| de la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional |
VOLUMEN VI, NÚMERO 1 |
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Los Walker visitan a los hermanos en Fiji, Tonga, |
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Se aproxima la cabalgata
de
los jinetes del Apocalipsis
El mensaje profético de los jinetes del Apocalipsis
forma una parte central de los juicios
derramados sobre la tierra en el Día del Señor. Estos jinetes
no traen buenas noticias, sino malas,
y las implicaciones para la humanidad son terribles. En este primer artículo
de la serie
presentamos un cuadro general de la profecía y analizamos el primer
jinete.
Nada puede ser más impresionante que una escena de jinetes cabalgando a galope tendido. Los directores de películas utilizan tales escenas para agregar drama, misterio y fuerza a sus historias.
En el capítulo 6 del Apocalipsis, al romper los cuatro primeros sellos de un rollo profético, Jesucristo revela el impacto estremecedor de cuatro jinetes simbólicos. Estas imágenes han intrigado a generaciones de intelectuales y estudiantes de la Biblia. Estas dramáticas imágenes de religión, guerra, hambre y pestilencia, cabalgan a través del paisaje profético y aterrorizan al mundo entero. ¿Encierran estas imágenes un mensaje para nuestro atribulado mundo? ¿Predicen una catástrofe más grande para los habitantes de la tierra? Veamos las respuestas.
¿Quién es digno de abrir el libro?
Para entender la apertura de los sellos, necesitamos examinar primeramente el capítulo 5. El apóstol Juan estaba viendo una visión del trono de Dios y vio "en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos" (Apocalipsis 5:1). Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra, podía abrir el libro y revelar su contenido. Juan se entristeció por la falta de alguien que fuera capaz de abrir el libro, pero la voz de uno de los ancianos que estaban alrededor del trono le dijo: "No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos" (v. 5).
Lo que Juan vio enseguida fue al Cristo glorificado en una posición de autoridad para recibir y administrar el poder de Dios. "Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono" (vv. 6-7). Lo que sigue es el conmovedor cántico al papel de Cristo en el plan de Dios. Los cuatro seres vivientes y los 24 ancianos cantan un nuevo cántico. "Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos", proclaman al unísono (v. 9).
A esto se le agrega ahora la voz de muchos ángeles, cuyo número es millones de millones, que dicen a gran voz: "El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza" (vv. 11-12). Juan continúa describiendo el estruendoso cántico: "Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos" (v. 13). Este cántico de alabanza concluye con un decisivo "¡Amen!"
Tal es la escena que sirve de preludio a la apertura de los sellos. Cristo solo tiene el destino de la humanidad en sus manos. Es el único que es digno de juzgar a las naciones. El futuro de la humanidad no es cuestión de capricho o casualidad.
El escenario
¿Cuál es el marco cronológico de estas profecías? Los estudiosos tienen opiniones divergentes, pero de hecho el Apocalipsis revela que el marco cronológico para la profecía es el Día del Señor (Apocalipsis 1:10), lo cual lo coloca en el período profético mencionado en numerosos pasajes bíblicos. Notemos cómo describe este período el profeta Joel: "El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso del Eterno" (Joel 2:31).
El Día del Señor empieza con la intervención de Dios en los asuntos del mundo para salvar a la humanidad de un tiempo sin precedentes de angustia y de engaño satánico. Es el tiempo de conflicto mundial descrito por Daniel como un "tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces" (Daniel 12:1). La humanidad ha sufrido durante siglos del impacto de la guerra, del hambre y de las enfermedades, pero ninguna época anterior de calamidad se comparará con este período tormentoso descrito en el Apocalipsis.
Cuando se abren los primeros cuatro sellos, Juan ve cómo surgen en escalofriante secuencia cuatro jinetes que se juntan para formar un cuadro fascinante de la profecía. Antes de examinar cada uno de estos jinetes, veamos otra profecía que Jesús dio durante su ministerio.
La profecía del monte de los Olivos
Jesús y sus discípulos estaban en Jerusalén. Después de contemplar los edificios del templo, atravesaron el valle del Cedrón y subieron por el monte de los Olivos. Allí los discípulos le preguntaron a su Maestro cuáles serían las señales de su regreso y del fin del siglo (Mateo 24:1-3).
Jesús les dio cuatro señales que corresponden a los cuatro primeros sellos de Apocalipsis 6: "Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares" (Mateo 24:4-7).
Este pasaje nos da un cuadro general de las tendencias y condiciones que existirían a partir del primer siglo hasta el fin de la era presente. La religión falsa, la guerra, la enfermedad y el hambre serían endémicas para la civilización. Como mostraremos en este artículo y en los artículos posteriores de esta serie, la humanidad siempre ha sufrido de los efectos de estas cuatro señales. Pero nada en la historia se comparará con los acontecimientos revelados por la apertura de los sellos por el Cordero. La devastación causada por la apertura de los cuatro sellos no tendrá precedentes y estos acontecimientos prepararán el escenario para el retorno de Jesucristo como Rey de reyes.
Leamos acerca de lo que Juan vio.
El primer sello: El conquistador
Cuando se rompe el primer sello, Juan escribe lo siguiente: "Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer" (Apocalipsis 6:1-2).
El color blanco es un símbolo de pureza y paz. Aquí está un jinete que parece venir en el nombre de la paz y con un mensaje de paz. Pero sus métodos son los de un conquistador, uno que impone su versión de paz sobre el mundo. Posiblemente este jinete llevará a una paz falsa, una condición descrita por el apóstol Pablo en 1 Tesalonicenses 5:3: "Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán".
Algunos confunden este jinete con Jesucristo, a quien Apocalipsis 19 muestra montado en un caballo blanco en su segunda venida. Pero una comparación cuidadosa revela importantes diferencias. En su regreso, Cristo lleva puestas "muchas diademas", no una corona. En lugar de empuñar un arco, de la boca de Cristo sale una espada con la cual hiere a las naciones.
En contraste con la naturaleza conquistadora del jinete del capítulo 6, Cristo pelea con justicia (Apocalipsis 19:11). Además, la Biblia muestra que el arco y la flecha son armas de los enemigos del pueblo de Dios (ver Ezequiel 39:3 y Efesios 6:16).
Si nos guiamos por las declaraciones iniciales de Jesús, debemos concluir que este jinete representa falsos cristos, que se apropian del nombre de Cristo, pero pervierten sus enseñanzas y conducen a muchos a herejías destructivas. Él dijo: "Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mateo 24:23-24).
No pasó mucho tiempo después de la muerte de Jesús para que un evangelio diferente entrara en la iglesia y causara división y confusión. Los apóstoles lidiaron con este problema, como lo muestran sus escritos a la iglesia. Pablo les advirtió a los ancianos de la iglesia en Éfeso acerca de los falsos maestros: "Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos" (Hechos 20:28-30).
Cuando el apóstol Pedro estaba cerca del final de su vida, Dios lo inspiró a dar una fuerte advertencia a las iglesias acerca de la apostasía que él veía en el horizonte. El segundo capítulo de su segunda epístola es una poderosa reprensión acerca de los que introducirían falsas enseñanzas en la iglesia. "Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina" (2 Pedro 2:1).
Él continuó diciendo: "Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado" (v. 2) Pedro llama a la doctrina de la iglesia "el camino de la verdad". Es como una vereda de verdad a lo largo de la cual los fieles siempre han estado caminando. Jesús se refirió a esa vereda como la puerta estrecha y el camino angosto que pocos hallan.
Cerca del final del primer siglo el apóstol Juan, el último de los 12 apóstoles originales, enfrentó el embate de la herejía y persecución de la iglesia. Durante el reinado del emperador romano Diocleciano se desató un virulento antagonismo contra los cristianos. Durante algún tiempo, el gobierno exilió al apóstol Juan a la isla de Patmos, donde él recibió el libro de Apocalipsis en visión.
Las tres epístolas que llevan su nombre muestran la tensión que había en las iglesias y el deseo de Juan de advertirles a los miembros del devastador impacto de las falsas enseñanzas. Él escribió acerca de la responsabilidad personal de examinar a los maestros que se presentaban a sí mismos como guías y expertos espirituales. Sabía que era fácil afirmar tener autoridad divina y así engañar a la gente para que siguiera ideas que eran espiritualmente destructivas. "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo" (1 Juan 4:1).
Los apóstoles advirtieron acerca de la corrupción de la fe verdadera traída por Jesucristo. Judas lo resumió perfectamente cuando escribió de la necesidad de contender "ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos" (Judas 3).
En pocas décadas, la verdad de Dios fue corrompida por los falsos maestros. Esto dio como resultado enseñanzas que ya no se parecían al evangelio traído por Cristo. Pablo tuvo que reprender a los gálatas por haberse "alejado [de Dios] . . . para seguir un evangelio diferente" (Gálatas 1:6).
De las enseñanzas de estos corruptores evolucionó una iglesia muy diferente en doctrinas y prácticas de la iglesia que vemos en el Nuevo Testamento. De hecho, había dos cristiandades: los seguidores de las enseñanzas de Jesús y los seguidores de un falso cristianismo. Con el correr de los siglos, la persecución romana tuvo su efecto. Esta iglesia falsa hizo que se desvirtuara aún más la fe bajo la amenaza de muerte de parte del estado.
El emperador romano Constantino se convirtió al cristianismo y así combinó el poder del estado con la estructura y autoridad de la iglesia. Esto creó una unión de iglesia y estado con la capacidad de crear el orden aplastando todo vestigio de disentimiento. Así, Constantino y los sucesivos emperadores romanos montaron el simbólico caballo blanco de la paz, pero en realidad su misión era conquistar, en el nombre de Cristo, a todos los que se les oponían.
