su respuesta: "No. No lo hay, cuando menos en el sentido de 'resolver el problema'".

Esperanza para los desahuciados

Sinceramente esperamos que el Sr. Ledeen esté equivocado y que habrá forma de traer alivio a los millones que están sufriendo de esta terrible enfermedad. Sin embargo, nuestra esperanza no se apoya en la capacidad humana.

El ejemplo de Aarón mencionado arriba es un tipo del Cristo venidero, quien se interpondrá a sí mismo entre los muertos y los que están muriendo para traer sanidad a las naciones. Es evidente que se necesitan dos clases de sanidad: una intervención inmediata para restaurar la salud física, junto con una sanidad espiritual del carácter de la gente y sus gobiernos que han causado los días sombríos en que vivimos.

Una profecía mesiánica en Isaías 52 y 53 predijo que los azotes que desfiguraron a Jesús antes de su crucifixión producirían finalmente la sanidad de todas las personas. ¿Es esta una alegoría espiritual que anuncia la salvación espiritual? Sin lugar a dudas esa es la razón principal por la que Jesús dio su vida. No obstante, el beneficio adicional de la sanidad física también fue comprado por las heridas que laceraron su cuerpo (Mateo 8:17). Para que pudiéramos comprender esto y tuviéramos esperanza en esta bendición, él entrelazó la sanidad física y espiritual al restaurar la salud de un paralítico. Él mismo dijo: ". . . para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados" (Mateo 9:6).

En esto yace la esperanza de África. Que Dios apresure el amanecer de ese día de sanidad.

-Cecil E. Maranville
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Cambio de fortuna
para dos países africanos

Ghana, que una vez fue uno de los países africanos más inestables, es ahora un modelo
de estabilidad y éxito. ¿Qué le ocasionó este cambio a Ghana en los últimos 20 años?
¿Qué lecciones entraña la historia de éxito de este país para las otras naciones africanas?

L a dama inglesa que estaba sentada junto a mí en al avión estaba hablando elocuentemente acerca de su cuarta visita a Ghana. La aeromoza y yo la escuchábamos, asintiendo a lo que ella decía. Entonces la dama hizo un comentario inocente que me hizo traer a la memoria los siete años que mi esposa y yo habíamos vivido en ese país de África occidental, siete años que empezaron hace casi un cuarto de siglo. "No hay ningún otro lugar al que uno pueda ir en África occidental", dijo la visitante inglesa. "Ghana es el único país estable".

Hace dos décadas las cosas eran totalmente diferentes. En ese tiempo, Ghana se encontraba en la mitad de un período de 20 años de caos e inestabilidad que parecía no tener fin. Cuando mi esposa y yo llegamos a Ghana en mayo de 1978, el país estaba bajo la dirección de un gobierno militar que presidía sobre una nación que carecía de casi todo y que tenía un índice de inflación de aproximadamente el 600 por ciento.

Seis semanas después de nuestra llegada hubo un golpe de estado en el palacio de gobierno. El dirigente del país fue quitado del poder y reemplazado por otro miembro del ejército. Pocos meses después, hubo una revolución sangrienta que derrocó al gobierno militar y lo reemplazó con otro. Esa revolución fue dirigida por oficiales subalternos de la fuerza aérea. Hubo tal resentimiento que todos los ex presidentes de Ghana fueron ejecutados públicamente. Este acto revolucionario, sangriento y de carácter definitivo, inspiró sucesos similares en otras partes de África.

Se llevó a cabo una elección que condujo al establecimiento de la Tercera República, la cual duró un poco más de dos años antes de que otro golpe militar derrocara a un gobierno civil corrupto y diera inicio a un período sin paralelo de caos y colapso económico total, e incluso de una hambruna de hechura humana. Parecía entonces que los problemas de Ghana nunca terminarían.

En la actualidad, Ghana es un rayo de esperanza en un continente que necesita desesperadamente un modelo bueno para imitar. En los 10 años desde mi última visita, se ha duplicado la población de las dos ciudades principales de Ghana; nuevos hoteles adornan el horizonte; todo lo que uno querría obtener está a la venta en las tiendas y hay abundancia de comida. Modernos centros de comunicación hacen posible que la mayoría de la gente haga llamadas telefónicas a cualquier parte de Ghana o del extranjero; los teléfonos móviles están en todas partes y los cafés Internet han surgido aun en los pueblos más remotos. Hace dos décadas, la única forma de comunicarse era enviar un mensaje escrito por medio de un mensajero.

¿Qué fue lo que cambió? ¿Qué fue lo que hizo Ghana que condujo a este cambio de fortuna?

Un estudio de contrastes

Antes de contestar esa pregunta, quiero actualizar a los lectores sobre la situación en otro país africano, en el que vivimos antes de trasladarnos a Ghana en 1978. Ese país es la república africana de Zimbabue, que hasta 1980 fue la nación de Rodesia, gobernada por los blancos y colonizada por los británicos entre 1890 y 1900.