Un gran engaño final
La advertencia de Jesús acerca de falsos cristos que vendrían en su nombre ocurrió tal y como él lo había profetizado. La historia eclesiástica es en gran parte la historia de las enseñanzas y prácticas del falso cristianismo, que son fundamentalmente diferentes de lo que creyó y enseñó la iglesia original del Nuevo Testamento. No es fácil encontrar ni entender completamente la historia de los que a veces recuperaron la esencia del verdadero cristianismo. En la actualidad, los que se esfuerzan por practicar las enseñanzas que Cristo puso en su iglesia son pocos en comparación con los millares de iglesias que se llaman cristianas pero, de hecho, son descendientes del falso grupo que empezó en el primer siglo. Jesús dijo: "Ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" (Mateo 7:13-14).
Aun para estos pocos existe el peligro de un engaño venidero que será el esfuerzo final de Satanás por conquistar, derrotar y esclavizar a la humanidad con la finalidad de privarla de su potencial espiritual. La profecía que Jesús pronunció estando en el monte de los Olivos avanza, en concierto con el Apocalipsis, hacia los acontecimientos finales antes de su regreso. Él dijo: "Se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mateo 24:24). Los escogidos, el pueblo de Dios quienes "guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo" (Apocalipsis 12:17), serían susceptibles a este gran engaño.
El apóstol Pablo habló de este tiempo de engaño en 2 Tesalonicenses 2. Esta profecía acerca del hombre de pecado que será revelado antes del día de Cristo sobresale en los escritos de Pablo. Este engaño del tiempo del fin será perpetrado por un personaje que "se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto", quien se sentará "en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios". En los días de Pablo, ya estaba en acción esta oposición a la ley y doctrina de Dios. Pero antes de la venida de Cristo se intensificará esta oposición "por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos" (vv. 3-9).
Este "hijo de perdición" corresponde al personaje descrito en Apocalipsis 13 como la "otra bestia que . . . tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón" (v. 11). Esta persona actúa en completa armonía con la primera bestia (v. 1), haciendo que la gente la adore (v. 12). "También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió" (vv. 13-14).
Aquí encontramos la descripción del intento final de Satanás de ingeniar un sistema basado en sus palabras mentirosas de engaño y confusión. Por lo que hemos visto en el Nuevo Testamento, es evidente que dicho sistema tiene que ver con la falsa religión. Un hombre que afirma ser Dios, en el templo de Dios, hace grandes señales con la intención de persuadir a los hombres a que adoren un sistema que parece estar haciéndole algún bien al mundo. Pero no es más que el resurgimiento final de un sistema que Dios llama "Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra" (Apocalipsis 17:5).
Este personaje probablemente afirmará que este sistema puede hacer lo que ningún otro ha podido lograr: traer una solución pacífica a la crisis mundial. El mundo se maravillará de la habilidad de este sistema para imponer una "paz" que aparentemente traerá un estado de seguridad en el cual el mundo puede prosperar económicamente. Será un sistema global diferente de cualquier otro sistema anterior, y parecerá funcionar bien.
En los últimos días, el primer jinete (la falsa religión) cabalga a través de las naciones y propicia la formación de un movimiento religioso sin paralelo en la historia. La religión continúa siendo una fuerza poderosa entre las naciones. Una gran oleada de cambio religioso está en movimiento continuo en todo el mundo. No sólo están creciendo y cambiando las grandes religiones del mundo, tales como el cristianismo, el islam, el judaísmo y el budismo, sino que incontables religiones nuevas están brotando continuamente. Los estudiosos que siguen de cerca el desarrollo de las religiones identifican más de 9.900 religiones diferentes. A pesar de que en cierta época se predijo que la religión desaparecería, ésta continúa creciendo, reinventándose a sí misma según los intereses y caprichos de la gente.
La falsa religión sigue marchando al mismo tiempo que los ciudadanos del mundo necesitan desesperadamente esperanza y soluciones para la supervivencia. Su desesperación provee un campo fértil para el extremismo religioso.
El auge del fundamentalismo islámico ha precipitado un choque cultural entre el norte y el sur, el cual puede suscitar cambios dramáticos en la estructura geopolítica mundial. Esta religión fomenta el terrorismo motivado por intereses religiosos; este es un movimiento radical, el cual arrastrará a otros pueblos, incluso a las naciones que profesan el cristianismo, a un choque de civilizaciones, enfrentamiento que podría desencadenar la crisis del tiempo del fin profetizada por Jesucristo.
Jesús dijo que la falsa religión precedería a las "guerras y rumores de guerras". El segundo jinete de Apocalipsis 6 monta un caballo bermejo, el cual quita de la tierra la paz. El antagonismo religioso a menudo ha sido la causa de la guerra. En el próximo artículo de esta serie veremos el enlace lógico que existe entre los dos primeros jinetes.
Darris McNeely
¿Está listo
el mundo
para escuchar a un profeta de Dios?
¿De qué edad esperaría la gente que
fuera un profeta? ¿Cómo esperarían que se vistiera?
¿De qué nacionalidad esperarían que fuera? ¿Qué
religión esperarían que representara?
¿Esperarían que hablara de manera autoritaria o con un tono suave?
Cierre sus ojos e imagínese cómo se vería un profeta de Dios. ¿Es viejo, joven, del Cercano Oriente, occidental, asiático o africano? ¿Cómo está vestido? ¿Con un traje occidental o quizá una túnica? ¿Lo ve usted con algún tipo de tocado, tal vez un turbante?
Ahora, imagínese a su profeta dando un mensaje a una multitud. ¿Cómo suena? ¿Está anunciando la inminente llegada de una plaga en una voz muy fuerte? ¿O está sencillamente conversando con la gente? ¿Por qué se imaginó usted las cosas de la manera que lo hizo? Su imaginación sin duda alguna refleja sus expectativas personales y su aprendizaje religioso, o carencia de él.
Ahora, imagínese un profeta que el mundo reconocería y aceptaría. Quiero decir todo el mundo y de todas las naciones. Quiero decir toda persona de toda persuasión religiosa o filosófica, incluso los que no creen en ningún Dios. Quiero decir la gente rica, la gente pobre, la gente famosa y la gente común y corriente. Y quiero decir jóvenes y viejos.
¿Puede usted imaginarse a tal profeta? Es difícil, ¿verdad?
Ahora, traiga a la memoria el nombre de un profeta bíblico. ¿En quién pensó? Volveremos a eso más tarde.
¿Qué es un profeta de Dios? La palabra significa "alguien que habla por adelantado". Un profeta de Dios habla las palabras de Dios antes de que se cumplan. Usted podría haber dicho: "Es alguien que vaticina el futuro". Eso es verdad hasta cierto punto.
¿Acaso existen profetas hoy en día? Muchos de ustedes probablemente se imaginaron a un hombre viejo, con barba y vestido con una túnica, probablemente con pelo blanco, quizá con un bastón en la mano. Ubicamos a los profetas en otro tiempo, otra cultura y otra era, no en la era de la electrónica y computación.
El mundo necesita que un profeta lo visite ahora
Pero necesitamos un mensajero para todas las naciones, ahora.
Uno de los grandes interrogantes de nuestra época es por qué permite Dios el sufrimiento. Sería bueno si Dios nos enviara un hombre que nos dijera cómo revertir la pandemia del sida, que está en el proceso de arrasar a China, Rusia, India, Nigeria, Etiopía y Papua-Nueva Guinea en forma aún más devastadora de la que ahora asola partes de África.
Necesitamos un mensajero de Dios que explique cómo las naciones de América Latina pueden evitar lo que parece ser un desastre económico inevitable. Las naciones del Cercano Oriente necesitan un profeta que revele un plan de paz que resuelva definitivamente su amargura internacional, la cual parece permanente. Las naciones del mundo afligidas por la pobreza necesitan un enviado de Dios que les revele cómo pueden progresar al grado de poder proveer comida y agua, vivienda adecuado y trabajo honrado y remunerativo para todos sus ciudadanos.
Paradójicamente, las naciones ricas necesitan un mensajero de Dios que les explique cómo disfrutar de las riquezas sin que éstas destruyan a sus propietarios. Cuán insólito es este mundo, en el que los pobres están enfermos por falta de las cosas básicas y los ricos están enfermos por entregarse en demasía al deleite de las cosas no esenciales.
En un mundo en el que regímenes malévolos y grupos terroristas transnacionales como Al Qaeda, están dispuestos y son capaces de usar armas nucleares, motivados por un sentido desvirtuado de corregir agravios reales e imaginarios, necesitamos un profeta que los detenga o que le diga al resto del mundo cómo detenerlos.
El mensaje de los profetas alude a problemas personales
En el ámbito personal, la gente necesita un profeta que le revele qué hacer para liberarse de las adicciones al alcohol, a los estupefacientes, a la pornografía y a la nicotina. Necesitamos un profeta que muestre cómo detener la reacción en cadena del abuso, la violencia y la depresión. Necesitamos un hombre con las palabras de Dios para dirigir a la gente al camino que la libere de la pesadilla del divorcio, del concubinato y hogares destruidos. Necesitamos un profeta para decirle a la persona que ha tocado fondo en su vida personal, cómo regresar a un estado saludable, al amor de la familia y a la estabilidad financiera.
¿Dan los profetas esta clase de mensajes? Sí, lo hacen.
Algunas personas esperan que un profeta sea revolucionario, un hombre que conduzca a los oprimidos contra los opresores. Mahoma fue ese tipo de caudillo. A pesar de que al principio los discípulos de Jesús, junto con otros judíos de su época, esperaban que él cumpliera ese papel, no lo hizo.
La mayoría espera de un profeta que les diga lo que va a suceder en el futuro, como los avances de las películas que pasan por la televisión. Ya sea que se tratara de buenas noticias, malas noticias, desastres o milagros, ¿no sintonizarían sus aparatos múltiples millones de televidentes para ver a un profeta que les dijera lo que va a suceder mañana? Semejante pronosticador entretendría a un mundo inmerso en la diversión; sería lo último en el mundo del espectáculo.
Pero un profeta de Dios no es ni revolucionario ni artista.
La gente necesita un profeta de Dios; no obstante, no sabe qué es un profeta de Dios. El mundo no lo reconocería como tal ni lo aceptaría, no importa qué edad tuviera, con qué acento hablara, cuáles fueran sus antecedentes o cómo se vistiera. La gente no lo reconocería por lo que es, no importa que hablara fuertemente o con suavidad, sanara a los enfermos o predijera con exactitud el siguiente terremoto. ¡Qué lástima!, porque el mundo necesita desesperadamente un profeta de Dios.
Veamos a un verdadero profeta
Ahora, regresemos al nombre del profeta bíblico en que usted pensó. Estoy especulando que muchos de ustedes pensaron en Jeremías, por ser uno de los mejor conocidos. No obstante, Jeremías no encaja en la imagen tradicional de un hombre viejo. Él era joven cuando Dios lo reclutó; los comentaristas bíblicos estiman que tenía alrededor de 20 años. En su artículo sobre Jeremías, The International Standard Bible Encyclopedia ("Enciclopedia internacional general de la Biblia") dice que el libro escrito por Jeremías muestra que "él era, por naturaleza, amable y afectuoso en sus sentimientos, y compasivo".
Los mensajes de los profetas no son como los programas de televisión o las películas que acontecen en un tiempo relativamente corto. La misión de Jeremías abarcó 40 años. La gente tuvo mucho tiempo para reflexionar acerca de lo que él le dijo.
Es probable que usted asocie su nombre con "malas noticias", y de hecho su nombre se usa para referirse a una persona que se lamenta continuamente o que es pesimista acerca del presente y vislumbra un futuro catastrófico. Pero esta caracterización no es justa ni se justifica.
El mensaje que Dios le dio a Jeremías puede parafrasearse de esta manera: "Vuélvanse a la ley de Dios. Ustedes no le prestaron atención y todos la pisotearon, desde el rey hasta el plebeyo. Quebrantar la ley trae sus propios desastres, pero Dios promete intensificar esos castigos automáticos. Lo hará así a fin de ayudarles a darse cuenta de la seriedad de sus agravios a tiempo de que cambien".
Así, dentro de las malas noticias había buenas noticias, un mensaje de gracia, porque los israelitas podían cambiar sus vidas; podían buscar la misericordia de Dios y recibir el perdón.
Jeremías también les hizo frente a los maestros religiosos de su tiempo, quienes trataron de suavizar la realidad acerca de la responsabilidad personal de guardar la ley de Dios y las consecuencias de quebrantarla.
Los profetas hablan de la ley
Los profetas de Dios son enérgicos en cuanto a la ley de Dios. Eso desanima a muchos cristianos que aceptan los mensajes antinómicos (anti-ley) de sus iglesias, lo cual es deplorable. Al permitirse un prejuicio contra la ley de Dios, ellos no pueden entender lo que hace un verdadero profeta.
La típica acusación falsa es que el hablar acerca de guardar la ley es "legalismo". En breve, eso significa que uno trata de congraciarse con Dios por lo que hace, ganándose así la salvación espiritual. Pero estos opositores de Dios no perciben la enorme diferencia entre ser legalista y ser obediente a la ley.
Lo vano de este razonamiento se puede ilustrar al comparar la familia de Dios con una familia humana. Una familia saludable tiene padres que establecen e imponen límites y normas de comportamiento para sus hijos. Tales límites son parte del amor que los padres tienen por sus hijos. Por su parte, los hijos responden con amorosa obediencia. La obediencia no les gana nada, pero facilita una buena relación entre padres e hijos; esto, a su vez, hace posible que los padres les den a sus hijos todos los beneficios que ellos quieren que tengan. Por otra parte, la desobediencia hace imposible que los padres les den todos esos beneficios.
La manera en que Dios trata con nosotros es similar. Él tiene normas y límites razonables, expresados en términos de su ley, que nosotros debemos obedecer. El ser hijos obedientes a su ley es una forma normal y saludable de responder a su amor. Más aún, esto establece una relación que hace posible que él nos dé todos los beneficios que él quiere que tengamos.
En la sociedad, las personas que hacen caso omiso de la ley ¡son criminales! Por contraste, los que son obedientes a la ley son buenos ciudadanos. Cuán triste es que los hombres que afirman representar a Dios enseñan que es malo ser un ciudadano que obedece la ley del Reino de Dios. (Para una explicación más amplia de cómo la ley de Dios guía la vida diaria de un cristiano, no deje de solicitar nuestro libro Los Diez Mandamientos. Este libro explica lo que Dios dice sobre el tema, con base tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo.
Un profeta para nuestro tiempo
El Moisés de la antigüedad le dijo a Israel: "Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el Eterno tu Dios" (Deuteronomio 18:15). Casi 1.500 años después, en los años de formación de la Iglesia de Dios del Nuevo Testamento, el apóstol Pedro identificó a ese profeta como Jesús (Hechos 3:22).
Hace poco un suscriptor de Las Buenas Noticias canceló su suscripción porque mencionamos en un artículo que Jesús fue un profeta. La persona supuso que quisimos decir que Jesús fue únicamente un profeta, no el divino Hijo de Dios. Nosotros le aclaramos el malentendido. Jesús verdaderamente fue el Hijo de Dios, y cuando vivió en carne humana uno de los papeles que cumplió fue el de un profeta.
El mundo necesitaba un profeta cuando Jesús anduvo en la tierra, tanto como el mundo de hoy lo necesita. La historia bíblica nos dice que miles de enfermos se formaban con tal de verlo. La historia dice que hasta la mitad de la gente en el Imperio Romano era esclava, lo cual da una idea de la magnitud de la pobreza y la falta de libertad personal que había en esa época. El Imperio Romano estaba en su infancia, porque empezó sólo unas pocas décadas antes de que Cristo apareciera como el Hijo del Hombre. Así que había guerras y rumores de guerras a medida que el imperio se expandía.
La gente luchaba en sus propias vidas, al punto de estar dispuesta a viajar muchos kilómetros y congregarse por miles en ocasiones sin tener qué comer sólo para poder escuchar a Jesús hablar sobre cómo vivir.
El mundo necesita un profeta, pero no lo aceptará
En el año 27 d.C. había mucha corrupción entre los líderes del comercio, la política y la religión, por lo que el mundo estaba listo para un profeta de Dios. Si el mundo de ese tiempo hubiese respondido a su mensaje, se habría librado de mucho dolor y sufrimiento. Pero el mundo no reconoció ni aceptó a Jesús ni el mensaje que trajo.
Tal vez nos sea difícil pensar en Jesús como un profeta. Pero recordemos que ello no quita nada de su divinidad; por el contrario, sirve para explicar su obra y su mensaje. Un profeta no inventa su propio mensaje, sino que proclama el mensaje de Dios. Eso es lo que hizo Jesús (Juan 5:30). Como Jeremías y otros profetas que Dios envió, su mensaje profético fue: "Vuélvanse a la ley de Dios, porque se acerca el tiempo de ajustar cuentas. Las consecuencias de no volverse a la ley de Dios serán desastrosas tanto en el ámbito personal como en el ámbito nacional" (ver Marcos 1:15).
Como el de otros profetas, el mensaje de este Profeta fue a largo plazo. Todavía esperamos el cumplimiento de las consecuencias finales de la desobediencia.
Desde luego, Jesús cumple otro papel, el de nuestro Salvador. Pero como en el tiempo de Jeremías, el perdón viene después de que uno atiende y responde al mensaje del profeta. Ese mensaje revela a las personas, e igualmente a las naciones, cómo pueden seguir el camino que trae la paz y la prosperidad: el de la ley de Dios. El mensaje del profeta pone la responsabilidad sobre el individuo. "Aquí están los hechos. Ahora, tú debes decidir lo que harás con ellos. Nadie va a forzarte a hacer lo que debes hacer, pero si tomas una mala decisión, sufrirás las consecuencias".
El mundo necesita un verdadero profeta y las palabras que Dios le da. El mensaje profético de Jesús está disponible, porque los verdaderos siervos de Dios todavía lo declaran. Pero este mundo no está más listo ahora para reconocerlo y aceptarlo de lo que estuvo cuando Jesús lo anunció en persona. La gente de este mundo aún tendrá que sufrir abrumadores y devastadores acontecimientos en una escala masiva, antes de que esté dispuesta a escuchar y responder al mensaje de Dios.
Cecil E. Maranville
¿Por qué Irán
es
parte del eje del mal?
El primer ministro israelí Ariel Sharon considera
que Irán es tan peligroso como Iraq
y que es un "centro del terrorismo mundial". ¿Por qué
hace tales aseveraciones?
Philip Sherwell es el corresponsal de asuntos exteriores del periódico dominical Sunday Telegraph de Inglaterra, uno de los mejores y más respetados periódicos de la nación. A uno de sus principales artículos de asuntos internacionales lo tituló así: "Russia Adds Range to Irans Latest Missiles" ["Rusia aumenta el alcance de los nuevos misiles de Irán"] (20 de noviembre de 2002). En la introducción escribió: "Rusia ha suministrado a Irán con poderosa tecnología y piezas de recambio para misiles de largo alcance que pondrán a Israel y todo el Cercano Oriente incluidas las fuerzas británicas y norteamericanas en la región dentro de su alcance".