Cuando salimos de Rodesia, el país se hallaba en medio de una guerra civil. La economía se encontraba en buen estado y el gobierno, según las normas africanas, era muy estable, pero el gobierno de minoría blanca estaba siendo hostigado. El país fue condenado al ostracismo en al ámbito internacional y sujeto a las sanciones de las Naciones Unidas, lo cual dificultó el comercio. Fuerzas de la guerrilla africana respaldadas por Moscú, La Habana y Pekín, y con bases en los países vecinos, lograron desestabilizar la vida y aterrorizar a la población nativa para obligarla a que les brindara su apoyo.

La guerra no era simplemente un conflicto entre negros y blancos, como a menudo se presentaba en el extranjero. Casi el 78 por ciento del ejército "blanco" era negro, y la mayoría de las bajas de africanos negros eran víctimas del nacionalismo africano. El número de víctimas africanas ascendió a decenas de miles; los blancos, unos cuantos centenares.

Los africanos eran los que más sufrían. Su sufrimiento no iba a terminar con lo que fue denominado como "victoria": el establecimiento de la recién independizada nación africana de Zimbabue en abril de 1980.

Ahora, 20 años después, la economía de Zimbabue está en ruinas. Después de heredar una próspera economía en 1980, Zimbabue ha sufrido progresivamente bajo una administración económica mala e incompetente. En la actualidad, los agricultores europeos están siendo presionados a abandonar el país, y éste se enfrenta a un colapso total y una tremenda escasez de alimentos (otra hambruna de hechura humana).

Mientras que Zimbabue se desploma, Ghana avanza progresivamente. ¿Qué lección hay en esto para otras naciones africanas?

Es interesante notar que mientras que Ghana fue la primera colonia británica que se independizó en la región subsahariana, Zimbabue fue la última. En un ciclo que se repitió por todo el continente africano, Ghana fue la primera nación africana de habla inglesa que experimentó una serie de acontecimientos negativos.

Ghana fue la primera en independizarse de Inglaterra, la primera en abolir los nexos con la Corona británica y convertirse en una república, la primera en abolir el parlamento y declarar al presidente "presidente de por vida", la primera en sufrir un colapso económico completo, la primera en experimentar un golpe militar, la primera en intentar restaurar la democracia, la primera en ver su Segunda República derrocada por el ejército, la primera en ver oficiales subalternos derrocar a sus superiores, la primera en experimentar una hambruna de hechura humana y, finalmente, la primera en pedir ayuda extranjera. Recientemente, se convirtió en la primera nación africana de la época poscolonial en ver un gobierno elegido democráticamente reemplazado por otro gobierno de un partido político de oposición.

Otros países se encuentran en diferentes etapas del ciclo. Tal vez Zimbabue tiene que pasar a través del mismo ciclo antes de que el país pueda mejorar y avanzar.

Peticiones de ayuda extranjera

A los dirigentes del golpe militar que derrocó el gobierno civil de Ghana, no les fue fácil tomar una decisión de suma importancia. Con un gobierno revolucionario que fue inspirado por el coronel Gaddafi de Libia, Ghana buscó aliados en las naciones comunistas de Europa oriental y Cuba. No obstante, después de año y medio de severas dificultades, no había señal de ninguna mejora en la situación de Ghana. Se tomó la decisión de buscar ayuda y consejo de las organizaciones internacionales y los gobiernos de Occidente. La inversión y el profesionalismo extranjero vendrían después.

La medicina que se le prescribió no fue fácil de tragar. El país tuvo que transigir con ciertos conceptos idealistas de lo que es la "independencia". Pero lenta y gradualmente dio resultados. Ahora, 18 años después, Ghana es la nación más estable y progresiva de un continente que urgentemente necesita tomar la misma medicina.

Es interesante notar que esta misma medicina fue prescrita hace miles de años en las páginas de la Biblia. Como resultado de la obediencia de Abraham, Dios prometió hacer de él "una nación grande", y le dijo: "Te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré . . ." (Génesis 12:2-3).

Como resultado de la promesa de Dios, Abraham y sus descendientes iban a recibir bendiciones sin paralelo. Esas bendiciones podrían ser extendidas a otras naciones conforme ellas, a su vez, bendijeran y colaboraran con los descendientes de Abraham, las 12 tribus de Israel por medio de su hijo Isaac y su nieto Jacob (Israel).