El Sr. Sherwell agregó: "El alcance de los misiles . . . también le permitiría a Irán atacar partes de África del Norte y del sudeste europeo". ¡Asunto serio!
Con anterioridad, dos de los corresponsales del diario The Times entrevistaron a Ariel Sharon de Israel. El Sr. Sharon comentó: "Irán hace todo lo posible por poseer armas de destrucción masiva . . . Eso es un peligro para el Cercano Oriente, para Israel, y un peligro para Europa" (5 de noviembre de 2002). El primer ministro israelí considera que Irán "promueve el terrorismo en todas partes del mundo". Tan pronto como se resuelva el problema de Iraq, al Sr. Sharon le gustaría ver a Irán como asunto prioritario en la lista de "tareas por hacer" de los EE.UU. (Los acontecimientos recientes en Corea del Norte pueden hacer que eso sea poco probable.)
El corresponsal del diario The Daily Telegraph en Washington, D.C., informó: "La Casa Blanca expresó gran preocupación sobre las plantas nucleares secretas de Irán, de las cuales sospecha que podrían ser usadas para producir elementos de armas atómicas" (14 de diciembre de 2002). The Economist [revista semanal británica dedicada a temas de economía y fianzas] agrega que "han aumentado las sospechas debido a [un] informe de nuevas pruebas, basadas en fotografías por satélite, de instalaciones nucleares en Irán" (21 de diciembre de 2002).
Estas noticias son apenas una pequeña parte del cuadro, y reflejan preocupación acerca de las actividades de Irán. No obstante, para entender correctamente los asuntos actuales en Irán, es necesario hacer un breve resumen de su historia.
Lo que hace peligroso a Irán
El Imperio Persa fue fundado hace 2.530 años. Como Polonia, la antigua Persia (cuyo nombre oficial fue cambiado a Irán en 1935), ha sido un país ubicado en un cruce de caminos. Como una consecuencia inevitable, Irán ha sufrido una historia turbulenta y violenta. En su oportunidad, tanto Alejandro Magno como Gengis Khan conquistaron su territorio.
Pero tal vez la invasión de mayor interés para nosotros fue cuando los árabes islámicos conquistaron Persia en el siglo séptimo. Fue así cómo el islam se implantó permanentemente en la nación. Después, cuando el sha fue exiliado en 1979, los poderes gubernamentales pasaron directamente a las manos de los mullas mahometanos.
De acuerdo con la décima edición de An Atlas of World Affairs ["Atlas de asuntos mundiales"], esos mullas impusieron un régimen que llegó a ser notorio por la persecución religiosa. Ellos también "hicieron uso sanguinario de asesinos fanáticos en Europa y en otras partes", mientras imponían una ortodoxia islámica estricta.
El ex corresponsal de Cercano Oriente Robin Wright (también autor de un libro sobre Irán) resumió la difícil condición de la nación en la revista Foreign Affairs ["Asuntos extranjeros"]: "El régimen revolucionario de Irán, una generación después de que tomó el poder, se encuentra profundamente fracturado por severas divisiones políticas, en peligro por el desorden económico, desacreditado por una corrupción incontrolada y asfixiado por restricciones sociales que ya no son aceptables a grandes sectores de su cambiante población".
Podemos agregarle a esta historia de infortunios nacionales un escuadrón de la muerte, la censura y el cierre de periódicos, el desasosiego estudiantil, las persecuciones y los juicios políticos contra la minoría judía. El régimen teocrático islámico de Irán no simplemente tiene como meta ayudar a los ciudadanos iraníes a abrirse camino en el mundo moderno, sino que sus metas y propósitos revolucionarios son mucho más siniestros. Esto representa un serio peligro no sólo para su propio pueblo, sino posiblemente para las naciones vecinas también.
Desde luego, algunos observadores mantienen el punto de vista optimista de que "pase lo que pase a corto plazo, el dominio religioso está sentenciado a muerte en Irán" (The Economist, 21 de diciembre de 2002). En años recientes ha surgido una oposición vocal contra el mando eclesiástico que prevalece en todo el país.
"Vecinos del infierno"
Esta frase es el título de un artículo de The Economist acerca de Irán e Iraq (14 de diciembre de 2002). Los gobernantes de Irán no quieren a Saddam Hussein. Después de todo, la guerra de los años ochenta entre los dos países le costó a Irán medio millón de vidas y aproximadamente 70 mil millones de dólares.
Pero como explica el artículo de The Economist:
"La ideología antinorteamericana de Irán le impide
aliarse de lleno con el Sr. Bush para derrocar al Sr. Hussein; existe una
antipatía nacional
contra el presidente norteamericano por colocar a Irán al lado de Iraq
en su eje del mal".
Irán no quiere que el futuro liderazgo iraquí esté dominado por un gobierno demasiado amistoso hacia los Estados Unidos. Es así de sencillo. No obstante, Irán se encuentra en un dilema. El diario The Daily Telegraph comentó: "A pesar de la profunda hostilidad que existe entre Washington y Teherán, Estados Unidos ha logrado llegar a un acuerdo provisional con Irán a medida que la administración del presidente Bush se prepara para una posible guerra con Bagdad, enemigo común de ambos" (14 de diciembre de 2002).
Es evidente que existe una compleja relación de amor y odio entre los países del Cercano Oriente, la cual a menudo se complica más no sólo por las presiones de otras naciones más poderosas, sino también por la presencia de curdos y otras minorías dentro de cada país.
La crisis de los rehenes norteamericanos, que empezó a fines de 1979, condujo a un deterioro constante en las relaciones entre Irán y los EE.UU. Continúa siendo un recuerdo desagradable para muchos ciudadanos norteamericanos.
El polvorín del Cercano Oriente
La amenaza iraní es sólo un recordatorio más de que en este siglo 21 vivimos en un mundo irremediablemente dividido y extremadamente peligroso. Desde luego, gran parte de esta inquietud está centrada en el Cercano Oriente. De hecho, la profecía bíblica nos dice que la gran batalla final del mundo llamada a veces Armagedón ocurrirá en esa región.
Usted necesita entender los intrigantes detalles de estas profecías bíblicas, así como también el marco general en el cual se cumplirán. Nuestro folleto gratuito ¿Se puede confiar en la Biblia? tiene un capítulo titulado "La Biblia y la profecía", el cual se centra en Daniel 11, que es el capítulo profético más largo de la Biblia. Ese capítulo en particular trata sobre el Cercano Oriente.
Lo que sí podemos decirle ahora es el resultado final de todos estos acontecimientos venideros. El petróleo, la tierra, la guerra y la política turbia dejarán de ser los temas principales de la vida en el Cercano Oriente. En su lugar, esta región se convertirá en la sede espiritual de nuestro planeta, con Jerusalén como ciudad capital del mundo. Desde allí reinará Jesucristo con verdadera justicia y perfecta equidad a todos los países, pueblos y razas. Por fin habrá paz en la tierra para con todos los hombres de buena voluntad.
El Cercano Oriente será de nuevo una tierra de promesa, un lugar que esparcirá paz, prosperidad y espiritualidad divina al mundo entero. ¡Que Dios apresure ese día!
John R. Schroeder
En la historia se le conoce como "la gran desilusión".
En 1844 decenas de miles
de personas creían que Jesucristo estaba por volver a la tierra en
gloria visible.
Jesús nunca llegó y miles de ellas quedaron desilusionadas.
En el transcurso
de los años subsecuentes muchos han proclamado el regreso de Cristo.
¿Acaso enseña la Biblia que Jesús va a volver a la tierra?
El movimiento se inició para finales del decenio de 1820 cuando William Miller, un agricultor del estado de Vermont, EE.UU. empezó a decirles a sus vecinos que Jesús iba a volver en 1843. Después de que Miller compartió sus interpretaciones proféticas en una iglesia local en 1831, su fama se fue extendiendo. En 1838 lanzó su publicación Evidence From Scripture and History of the Second Coming of Christ, About the Year 1843 ("Pruebas de la Escritura y de la historia sobre la segunda venida de Cristo, alrededor del año 1843"). El movimiento adventista había nacido.
William Miller presentó una serie de conferencias por toda la región nororiental de los Estados Unidos, en donde conoció a Joshua V. Hines, un ministro bautista y un genio de la publicidad. Éste elaboró unas gráficas en las que se presentaban los cálculos proféticos de Miller sobre el advenimiento de Cristo. Hines auspició los cultos campestres "mileritas" por todo el noreste y editó dos revistas religiosas: Midnight Cry ("Grito de la medianoche") en Nueva York y Signs of the Times ("Señales de los tiempos") en Boston. No transcurrió mucho tiempo hasta que ministros, laicos y congregaciones enteras fueran atraídos a la esperanza del inminente regreso de Cristo. Algunas estimaciones fijan el número en más de 50.000 personas que se convirtieron al adventismo, mientras que alrededor de un millón más mostraron interés en el tema de la segunda venida.
Con el tiempo, William Miller declaró que la segunda venida de Cristo ocurriría entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844. Desde luego, ese período fue un tiempo de excitación y ansiedad para los adventistas. Algunos vendieron todas sus posesiones; otros se recluyeron y ocuparon su tiempo preparándose para la venida de Cristo.
El tiempo profetizado llegó, pero no llegó Jesucristo. En abril de 1844 Miller anunció que había cometido un error en el cálculo de la profecía. Algunos adventistas adoptaron otras fechas. Escudriñaron las Escrituras y concluyeron que los adventistas tenían que esperar hasta el 22 de octubre de 1844. Cuando esa fecha también les falló, muchos adventistas se desilusionaron.
Han transcurrido más de 150 años desde "la gran desilusión". La gente que conoció a William Miller y que anhelaron el regreso de su Salvador ha pasado a la historia. Sin embargo, el interrogante que los motivó todavía está latente: ¿Qué es lo que la Biblia revela acerca de la segunda venida de Jesucristo?
¿Será visible la segunda venida de Cristo?
Una de las profecías más importantes es la que Jesús dio en el monte de los Olivos. En ella bosquejó los acontecimientos que precederán a su regreso (Mateo 24:29-31).
Notemos lo que Jesús dice: "y entonces . . . todas las tribus de la tierra . . . verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo". La segunda venida de Cristo no es algo que ocurrirá en secreto ni es una alegoría que significa que él viene al corazón de las personas. En los versículos del 23 al 27 Jesús advierte a sus seguidores acerca de la enseñanza falsa de que su regreso será un suceso oculto. Lo que está bien claro es que toda la humanidad presenciará este maravilloso acontecimiento.
¿Adónde regresará Cristo?
El profeta Zacarías fue inspirado a escribir: "He aquí el día del Eterno viene . . . Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos" (Zacarías 14:1-4). El profeta muestra no tan sólo dónde regresará Cristo, sino que también explica que el mundo peleará contra su Salvador, en lugar de darle la bienvenida. "Yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén", dice la profecía (v. 2).
Después de su resurrección, Jesús se estuvo apareciendo por 40 días a sus discípulos. Al final de ese tiempo, los reunió para que presenciaran otro acontecimiento milagroso en la historia de la salvación. Se les aparecieron dos poderosos ángeles, quienes les dijeron que Jesús iba a volver visiblemente a la tierra de la misma manera en la que visiblemente había ascendido al cielo (Hechos 1:9-12).
¡Lo que los discípulos presenciaron se opaca en comparación con la gloria y esplendor de su segunda venida! Y ¿dónde se encontraban los discípulos cuando Jesús ascendió al cielo? En el versículo 12 Lucas escribe: "Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama de los Olivos, el cual está cerca de Jerusalén . . ." (Reina-Valera Actualizada).
¿Cuál es la recompensa de los santos?
En la profecía del monte de los Olivos, Jesús enseña que su regreso será visible y audible, acompañado con "gran voz de trompeta" (Mateo 24:31).
El apóstol Pablo escribe acerca de este sonido de trompeta en 1 Tesalonicenses 4:15-17, donde explica que Dios resucitará a los justos ya muertos y transformará en espíritu a los cristianos que estén con vida cuando suene la trompeta.
Uno de los artículos de fe más importantes del cristianismo es que Jesús, el Hijo de Dios, se levantó de los muertos. Pablo dice: "Si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él" (v. 14). Esta resurrección, que ocurrirá en el momento del regreso de Cristo, es la esperanza de todos los que lo reconocen como el Salvador. El sonido de la trompeta del que profetizó Jesús y del que escribió Pablo, concuerda con los acontecimientos de la última de las siete trompetas profetizados en el Apocalipsis, los cuales tienen su culminación en el regreso de Cristo.
En Apocalipsis 20:1-6 el apóstol Juan escribió bajo inspiración sobre acontecimientos cruciales del tiempo del fin. Este pasaje claramente muestra que al regreso de Cristo, Dios resucita a los santos, ata a Satanás y el Jesús inicia su gobierno por 1.000 años sobre la tierra. A este tiempo profetizado se le llama con frecuencia el Milenio.
¿Dónde estará ubicada la capital del mundo?
En la sección de la Biblia que con frecuencia se le llama "los profetas menores", el profeta Miqueas escribe acerca del tiempo cuando Cristo establece el gobierno de su Padre en la tierra: "Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno [en la poesía hebrea, montes y collados son símbolos de reinos y naciones], y a la casa del Dios de Jacob, y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas, porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno" (Miqueas 4:2).
Jesús va establecer su capital en la ciudad de Jerusalén, la ciudad que durante siglos ha sido el centro de incontables conflictos y gran sufrimiento.
Miqueas continúa: "Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos, y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces, no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente, porque la boca del Eterno de los ejércitos lo ha hablado" (vv. 3-4).
Jesucristo empezará a enseñar a todos los pueblos el camino de la paz y la ley de Dios. El temor del crimen, el hambre, las epidemias y el azote de la guerra empezarán a desaparecer de la experiencia humana. Valiéndose de la naturaleza de los animales como ilustración, Dios inspiró al profeta Isaías a predecir un mundo en el que enemigos naturales viven en paz unos con otros (Isaías 11:6-9).
¿Qué le sucederá a Israel?
No fue solamente el hecho de que William Miller estableció ciertas fechas lo que creó tal conmoción cuando predicó acerca del inminente regreso de Cristo allá por 1840. Su concepto del regreso de Cristo antes del establecimiento de un reino milenario en la tierra estaba en desacuerdo con la enseñanza más común de aquella época: el "amilenarismo".
Esta interpretación errónea considera a la iglesia como el Reino de Dios en la tierra, con Cristo reinando desde el cielo. El amilenarismo fomenta la idea de que los mil años del Apocalipsis son una referencia simbólica al período de la influencia de Satanás sobre la humanidad y la obra de Dios en la iglesia. Según este concepto, cuando la iglesia termina su obra, Cristo regresa, el Reino de Dios es perfeccionado, ocurre la resurrección y el juicio se lleva a cabo.
Esta interpretación trata como analogías algunas de las claras declaraciones de la Biblia, especialmente las profecías concernientes a Israel. De acuerdo con el amilenarismo, las profecías del tiempo del fin relacionadas con Israel no son literales, sino que se aplican a la iglesia del Nuevo Testamento. Para creer esta idea, requiere que creamos que Dios no obró con honradez al darles sus promesas a los antiguos israelitas. Dios inspiró a Ezequiel a escribir respecto a un tiempo cuando Judá y las tribus perdidas de Israel se juntarían para ser una sola nación.
Dios le ordenó a Ezequiel que tomara dos palos y los atara para que fueran uno solo. Luego debía proclamar: "Así ha dicho el Eterno el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos" (Ezequiel 37:21-22).
Este pasaje continúa explicando que esto tendrá lugar cuando David sea rey sobre Israel y todo el mundo reconozca a los israelitas como un pueblo especial de Dios. En el tiempo de Ezequiel, el rey David ya había estado muerto por muchos años.
Para entender la profecía bíblica, es necesario determinar cuándo el pasaje se debe tomar literalmente y cuándo en sentido simbólico. En Ezequiel 37 los "palos" son simbólicos; Israel y Judá son los descendientes literales de los israelitas antiguos. Hasta ahora, Israel y Judá no han sido unidos bajo el gobierno del rey David, quien se encuentra todavía en su sepulcro esperando la resurrección (Hechos 2:29, 34).
El regreso de Cristo según la Biblia
¿Qué es lo que hemos podido determinar con claridad, con base en la Escritura, acerca de la segunda venida de Cristo?
Cualquiera que esté esperando el regreso de Cristo, y que mire en el lugar equivocado o en el tiempo equivocado, podrá sufrir su propia "gran desilusión". Las tensiones y la maldad del presente mundo malo pueden nublar la visión bíblica del Reino de Dios.
No nos equivoquemos. ¡La Biblia es clara en cuanto al hecho de que Cristo regresará para establecer el reino de su Padre en la tierra! Los cristianos deben mantener viva esa esperanza, viviendo cada día con esa meta final de su regreso. Con esa esperanza en lo profundo del corazón, sin importar cuándo regrese él, estaremos preparados para encontrarle cuando aparezca sobre las nubes.
Gary Petty
La ley y la gracia:
Un
matrimonio perfecto
Muchos lo ven como ley o gracia. ¿Sabe usted
explicar cómo
la ley y la gracia juntas demuestran la mente y el amor de Dios?
Casi todos nosotros hemos tratado con el asunto de la ley y la gracia en el pasado (y muchos tuvimos que enfrentar de nuevo este reto hace ocho años). Pero puede ser de ayuda repasar el tema de vez en cuando. Prepárese ahora, porque es casi seguro que tarde o temprano alguien le preguntará acerca de este importante tema.
Cómo encaja el pecado
La ley de Dios hace posible la buena vida y también identifica el pecado, mientras que la gracia hace posible que recibamos el perdón del pecado y la ayuda para obedecer la ley y cosechar los beneficios. Es imprescindible, entonces, entender e identificar el pecado para poder entender la relación entre la ley y la gracia. En la Biblia no encontramos ninguna definición de pecado sin ley.
"Por medio de la ley es el conocimiento del pecado" (Romanos 3:20). Es la ley, entonces, lo que identifica el pecado: "El pecado es infracción de la ley" (1 Juan 3:4). ¿Significa esto que bajo la gracia ya no hay más pecado, no más ley? Pero, ya que la gracia implica el perdón del pecado ("por la gracia del Señor Jesús seremos salvos", Hechos 15:11), ¿cómo sería posible esto? Y ¿qué decir de la declaración del apóstol Pablo en Romanos 3:31: "¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley"?
Escudriñemos las Escrituras, porque en ellas debemos encontrar una respuesta clara del Verbo, Jesucristo, quien hizo posible la gracia. Él también dio la ley, las directrices para un camino íntegro de vida, lo opuesto del pecado. Así, ¿qué significa esta declaración: "Le agradó al Señor, por amor a su justicia, hacer su ley grande y gloriosa" (Isaías 42:21, Nueva Versión Internacional)?
El resultado final, una gran diferencia
Empecemos por considerar el resultado final de no obedecer la ley de Dios, sin tener en cuenta la gracia. Después consideraremos la gracia y el resultado final de quebrantar la ley si uno está bajo gracia. Hay una diferencia, ¡una gran diferencia!