La tribu de José, cuyos descendientes pueblan en la actualidad Inglaterra y Norteamérica, recibiría tremendas bendiciones físicas en "los días venideros" (Génesis 49:1, 22). Ghana, llamada la Costa de Oro antes de 1957 cuando era una colonia británica, se convirtió en la más próspera de todas las colonias africanas cuando fue parte de la "multitud de naciones" que de acuerdo con la profecía descendería de Efraín, hijo de José (Génesis 48:19). No sólo fue bendecida la Costa de Oro, sino también Inglaterra misma fue bendecida con la participación de los soldados de Costa de Oro que se alistaron como voluntarios en el ejército británico durante la segunda guerra mundial. Fue una asociación mutuamente benéfica.

Unos amigos con los que estuve en mi reciente visita a Ghana me hablaron de una conversación que tuvieron con algunos miembros del personal del hotel. Los trabajadores del hotel se estaban lamentando de las insurrecciones que le habían acaecido a Ghana desde su independencia y expresaron la opinión que la gente no había estado lista para gobernarse a sí misma. La corrupción imperaba en todo el gobierno, dejando a la gente común más pobre de lo que había sido bajo el colonialismo. Ellos dejaron en claro que no querían ser sirvientes bajo los británicos, que era necesario y deseable un cambio cuando se independizaron, pero que no habían querido cortar los nexos con los británicos. Ghana hoy día es un miembro de la Mancomunidad Británica y recibe beneficios positivos de esa relación.

Bendiciones disponibles

Zimbabue todavía está atravesando por la fase antibritánica de su ciclo, la misma etapa por la que estaba atravesando Ghana hace dos décadas. Su presidente le echa la culpa de todos los problemas del país a la nación que una vez presidió sobre el imperio más grande de la historia. Los descendientes de los británicos y otros inmigrantes europeos se ven sujetos a violentos ataques y constantes amenazas de que les quitarán sus tierras y los expulsarán del país. Es triste decirlo, pero tales acciones sólo empeorarán la difícil condición de Zimbabue. Dios dijo que él maldeciría "a los que . . . maldijeren [a Israel]".

En algún momento los ciudadanos de Zimbabue volverán en sí y verán lo que los ghaneses ya ven: la necesidad de una estrecha relación de trabajo con los descendientes físicos de Abraham, la gente mejor situada para ayudarles a prosperar en el mundo moderno. La promesa hecha a Abraham no fue sólo para un pequeño pueblo nómada de hace miles de años, sino también para todas las naciones hoy día.

-Melvin Rhodes
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Continuemos orando por los hermanos
de Zimbabue

D ebido a las recientes noticias de violencia en Zimbabue, muchos han preguntado acerca de nuestros hermanos. Nuestros miembros están muy preocupados, ya que no saben si la violencia aumentará en los meses venideros. Uno de ellos escribió: "Tenemos que poner nuestra confianza en Dios. No sé como podría ser posible que alguien que no cree [en Dios], afronte las cosas como están ahora. Por favor continúen orando por nosotros".

Recientemente, el gobierno ha intervenido fuertemente contra los autonombrados "veteranos de guerra" que seleccionan y atacan ciertos negocios en las ciudades (no aquellos que se posesionan de las granjas). El presidente ha dado instrucciones para que la policía arreste a ciertas personas que han golpeado a dueños de negocios. Posiblemente esto es debido a la presión del gobierno de África del Sur. Esto es inesperado, y pienso que es una respuesta a nuestras oraciones y el amor y preocupación expresados por muchos de nuestros hermanos en todo el mundo. Hasta ahora nuestros miembros han podido escapar de la violencia, y no han sido heridos físicamente. Estamos muy agradecidos de que el único miembro que es propietario de una granja lechera no ha sido afectado y su granja no ha sido ocupada.

-André van Belkum
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La ayuda llega a El Salvador

D espués de la destrucción causada por devastadores terremotos a las casas de varios de los miembros de la iglesia en El Salvador, miembros y congregaciones de la Iglesia de Dios Unida respondieron enviando miles de dólares de ayuda financiera. Herbert Cisneros, pastor en El Salvador, expresó profundo agradecimiento por esto, y por el contenedor enviado por la organización LifeNets ["Redes salvavidas"] para Guatemala, el cual los hermanos guatemaltecos les remitieron a los hermanos en El Salvador.

"Estamos agradecidos a Dios y también por la oportuna intervención de miembros y no miembros quienes hicieron posible que el presidente nos concediera el permiso" para que el contenedor pudiera entrar en El Salvador, dijo el Sr. Cisneros. "Este tipo de permiso no ha sido concedido ni siquiera a muchos abogados y jueces . . ."

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La AGM acentúa la necesidad
de un sentido de urgencia

U n sentido de urgencia fue el tema principal en la reunión anual de la Asamblea General de Ministros (AGM) que se celebró en Cincinnati, Ohio, del 6 al 7 de mayo de 2001.