Por ejemplo, analicemos la ley del sábado, que dice: "Acuérdate del día de reposo para santificarlo" (Éxodo 20:8; comparar con Hebreos 4:4, 9-10). El profanar el sábado condujo a la muerte por apedreamiento (Números 15:32-36).
No obstante, bajo la gracia es diferente. Los que no observan el sábado pueden arrepentirse (lamentarlo sinceramente de corazón y demostrar por sus acciones que su actitud ha cambiado). Cuando se arrepienten, Dios los perdona y la pena de muerte es removida, habiendo sido pagada por Jesucristo.
Pero si alguien empieza a "obedecer" físicamente sólo para "salvar su pellejo" una simulación externa de arrepentimiento, pero sin un corazón arrepentido, no lamentando verdaderamente su pecado esta persona en realidad está escogiendo la pena de muerte, removiéndose a sí misma de la gracia. El obedecer a Dios ahora, no puede anular los pecados cometidos anteriormente; sólo después de un verdadero arrepentimiento la sangre de Cristo cubrirá esos pecados y removerá la pena de muerte.
Por otro lado, la persona que se arrepiente verdaderamente de cometer el pecado y empieza a obedecer la ley (en este ejemplo, el sábado), escoge y recibe la gracia, no la muerte. Esto, entonces, es lo que podríamos llamar "la ley de gracia": arrepentirse, recibir el perdón e inmediatamente empezar a obedecer la ley que uno ha desobedecido. Esto significa regresar a una vida de obediencia a la ley real de Dios.
No obstante, si después de regresar a una vida de obediencia, la persona decide quebrantar de nuevo la ley (pecar) como un camino de vida, esa persona está escogiendo la muerte eterna. Eso es porque él (o ella) ya ha estado bajo la gracia y ahora la rechaza por medio de la desobediencia impenitente y la decisión de no cambiar (de no dejar de pecar).
En Romanos 6:1 el apóstol Pablo planteó la pregunta: "¿Perseveraremos en el pecado [desobedeciendo la ley de Dios y continuando en la desobediencia] para que la gracia abunde [una actitud de pecar más para que haya más gracia]?" Dios, por medio de Pablo, da una respuesta inmediata y decisiva: "En ninguna manera" (v. 2).
Aquí la Biblia es enfática en cuanto a la necesidad de dejar de pecar (arrepentirse), dejar de desobedecer la ley de Dios y empezar inmediatamente a obedecerla, mediante la gracia. Repetimos que la gracia incluye el perdón de Dios y su ayuda para obedecer.
¡Jesús pagó por todo pecado! En suma, él compró el pecado; lo compró con su vida. Por lo tanto, él es dueño de la pena del pecado, que es la muerte. Así que él tiene el derecho de perdonar tanto el pecado como la pena que éste requiere. Por lo tanto, él tiene el derecho, la autoridad, de establecer las condiciones para el perdón y la remoción de la pena. Él ha hecho esto, de acuerdo con la voluntad de su Padre, ¡por medio de la gracia!
Escoge la vida
Jesús, el Verbo, lo resumió de manera profunda en la última parte de Deuteronomio 30:19: "Os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia".
Todo pecado, sin arrepentimiento, resulta en muerte. La gracia es el perdón inmerecido del pecado del cual uno se ha arrepentido. Pero no hay perdón si uno no se arrepiente. De esta manera, la condición que Jesús ha establecido para el perdón le proporciona a cada individuo la opción de escoger la vida eterna o la muerte eterna.
La gracia está disponible, y es un don gratuito, pero uno debe optar por recibirla y continuar en ella. El amor de Dios es incondicional: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida terna" (Juan 3:16).
El amor de Dios es incondicional; su gracia demuestra su misericordioso amor. La inefable oportunidad que Dios provee, viene por medio de la fe en él y en su salvación. La verdadera fe en Dios incluye la obediencia, porque aun los demonios creen, pero no obedecen (Santiago 2:19).
Si alguien dice que es imposible obedecer y agradar a Dios, esa persona está diciendo que Jesús y el Padre son mentirosos, porque está escrito: "Para Dios todo es posible" (Mateo 19:26; Lucas 18:27).
Aquellos que nunca han recibido la gracia
Aquellos que nunca han oído de la gracia, que nunca la han recibido ni han vivido bajo ella, morirán en sus pecados; esta es lo que en las Escrituras se llama la primera muerte. No obstante, por la gracia de Dios, los que mueran en esta condición, si no han conocido y rechazado completamente la gracia, serán resucitados a la vida física para recibir su primera oportunidad verdadera de entender, recibir y vivir bajo la gracia salvadora (Apocalipsis 20:5; Ezequiel 37). Entonces, si ellos escogen el camino de gracia, podrán recibir vida verdadera, vida eterna en la familia y Reino de Dios.
Sin embargo, una vez resucitados, si ellos no escogen el camino de la gracia y no la viven de corazón, volverán a morir en sus pecados. Esta es la segunda muerte de la cual no hay resurrección. Por decisión personal habrán perdido el derecho a cualquier vida futura; no tendrán vida eterna ni ninguna clase de vida en absoluto. "Los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol" (Eclesiastés 9:5-6).
Hemos considerado la ley del sábado como un ejemplo de cómo la ley de Dios hace posible la buena vida, mientras que la desobediencia a su ley es pecado; y cómo la gracia de Dios hace posible la remoción del pecado y la obediencia a la ley. Esta realidad es aplicable a todas las preciosas leyes de Dios.
Dadoras de vida, no gravosas
"Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él" (1 Juan 4:16). "Este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos" (1 Juan 5:3). Desgraciadamente, muchos son engañados y creen la mentira de que los mandamientos son dolorosos y gravosos. En realidad, los frutos de obedecerlos de corazón producen amor, gozo, paz, bondad, benignidad, paciencia y fe, y contra tales cosas no hay ley (Gálatas 5:22-23). Seguramente tener, vivir y disfrutar de semejante vida es algo que todos deseamos.
La Palabra de Dios habla explícitamente. La verdad de la salvación tiene que ver con la ley y la gracia, ¡no la ley o la gracia! La gracia redentora incluye la obediencia a las leyes santas y justas de Dios, sin lo cual ni siquiera podemos llegar a conocer a Dios. Porque "el que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado [se ha hecho maduro] . . . Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos" (1 Juan 2:4-5, 3). Es la Palabra de Dios, y como tal, ¡es indisputable!
La ley y la gracia. Juntas constituyen un matrimonio perfecto que demuestra la mente y el amor de Dios, que están completamente disponibles para todos los que tienen oídos para oír y un corazón para prestar atención.
Dale Schurter
¿Con qué frecuencia sacamos conclusiones precipitadas y dirigimos un ataque frontal contra los malhechores, sólo para sentirnos avergonzados más tarde cuando los hechos reales se hacen públicos?
En un incidente mencionado en Juan 7, los adversarios de Jesús lo habían condenado como un transgresor del sábado. Es cierto que Jesús, al sanar a un hombre, había transgredido sus conceptos de la observancia correcta del sábado (Juan 7:23), pero la verdadera culpa estaba en los corazones y las mentes de los acusadores. La respuesta de Jesús fue: "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio" (v. 24). En otras palabras, dejen de hacer juicios superficiales; antes bien, miren la situación objetivamente.
Nosotros tenemos en gran estima la verdad de Dios, y ver que un hermano o hermana en la iglesia hace algo que ofende nuestra sensibilidad por ejemplo, no respetar apropiadamente el sábado puede provocar una respuesta emocional de indignación. Es natural querer defender nuestro concepto de lo que es correcto y apropiado, especialmente cuando tiene que ver con cosas santas.
Fácilmente podemos caer en la misma trampa como los fariseos y acusar a una persona inocente. Y esto no es asunto de risa. Lastima profundamente cuando un hermano acusa falsamente a otro, e incluso puede llegar a ser la causa de que algunos abandonen la iglesia. Hacer esto no demuestra el amor de Dios. No queremos llegar a estar bajo la condenación del siervo infiel que golpeaba a sus consiervos (Lucas 12:45-46).
Cuando veamos algo que no concuerda con lo que nosotros esperamos, no nos precipitemos tratando de corregir al ofensor. Primero, cada uno debe considerar su propia actitud: ¿Por qué me siento de esta manera? ¿Cuál es mi motivación, ayudar al aparente ofensor o satisfacerme a mí mismo? ¿Estoy reaccionando emocionalmente?
En segundo lugar, hay que preguntarnos si realmente conviene intervenir en el asunto. Si creemos que podemos ayudar, asegurémonos de que nuestra ayuda es bienvenida y que tenemos los hechos reales del asunto. No juzguemos con base solamente en las apariencias. Hay una causa para cada acción. Puede ser ignorancia, y tal vez podamos ayudar a corregirla. Es posible que el ofensor simplemente esté teniendo un mal día, y esté dispuesto a aceptar un recordatorio amable. Gálatas 6:1-5 nos amonesta a restaurar a los ofensores con un espíritu de humildad.
También es posible que nuestra percepción inicial esté totalmente equivocada, pues todos somos falibles y nunca tenemos un conocimiento perfecto. Primero preguntemos con tacto para entender la situación. Por ejemplo, una aparente infracción del sábado puede deberse a una verdadera necesidad o a una situación apremiante, y lo que la persona realmente necesita es ayuda y consuelo, y no que le causemos más dolor del que ya está sufriendo.
Cuando se nos presente la ocasión de ofrecer corrección de manera apropiada, debemos seguir las directrices de Mateo 18:15-17 y ser bondadosos y discretos en nuestro trato con nuestro hermano o hermana. Ser muy cuidadosos en cuanto a dar corrección nos brinda el beneficio de evitar sentir vergüenza cuando nos equivocamos. Ello contribuye a un ambiente de verdadero interés y respeto en la iglesia.