Servicios Ministeriales

El presidente del Consejo Roy Holladay dio inicio la reunión el domingo 6 de mayo, y presentó a la persona que daría el informe de Servicios Ministeriales. Richard Pinelli, jefe de operaciones de este departamento, empezó su informe citando Hageo 2 y Zacarías 4 y haciendo hincapié en que la iglesia debe enfocarse en avanzar, con la ayuda del poder del Espíritu de Dios. La obra de Dios a menudo empieza pequeña, pero Filipenses 1:6 nos asegura que él se propone terminar esa obra.

Él expresó su gratitud a los ministros y esposas por sus esfuerzos en los seis años desde el comienzo de la Iglesia de Dios Unida. Muchos han tenido que aprender a colaborar en nuevas formas, demostrando que "loro viejo sí puede aprender a hablar". La combinación de talentos latentes con dones espirituales ha producido algunos resultados sorprendentes, con el esfuerzo conjunto de los ministros asalariados y de los no asalariados, trabajando hombro con hombro para llevar adelante la obra de la iglesia. Él simplemente reiteró la siguiente frase familiar: "Bien hecho, buenos siervos y fieles".

El Sr. Pinelli delineó el progreso que se ha tenido en cuanto a llevar a la práctica las conclusiones del Comité Ministerial en Asuntos de Carga de Trabajo y Remuneración, el cual entregó su informe al presidente en febrero de 2000. Habló sobre el progreso realizado en numerosos aspectos, entre ellos:

El Sr. Pinelli comunicó los resultados de una encuesta recientemente enviada a los ministros asalariados en la que se les preguntó respecto a la satisfacción derivada de su trabajo ministerial. La encuesta dio como resultado una lista tanto de aspectos positivos como de aspectos que requieren una mejoría administrativa. Pero principalmente, dijo, él sólo quería decir "gracias por un trabajo bien hecho".

Después del Sr. Pinelli, seis representantes internacionales presentaron informes sobre el crecimiento en sus respectivas regiones. Las otras regiones internacionales habían presentado sus informes el año pasado, y se irán turnando cada dos años. Informes de todas las regiones fueron presentados en la junta internacional del 3 de mayo (ver "Se tratan muchos temas en las juntas internacionales").

Medios de Comunicación

Peter Eddington presentó el informe del Departamento de Medios de Comunicación, acentuando el rápido crecimiento en la demanda de publicaciones y los extensos esfuerzos para regar y cuidar de las semillas del evangelio que están siendo sembradas.

Por ejemplo, para el número de mayo-junio de Las Buenas Noticias [en inglés] el tiraje de impresión es de 362.871 ejemplares, un aumento del 31 por ciento sobre el año pasado.

El Curso de estudio bíblico está llegando actualmente a 4.850 casas de no miembros, y ya hay 4.100 "graduados" a quienes se les han ofrecido cintas de audio. ¡Este nuevo programa ha generado una respuesta del 37 por ciento!

La iglesia ya ha impreso 1,4 millones de folletos, con 500.000 folletos impresos en 2000 y 198.000 hasta ahora en 2001.

El Sr. Eddington también describió el programa de desarrollo de suscriptores: la serie de materiales diseñados para ayudar a formar una relación con las personas que reciben nuestras publicaciones.

El Sr. Eddington mencionó que el Internet continúa siendo un medio muy económico para llegar a la gente. El sitio de la iglesia en Internet ha tenido visitantes y solicitudes de publicaciones procedentes de más de 100 países. Tan sólo en abril hubo más de 21.000 visitantes.

Él mencionó varios programas en los que pueden participar las congregaciones locales, tal como la distribución de volantes.

Una de las metas es alcanzar una circulación de 425.000 para junio de 2002.

Discurso del presidente del Consejo

En la tarde, después de la aprobación del acta y la votación, el presidente del Consejo presentó su discurso. Roy Holladay expresó agradecimiento por el trabajo realizado por Robert Dick, quien sirvió por más de cinco años como presidente del Consejo y de la Asamblea General. Haciendo una comparación de la creación de Dios del cuerpo humano y sus diferentes sistemas, el Sr. Holladay leyó de Romanos 12:4-5, que hace hincapié en nuestra interdependencia mutua. Así fue cómo fuimos organizados en la Iglesia de Dios Unida desde el principio. Dependemos mutuamente los unos de los otros y somos responsables mutuamente a cada uno de nosotros. En último término, Jesucristo es la Cabeza de toda la Iglesia de Dios. En el año pasado, el Consejo de Ancianos ha acudido cada vez más a la Asamblea General de Ministros y a los miembros de la iglesia para que ayuden a darle auge a la obra de la iglesia. La administración y el Consejo trabajan juntos. Los consejos nacionales colaboran unos con otros y con el Consejo y la administración en los Estados Unidos. El servicio como fundamento del liderazgo es un principio que todos queremos que se ponga por obra cada vez más.

Discurso del tesorero

El tesorero Tom Kirkpatrick presentó un análisis general de la situación financiera de la iglesia. El presupuesto para los 12 meses que terminan el 30 de junio de 2001, fue puesto en 15,7 millones de dólares; se calcula que los ingresos serán en realidad 16,6 millones de dólares.

Previendo un crecimiento más modesto para el año próximo (el 4 por ciento en lugar del 7 por ciento de los ingresos ordinarios, excluyendo las ofrendas especiales), el presupuesto sometido a consideración de la AGM fue de 17 millones de dólares.

Discurso del presidente

El presidente Les McCullough habló de las necesidades internacionales y la urgencia en muchas de esas regiones. En todo el mundo se necesitan más obreros para la siega, especialmente obreros jóvenes.

"Predicando el evangelio; preparando un pueblo" no es sólo nuestro logotipo, es siempre nuestra responsabilidad. El Sr. McCullough pidió que cada uno reflexionara sobre lo siguiente: "¿Estaré preparado cuando Jesucristo llame a la puerta?" Si estamos "haciendo así" cuando él regrese, la respuesta será "bienaventurado aquel siervo . . ." Debemos predicar, estar preparados . . . y ser bendecidos.

Dios ha bendecido la obra de la Iglesia de Dios Unida en el año pasado. Hemos tratado de estar "haciendo así". Hace tres años 80.000 personas estaban recibiendo Las Buenas Noticias. El último tiraje estuvo por encima de los 360.000 ejemplares.

Cada mes están siendo agregados nuevos donadores y colaboradores; eso es verdaderamente emocionante, dijo el Sr. McCullough. Ellos están empezando a tener una parte en la obra de la iglesia.

Iglesia de Dios Remanente e IDCC

En seguida, Joel Meeker, Jim Franks y Melvin Rhodes hablaron acerca del progreso de las pláticas con la Iglesia de Dios Remanente. Siete pastores de Unida han visitado a ministros y miembros de Remanente en los cuatro años pasados: Mike Blackwell, Arnold Hampton, Doug Horchak y Fred Kellers, además de los Sres. Meeker, Franks y Rhodes. Todos ellos están de acuerdo en que estas personas son nuestros hermanos y hermanas espirituales.

Los presentadores de este informe dijeron que Remanente es realmente el resultado de la "semilla" esparcida hace 25 años y que ellos consideran a Herbert W. Armstrong como su "padre en la fe".

El Sr. Meeker habló del deseo de estas personas por disolver la asociación de la Iglesia de Dios Remanente en junio de 2001. El plan de ellos es reformarse de inmediato como la Iglesia de Dios Unida de Ghana, y organizar un consejo nacional con la supervisión de la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional. Los retos que enfrentan estas personas devotas, que son casi 1.500, son asombrosos (el ingreso por cabeza es aproximadamente 30 dólares al mes), pero su fe mira hacia adelante.

El Sr. Holladay habló en seguida en su capacidad como presidente del comité de tres hombres que se ha reunido con la Iglesia de Dios, una Confraternidad Cristiana (IDCC).

El asunto central, expresado por muchos hermanos en ambas iglesias, es: "Si creemos y enseñamos las mismas cosas, ¿existe alguna justificación bíblica para que permanezcamos separados?" El ministerio de IDCC le ha dado a su Consejo Ejecutivo (comparable al Consejo de Ancianos en IDU) autoridad para seguir adelante en la procuración de un contacto más estrecho. La mayor parte de los asuntos doctrinales tratados hasta ahora han resultado ser en gran parte un asunto de redacción, no de diferencias doctrinales. Aunque todavía pueden haber algunas inquietudes entre los ministros de IDCC, la mayoría de ellos desean seguir adelante. Recientemente, hemos tenido servicios conjuntos en Alaska, en Massachusetts y en Texas, lo cual ha sido motivo de ánimo en ambas iglesias.

"Un sentido de urgencia"

Algunos ejemplos de la historia del antiguo Israel comprueban que la gente hará casi cualquier cosa para sobrevivir físicamente, dijo Richard Thompson en el discurso central. Pero él les pidió a todos que se dieran cuenta profundamente de la responsabilidad que tenemos ante Dios de sobrevivir espiritualmente para servirle a él y a quienes él llama.

¿Cuánta urgencia tiene Dios acerca de su obra? ¿Cuánta urgencia tiene Jesucristo? ¿Cuánta urgencia tenían Pedro, Juan, Pablo y tantos otros en esa larga lista de personas que fueron ejemplos espirituales para nosotros? Y ¿cuánta urgencia tenemos nosotros? ¿Está esa urgencia vinculada principalmente a la idea de que Cristo regresará muy pronto?

Si lo está, el Nuevo Testamento debe guiarnos a un entendimiento más profundo, advirtió el Sr. Thompson. Llegó un momento en que esos primeros pioneros de la fe se dieron cuenta de que Cristo no iba a regresar en esa época. Aunque él puede todavía regresar en la nuestra, "nadie sabe el día ni la hora". ¿Qué fue lo que impulsó a esos siervos cuando el sentido de urgencia no fue debido a que esperaran el regreso de Cristo en cualquier momento? ¿Qué los apremió entonces?