No pongamos un obstáculo en el camino de un hermano o hermana en apuros. Debemos hacer todo lo posible por cultivar un ambiente de respeto y bondad en la iglesia. Para Dios, el bienestar de sus hijos es un asunto sumamente importante. No querremos que el enojo de Dios se encienda contra nosotros debido a una conducta ofensiva. "Cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar" (Mateo 18:6).
Examinemos nuestra actitud, actuemos cuidadosamente, obtengamos los hechos y seamos discretos. Seamos ayudadores amorosos y no acusadores hirientes a nuestros hermanos y hermanas. No seamos instrumentos del acusador de los hermanos. Lleguemos a una conclusión correcta, y ¡juzguemos con justo juicio!
Jay Turner
Hay planes de traducir
más
publicaciones
La Iglesia de Dios Unida continúa ofreciendo sus publicaciones en más idiomas. En los últimos 12 meses, además de los idiomas de español, alemán, italiano y francés, hemos anunciado traducciones en sueco, holandés, portugués, ruso, lituano, estonio y letón. En este número anunciamos planes para traducciones en el idioma de Fiji y en afrikaans.
Afrikaans
André van Belkum, presidente de IDU-África Meridional, le ha pedido a Joyce Swart que ayude a traducir las publicaciones al afrikaans. (También se está considerando la traducción a otros idiomas.) Ella tiene experiencia como traductora de las publicaciones de la iglesia, y está trabajando con Barry Strydom, quien corrige sus traducciones.
"Hay planes de traducir las creencias fundamentales al afrikaans y ponerlas en el sitio de Internet de Unida en África del Sur", dice la Sra. Swart. "Al final de cada una habrá una invitación en afrikaans, diciendo algo como: Si usted quiere saber más acerca de este tema, puede descargar nuestros folletos gratuitos (con los nombres de los folletos en inglés y un vínculo directamente a ellos) o solicitar las publicaciones impresas. Esperamos que esto retenga el interés de las personas que habla afrikaans mientras traducimos los folletos, ya que la mayoría de ellas entienden inglés, pero prefieren afrikaans.
"Empezamos hace un mes, y las creencias fundamentales casi están listas. ¡Estamos muy entusiasmados y esperamos ver los resultados muy pronto! Probablemente seguiremos con la traducción del folleto de Los Diez Mandamientos", dijo ella.
Español
Con mucho, el grupo más grande en Unida que no habla inglés, está en la región hispana. Las Buenas Noticias tiene una tirada de 15.600 ejemplares. Se han traducido al español el himnario y 13 folletos. Este año se tradujeron tres folletos: The Book of Revelation Unveiled ("El Apocalipsis sin velos"), Heaven & Hell ("El cielo y el infierno") y Does God Exist? ("¿Existe Dios?"). Este último ya está disponible, y tenemos la esperanza de que los otros puedan ser impresos a finales del año fiscal.
Para el próximo año hay planes de traducir al español Transforming Your Life ("Transformando su vida"), Is There Really a Devil? ("¿Existe realmente el diablo?") y Why Does God Allow Suffering? ("¿Por qué permite Dios el sufrimiento?").
Los traductores son María Mercedes Hernández, de Bogotá, Colombia; Dionisio Velasco, de Gladewater, Texas; Caty Seiglie, de Garden Grove, California; y Pablo Dimakis, de la Ciudad de México.
Las Buenas Noticias es una publicación bimestral de 20 páginas, mientras que The Good News (la revista en inglés) tiene 32 páginas. Esto permite que se escojan los artículos más adecuados para la región hispana. En lugar de temas sociales o culturales que tienen un punto de vista norteamericano, se ha procurado enfocar lo más posible en los temas bíblicos. Por ejemplo, la serie de artículos sobre la arqueología y la Biblia fue excelente porque ayudó a construir un fundamento de confianza en la autenticidad y veracidad de las Sagradas Escrituras.
Alemán
En la región alemana tenemos actualmente 4.050 suscriptores, informó Paul Kieffer, pastor de las congregaciones de habla germana. Jesmina Allaoua ayuda con las traducciones y el trabajo editorial.
Hasta ahora se han traducido 15 folletos al alemán, de los cuales 13 han sido impresos. También, se han traducido 11 lecciones del Curso de estudio bíblico, y ocho de estas lecciones han sido impresas.
El año pasado fueron traducidos The United States and Britan in Bible Prophecy ("Los Estados Unidos y la Gran Bretaña en la profecía bíblica") y Does God Exist? ("¿Existe Dios?"), junto con 96 páginas de la versión en alemán de Las Buenas Noticias (Gute Nachrichten) y 120 páginas de la versión en alemán de United News (Intern) ["Noticias de Unida"].
Para el próximo año hay planes de traducir Creation or Evolution? ("¿Creación o evolución?") y The Book of Revelation Unveiled ("El Apocalipsis sin velos").
Anunciaremos los planes para la traducción a otros idiomas conforme se vayan formulando.
Mike Bennett
"Bajo circunstancias ordinarias, las puertas para la predicación del evangelio en Malasia estarían prácticamente cerradas", escribió Clyde Kilough, presidente del Consejo de Ancianos, en su carta del 14 de noviembre. Después de explicar que todos los malayos étnicos son musulmanes, que los chinos son predominantemente budistas y que los indios son predominantemente hindúes, el Sr. Kilough señaló: "Pero Cristo no está limitado por circunstancias ordinarias. Nosotros tenemos que ser siervos disponibles, orar para que Dios abra las puertas y estar listos para hacer nuestro trabajo cuando él hace lo extraordinario".
Semejante puerta empezó a abrirse durante la Fiesta de los Tabernáculos. El plan para que un ministro de Unida fuera a Sabah, Malasia, empezó durante la Fiesta en Iloilo, Filipinas. Clyde Kilough y Florante Siopan bautizaron a Ruperta Betoy, de Semporna, Sabah, Malasia.
La Sra. Betoy, ex miembro de la Iglesia de Dios de Jerusalén en Sabah, empezó a asistir a los servicios de Unida en junio de 2002 en Leyte en las Filipinas. Ella es la viuda de Bienvinido Betoy, quien fue pastor de la Iglesia de Jerusalén en Semporna, Sabah, y también es la hermana mayor de Raúl Villacote, diácono en Leyte. Después de que el Sr. Villacote le explicó a ella cómo la Iglesia de Dios de Jerusalén en Leyte se había unido a Unida, la Sra. Betoy, quien también había sido suscriptora de La Pura Verdad, pidió el bautismo.
La Sra. Betoy habló con el Sr. Siopan acerca del problema de su iglesia en Semporna. Le preguntó si era posible que él visitara a su familia y a los hermanos en Malasia y les explicara a los miembros la enseñanza de la Iglesia de Dios Unida. Ella pensaba que haciendo eso, tal vez se podría evitar que los miembros desertaran, puesto que su iglesia ya no tiene un pastor que guíe el rebaño. Su esposo, quien era su pastor, falleció el 30 de marzo de 2002 a la edad de 53 años, lo cual fue causa de que los miembros se desanimaran y muchos andaban buscando otros grupos para unirse a alguno de ellos.
Los Sres. Villacote y Siopan salieron en barco de Zamboanga (en la parte sur de las Filipinas), rumbo a Sabah. Después de una travesía de 19 horas, llegaron al puerto de Sandakan y viajaron por autobús a Semporna, llegando por la noche.
El día siguiente, viernes, la Sra. Betoy y otros miembros de la iglesia se reunieron con ellos para un foro abierto, el cual se llevó a cabo en la casa de ella. Este grupo era diferente de la Iglesia de Dios de Jerusalén en Leyte, porque ellos no guardaban las fiestas anuales de Dios.
El sábado tuvimos servicios y un estudio bíblico. A solicitud de los miembros, los servicios se condujeron de acuerdo con la manera de la IDU. El Sr. Villacote dio el primer mensaje, en el que trazó la historia de la Iglesia de Jerusalén hasta esta época. El Sr. Siopan dio el segundo mensaje acerca de las fiestas anuales de Dios. Después de escuchar los mensajes, ellos empezaron a preguntarse unos a otros por qué no se les había enseñado esto antes, siendo que siempre ha estado en la Biblia. Aunque no todos los miembros pudieron asistir (ya que están esparcidos), la asistencia fue de 9 adultos y 7 niños.
Antes de que terminara el sábado, todos los miembros solicitaron de manera unánime que continuáramos visitándolos con la mayor frecuencia posible y estuviéramos con ellos dos sábados seguidos, para que pudieran aprender más acerca de Unida y pudieran recibir el alimento espiritual que no habían tenido disponible antes. En la actualidad, hay más de 30 miembros, incluidos los niños, en Semporna, Sabah, Malasia, en su mayoría filipinos y un chino.
Nos gustaría pedirles a todos los miembros que oren
por que Dios extienda su amor y misericordia a estas personas. Creo que Dios
está abriendo otra puerta para la predicación del evangelio
de su
reino en Sabah y tal vez en toda Malasia en el futuro. Me conmovió
conocer su situación y su deseo de que la Iglesia de Dios Unida atienda
sus necesidades espirituales.
Florante Siopan
Hace varios meses, Jeff Caudle (pastor de las iglesias en Nueva Zelanda) y yo empezamos a hacer planes para visitar Nueva Zelanda y otros lugares bajo su administración. Como uno de los dos directivos de la iglesia en Nueva Zelanda, yo ya tenía planes de hacer un viaje allí para que Art Verschoor, el otro directivo, y yo, junto con Jeff, pudiéramos hablar de los asuntos que necesitan tratarse con relación a la iglesia y la obra en Nueva Zelanda.