"Tener urgencia tiene que ver tanto con el carácter eterno como con el tiempo", dijo el Sr. Thompson. Él prosiguió a demostrar que el tiempo literal del regreso de Cristo, en un sentido, no tiene nada que ver con la urgencia de nuestros esfuerzos para hacer la obra de Dios. Cerca del fin de su vida, Pablo le dijo a Timoteo que continuara haciendo la obra del ministerio, sin importar lo que el tiempo pudiera hacer (ver 2 Timoteo, especialmente el capítulo 4).

El sentido de urgencia en nuestras vidas y ministerio debe estar presente sin importar cuál puede ser el tiempo del regreso de Cristo. El evangelio necesita ser predicado, y es necesario preparar un pueblo. Tenemos las profecías de la Palabra de Dios que nos advierten acerca de lo que está sucediendo en nuestro mundo lleno de decadencia moral.

La Esposa de Cristo debe estar preparada. "Hacer la obra" puede significar que lleguemos a las masas, pero también significa que ayudemos a una persona a cambiar su vida.

"Nosotros tenemos la verdad de Dios", concluyó el Sr. Thompson. "No somos poderosos. Pero comenzamos con poco y tenemos mucho trabajo por delante".

Y mucho más

El sábado y el domingo por la noche hubo seminarios después de la cena. En ambas noches, el Consejo de Ancianos programó una sesión de preguntas y respuestas con los miembros de la AGM acerca de asuntos a los que se enfrenta la iglesia. También hubo un seminario sobre "Cómo tratar con la generación de la era del Internet", presentado por Julie Zutz, un miembro de IDU que asiste a la congregación de Portsmouth, Nueva Hampshire.

El lunes 7 de mayo Víctor Kubik dio una presentación sobre la "Analogía de la cosecha en la realización de la obra". En seguida de esta presentación, Darris McNeely y Robin Webber condujeron debates en los que se habló sobre diferentes maneras en que la oficina central y el ministerio pueden asociarse en programas efectivos para esparcir la verdad de Dios. Bill Bradford habló sobre el tema de "Urgencia de preparar a la esposa de Cristo", y el recién elegido miembro del Consejo Clyde Kilough presentó el tema "Por qué necesitamos promover y practicar el liderazgo servicial centrado en Cristo". Al final de estas sesiones, los asistentes se dividieron en seis grupos más pequeños para comentar sobre los temas tratados.

La reunión de la AGM llegó a su término con dos discursos. El primero fue presentado por Donald Ward, quien habló sobre "La urgencia de los tiempos", y el segundo fue presentado por Les McCullough, quien habló sobre "¿Hacia dónde debemos dirigirnos ahora? Con énfasis en un mensaje de advertencia".

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Se tratan muchos temas
en las juntas internacionales

L os ministros internacionales hablaron sobre una amplia variedad de temas en las juntas que se celebraron en los días 3 y 4 de mayo en Cincinnati, antes de la reunión anual de la Asamblea General de Ministros (AGM). El presidente del Consejo Roy Holladay dirigió las sesiones en las que se compartieron de manera franca ideas y preguntas.

Entre los temas tratados estaban la necesidad apremiante de más ministros en las regiones internacionales, incluyendo la necesidad de programas de capacitación y de más oradores en la Fiesta de los Tabernáculos. Servicios Ministeriales en los Estados Unidos ha hecho accesibles cuatro programas diferentes de capacitación, los cuales han sido adaptados en diferentes lugares. Los ministros también discutieron ideas para patrocinar becas para que los estudiantes internacionales asistan al Centro Bíblico Ambassador (CBA) una vez que el gobierno de los EE.UU. nos conceda la expedición de visas de estudiante. Gary Antion, coordinador del CBA, mencionó que el CBA ha recibido un donativo de 5.000 dólares para un fondo de becas, y se discutieron otras ideas relacionadas con las becas.

Los recursos limitados en Australia y Filipinas fueron motivo de que se planteara la discusión de cómo puede la iglesia servir a la región asiática, y la cuestión más amplia de cómo establecer prioridades para llegar a las diferentes partes del mundo. Varios ministros mencionaron que esperar a que Dios provea el liderazgo local a menudo ha funcionado bien, y los debates en cuanto a los detalles de cada lugar continúan.

Informes internacionales

Un representante de cada región informó sobre la predicación del evangelio.

Leon Walker informó que la circulación en Latinoamérica es de 15.000, y Lauro Roybal de México mencionó que la circulación tiende a crecer por medio del contacto personal, por lo que se les han acabado las revistas, y tienen que escalonar los envíos de la revista: algunas personas la reciben de manera alternada, un número sí, el siguiente no. El Sr. Walker también habló acerca de una situación en Cuba. Aunque no hay promociones allí, un grupo de 40 a 50 personas dicen que están guardando el sábado y quieren que se les visite. El Sr. Roybal viajará a Cuba con un pasaporte mexicano, ya que la entrada a los norteamericanos está todavía restringida.

Ed Macaraeg informó que la circulación de Las Buenas Noticias en Filipinas es de 3.000, sin mucha promoción, así que ellos fácilmente podrían incrementar la circulación. Las publicaciones están siendo ofrecidas en Internet en varios dialectos filipinos, traducidas por un miembro en Canadá.

En Australia se distribuyen 9.400 ejemplares de Las Buenas Noticias, a pesar de la resistencia hacia las nuevas iglesias, especialmente las que están vinculadas a los Estados Unidos. Reg Wright señaló que estamos cobrando credibilidad a largo plazo, y tenemos planes de aumentar la circulación a 12.000 para fines del año fiscal 2001-2002.

Nueva Zelanda todavía sigue recibiendo respuestas de un anuncio que apareció en la revista Selecciones hace tres años, y ha recibido dos solicitudes de visita recientemente. Esto es especialmente emocionante, ya que hay únicamente entre 45 y 50 personas en la iglesia en todo el país, dijo Jeff Caudle.

La lista de suscriptores de Las Buenas Noticias de África del Sur ha aumentado de 2.000 a 6.000 en un año, con la meta de alcanzar 10.000 dentro de dos años, dijo Peter Hawkins.

Canadá tiene 1.642 suscriptores y proyecta poner un cupón de Las Buenas Noticias en un programa publicitario que será enviado por correo a 200.000 hogares en agosto, dijo Anthony Wasilkoff.

Alfred Riehle informó sobre los esfuerzos de traducción realizados en Alemania. Se han traducido 11 folletos, tres están en el proceso de revisión y cuatro más están siendo traducidos. Los miembros están dando su apoyo, ayudando con la revisión de las traducciones.

David Fenney dijo que desde julio de 2000 la circulación ha aumentado casi en un 300 por ciento en los 31 países que reciben Las Buenas Noticias desde el Reino Unido. En la actualidad 4.900 ejemplares van a Inglaterra y 2.800 van a otros países, lo cual se traduce en un costo elevado de timbres postales.

Joel Meeker informó sobre los esfuerzos de traducción al francés, que incluyen seis folletos con dos más en las etapas finales de traducción. En toda la Europa de habla francesa hay sólo entre 25 y 30 miembros, así que con la actual base limitada, los folletos son considerados más importantes que producir una revista. Pronto se empezará a trabajar con el Curso de estudio bíblico.

Carmelo Anastasi habló acerca de cinco nuevos bautismos en Italia, todos ellos como resultado de los esfuerzos editoriales. El año pasado la lista de suscriptores se duplicó, para llegar a un total de 4.000.

Víctor Kubik y Henrikas Klovas informaron sobre un sitio de Internet que está siendo preparado para servir a los países bálticos con publicaciones en los idiomas lituano, ruso, letón, estonio, serbio y, posiblemente, polonés.

La circulación en la región del Caribe ha aumentado de 3.220 a 5.775, dijo Kingsley Mather. Entre los planes está una prueba de anuncios publicitarios en Barbados y tal vez en las Bahamas, con la esperanza de anunciarnos pronto en Bermudas y Jamaica.

Los ministros también discutieron maneras de adaptar a sus regiones los esfuerzos editoriales y promocionales producidos en los Estados Unidos. El 3 de mayo ellos se reunieron con el grupo de Medios de Comunicación para una presentación sobre las promociones y el programa de desarrollo de suscriptores, programas que podrían ser adaptados para otros lugares.

Los ministros también discutieron la forma de adaptar el proceso de evaluación del trabajo ministerial, las relaciones con otras organizaciones religiosas, cómo los consejos nacionales pueden participar en el proceso de nombrar miembros internacionales del Consejo de Ancianos, servicio a la comunidad, la relación entre los consejos nacionales y el Consejo de Ancianos, y el proceso que utiliza el Consejo para seleccionar y reafirmar al presidente.

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Las juntas de Medios de Comunicación
se centran en el evangelio

M iembros del Departamento de Medios de Comunicación y muchos ministros que escriben y revisan material para las publicaciones de la iglesia se reunieron el 4 de mayo, antes de la conferencia de ministros.

Entre los asuntos que se trataron estaban el contenido y orientación editorial, los planes de Las Buenas Noticias [en inglés] para los próximos dos años y una discusión acerca del uso de la radio, la televisión y el Internet.

Las reuniones se centraron en cómo llegar a los lectores con la urgente advertencia y esperanza del evangelio, con base en las declaraciones del Consejo. Hay planes para números de Las Buenas Noticias con un contenido más fuerte, a partir del actual número de mayo-junio.

Hubo una junta combinada de este grupo y de los ministros internacionales durante dos horas para que tuvieran la oportunidad de ver lo que la iglesia está haciendo actualmente en los Estados Unidos en cuanto a la promoción y desarrollo de suscriptores. Durante la presentación John LaBissoniere y Scott Ashley mostraron una gran variedad de muestras promociónales y publicitarias.

Estos esfuerzos que están realizando son una parte principal de la analogía de la cosecha sobre la que se habló en las presentaciones que tuvieron lugar en la reunión anual de ministros. El programa de desarrollo de suscriptores viene a ser un medio que provee el agua y abono para ayudar a que las semillas del evangelio germinen y lleven fruto.

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Pregunta y respuesta

Carnes limpias e inmundas

P: ¿Es el pez espada un animal limpio o inmundo?

R: En el pasado, la iglesia estipuló que, de acuerdo con las directrices de las leyes de Dios sobre los alimentos, el pez espada era limpio. La decisión previa de la iglesia se basaba en el hecho de que el pez espada joven tiene escamas, aunque el adulto no las tiene. Sin embargo, investigaciones subsecuentes nos han conducido a una conclusión diferente. La explicación más completa que hemos encontrado aparece a continuación (tomada del siguiente sitio en Internet: www.koshersupermarket.com/rabbidavis.htm).

"Esta respuesta está basada en varias fuentes en el halacha [el cuerpo entero de la ley y tradición judías, que incluye las leyes de la Biblia, el Talmud y la ley oral]. Más notablemente, la investigación de gran alcance realizada por el rabino Moshe Tendler, presidente y profesor del Departamento de Biología en la Universidad Yeshiva, marzo de 1966.

"[La clasificación] halachic del pez espada (xiphias gladius): no es un pez limpio. Se les ha hecho esta pregunta a los grandes eruditos en halachic de nuestra generación, tal como el rabino Moshe Feinstein, y de previas generaciones, tal como el rabino Itzel de Ponovitz, y todos ellos han concluido que no es limpio.

"El término bíblico para el pez limpio escamoso es kaskeses. Comentando sobre Levítico 11:9, Nachmanides dice que con base en las fuentes bíblicas y talmúdicas, esto se refiere a un tipo de estructura como la uña de un ser humano, el cual puede ser removido de la piel de un pez a mano o con un cuchillo. Pero si la escama está fijada a la piel y no está separada de la piel en absoluto (es decir, no hay bordes libres), entonces el pez con este tipo de escamas no puede comerse.

"Los ictiólogos reconocen cuatro tipos de escamas de pez. Las escamas de la variedad limpia son cicloideas (redondas) y ctenoideas (rugosas). Las escamas ganoideas que se hallan en el esturión, o las escamas placoideas del tiburón, son específicamente excluidas del término bíblico kaskeses, puesto que son escamas que no pueden ser removidas sin desgarrar la piel de la carne. Cualquier persona educada podría ver que no hay ninguna similitud entre las pesadas placas óseas del esturión o las protuberancias tipo aguja en la piel del tiburón y la clásica escama limpia del pez blanco o la carpa.

"En el volante de pesca #531, del Ministerio de Gobernación de los EE.UU., Servicio de Pesca y Fauna Silvestre, Departamento de la Industria Pesquera Comercial, Washington, D.C., aparece la siguiente declaración: 'El pez espada durante su etapa de vida juvenil (hasta 20 centímetros de largo), tiene "escamas" que son altamente especializadas y de un tipo único. Tienen la forma de tubérculos óseos o cuerpos laminados . . . Estas escamas son ásperas; tienen protuberancias espinosas en la superficie y no están superpuestas unas sobre otras como lo están las escamas en la mayoría de los peces. Las escamas desaparecen cuando el pez crece y el pez adulto, incluso los que se venden comercialmente, no tiene escamas'.

"El Talmud (Chulin 66A) enumera solamente dos excepciones a los requerimientos absolutos de tener escamas visibles:

a) peces que se despojan de sus escamas cuando son atrapados, como la caballa. Una tela negra colocada previamente en la red puede verificar esto;

b) peces cuyas escamas se desarrollan más tarde en su ciclo de vida; por consiguiente, se pueden comer los peces juveniles ya que SÍ tienen escamas en su edad madura.

"En ninguna parte del Talmud o de la literatura judía de preguntas y respuestas existe algún precedente o referencia a semejante excepción: un pez que tiene escamas cuando es joven, pero no las tiene cuando es adulto. Por lo tanto, con base en lo antedicho, el pez espada (xiphias gladius) no posee escamas de la variedad limpia y es considerado un pez inmundo".

Debido a los datos científicos presentados aquí, nosotros consideramos que el pez espada es un animal inmundo.

-Cecil E. Maranville

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