Puesto que volaríamos a Nueva Zelanda, Jeff me preguntó si yo estaría dispuesto a detenerme y ayudarlo con Fiji y Tonga. Yo había estado en Tonga en dos ocasiones anteriores, y había tenido la oportunidad de entablar una relación afectuosa con el ministerio y los miembros allí. Ya que había un vuelo disponible que se detiene en Fiji, esto no era un problema. Y el vuelo corto de Fiji a Tonga tampoco era un problema.
Jeff también me preguntó si yo podría ir a Singapur. Él es el pastor de Singapur y dado que muy pocos ministros pueden visitar a los hermanos allí, pensó que sería alentador si yo podía visitarlos también. Pudimos conseguir una buena tarifa y nuestro itinerario fue: Dallas a Los Ángeles a Fiji a Tonga a Fiji a Nueva Zelanda a Australia a Singapur a Dallas.
Cuatro miembros en Fiji
Mi esposa y yo salimos de los Ángeles la noche del martes 15 de octubre con destino a Nadi, Fiji. Llegamos el jueves por la mañana a las 5 a.m., habiendo "perdido" un día al cruzar la línea internacional del tiempo. Nos recibió en el aeropuerto Jeff Caudle, quien había volado desde Auckland, Nueva Zelanda, la noche anterior.
Nos registramos en el hotel, desayunamos y pudimos descansar un par de horas antes de reunirnos con los miembros de Fiji. A las 10 a.m. nos reunimos en un salón de conferencias en nuestro hotel con Dick y Rose Marr y Apenisa Naigulevu.
Pasamos la mayor parte de la mañana conociéndonos mejor, repasando la historia de la iglesia en Fiji y enterándonos del estado actual de la iglesia en Fiji. Nos enteramos de que en un tiempo había 200 miembros y aspirantes en la iglesia. Ahora hay cuatro miembros en Unida: los tres ya mencionados y Emori Toloi. Dick Marr y Emori Toloi fueron diáconos en Universal y Apenisa Naigulevu fue directora del coro.
Actualmente, hay nueve personas que se reúnen cada sábado en Suva, que está al otro lado de la isla. Reciben sermones grabados que son enviados desde la oficina central. La revista Las Buenas Noticias (en inglés) tiene 210 suscriptores en Fiji. Hace un año tenía 130. La lista ha sido limpiada, pero aun así crece sin ninguna promoción.
También hablamos sobre la necesidad de registrar el nombre de la iglesia, tanto la versión en inglés como la versión en el idioma de Fiji. Por ahora no se requieren documentos legales, pero el registro protegerá los nombres y evitará que alguien más los use. También hablamos brevemente sobre la mejor forma de establecer la iglesia como una entidad legal en Fiji.
Al término de nuestras reuniones, los miembros nos presentaron un anteproyecto de una acta constitutiva para la iglesia en Fiji para que pudiéramos revisarla antes de ponerla a discusión el día siguiente. Los tres miembros cenaron con nosotros esa noche.
El viernes Emori Toloi y Cathy Wakeman, hermana de Rose Marr, se reunieron con el grupo. Ellos no pudieron estar el jueves, pero pasaron el día con nosotros el viernes.
Planes: Posible Fiesta en Fiji, publicaciones en el idioma de Fiji y programa de radio
El tema central de nuestra plática el viernes por la mañana fue un repaso del anteproyecto corporativo que nos habían dado el día anterior. Era obvio que lo habían preparado con mucho cuidado. Estaba minucioso y completo, y concluía con un resumen de los objetivos deseados para un período de cinco años.
Era, desde luego, un anteproyecto. El deseo de los miembros era presentar conceptos para nuestro repaso y consideración, y buscar dirección para el futuro de la iglesia en Fiji.
Uno de los deseos del grupo era tener la Fiesta de los Tabernáculos en Fiji. Los miembros no tienen los medios para ir a Australia, Nueva Zelanda o ni siquiera al vecino país de Tonga para la Fiesta. Pensamos que se podría lograr este objetivo en 2004 o aun en 2003 si hay suficiente interés de parte de los miembros visitantes y si pudieran asistir algunos ministros de los EE.UU. o de otros países. Jeff Caudle tiene planes de poner una encuesta en el periódico United News para ver si hay suficiente interés de parte de los miembros y ministros para tener una Fiesta en Fiji.
Otro deseo de los miembros de Fiji es tener publicaciones en su propio idioma. En el pasado la obra en Fiji fue totalmente en inglés. No obstante, los miembros de Fiji tienen la habilidad de traducir publicaciones a su idioma. De hecho, uno de los miembros hizo una traducción del Nuevo Testamento al idioma de Fiji. También tradujo muchos de los himnos. Alentamos a los miembros a que procedieran con la traducción de los folletos de Unida. Las publicaciones podrán ser producidas en un formato económico y luego ser impresas conforme surja la necesidad.
También hablamos sobre el tema de un programa de radio en el idioma de Fiji. En el pasado Emori Toloi tenía un programa semejante hasta que el Concilio de Iglesias de Fiji presionó a la estación de radio y su contrato ya no fue renovado. Lo animamos a que investigara la posibilidad de volver a tener un programa de radio y de averiguar cuál sería el costo.
Se trataron otros aspectos de las propuestas, entre ellos el fuerte deseo de que Jeff Caudle haga por lo menos de tres o cuatro visitas a Fiji cada año. Él no ha podido hacer esto hasta ahora por falta de fondos.
Puesto que no estaríamos en Fiji para el sábado, yo conduje un estudio bíblico con el grupo esa noche. Después del estudio bíblico salimos a cenar juntos.
Tonga: Una última visita con el Sr. Haangana
Salimos el día siguiente, sábado 19 de octubre, para Tonga, llegando a la 1 p.m. Fuimos a los servicios a las 3 p.m. Yo di el sermón y después de los servicios convivimos con los hermanos. También fuimos a ver al Sr. Haangana, quien fue el pastor de la iglesia en Tonga durante 30 años, pero ahora ya no estaba activo debido a problemas de salud. El salón de la iglesia está en su propiedad y su casa está a sólo unos cuantos pasos de distancia. Él estaba en cama, muy débil y no podía hablar ningunas palabras que fueran discernibles. Podía abrir sus ojos, pero yo no estaba seguro de que pudiera reconocernos. Estuvimos con él unos pocos minutos, ya que era obvio que necesitaba descanso.
El día siguiente la iglesia nos invitó a un umu, cuya preparación es muy parecida al luau (comida hawaiana) y fuimos a ver al Sr. Haangana una vez más. Esta vez él estaba más alerta y pareció reconocernos. No obstante, todavía no podía hablar y estaba obviamente en un estado muy debilitado. Pasamos unos minutos con él, hablando con su esposa y alentándola.
A las 3 a.m. del martes, el Sr. Haangana murió apaciblemente en su sueño. Ese día el matrimonio Haangana cumplía 50 años de casados. Me informaron de su muerte a las 8:30 esa mañana. Reba, Jeff Caudle y yo fuimos inmediatamente a la casa de los Haangana con Heamasi Taufoou, el actual pastor de la iglesia en Tonga. Yo ya tenía decidido dar un sermón funerario en caso de que el Sr. Haangana muriera durante nuestra estancia en Tonga. Di el sermón funerario en la sala de la casa de los Haangana. Estuvieron presentes la Sra. Haangana y otros miembros de la familia. El cuerpo del Sr. Haangana estaba sobre una cama en la sala, cubierto con una hermosa tela blanca.
La ceremonia funeraria "oficial" fue dada el viernes por Heamasi Taufoou. Ni Jeff Caudle ni yo pudimos hacerlo ya que no estamos autorizados en Tonga para oficiar en un funeral. Además, de acuerdo con nuestro itinerario de viaje teníamos que salir de Tonga el martes por la noche y nuestros boletos no podían ser cambiados. La familia entendió esto y estuvo agradecida que pudimos estar presentes cuando sucedió el fallecimiento y de que yo pude hablar a los miembros de la familia que estuvieron presentes.
Heamasi me informó después que el funeral salió bien. Él estimó que alrededor de mil personas asistieron al servicio funerario. Entre los que asistieron estuvieron el presidente de la asamblea legislativa y un representante de la oficina del primer ministro. La banda del Ministerio de Policía escoltó el féretro del Sr. Haangana al sitio del entierro, que está al otro lado del camino de la propiedad de los Haangana.
Reba, Jeff y yo salimos de Tonga el martes por la noche, o más exactamente, el miércoles por la mañana, llegando a Fiji a las 5 a.m. Entonces tomamos el vuelo de la 1 p.m. a Auckland.
Nueva Zelanda y Australia
El día siguiente, jueves, manejamos a Tauranga para visitar a la Sra. Dallas Morreel. Ella es diaconisa, y su esposo Marcel, un diacono, había muerto unos meses antes. Arribamos esa tarde y la invitamos a comer. Ella se vio alentada por nuestra visita y nuestra conversación con ella en estos difíciles momentos de su vida. Esta visita fue de ayuda especial para ella, ya que ella y su esposo hubieran celebrado su 56º aniversario poco después de nuestra visita.
El viernes manejamos a Napier. El sábado tuvimos servicios con los miembros que viven allí y yo di un estudio bíblico para el pequeño grupo. Mientras estuvimos en Napier, Jeff y yo tuvimos pláticas con Art Verschoor respecto a la iglesia y la obra en Nueva Zelanda.
Del 28 de octubre hasta el 5 de noviembre Reba y yo, junto con la familia Caudle, recorrimos la Isla Sur de Nueva Zelanda. Fueron días de vacaciones para nosotros, y fue muy agradable manejar a través de esta hermosa región.
El sábado 9 de noviembre asistimos a los servicios con los hermanos de Auckland. Jeff Caudle dio un informe de nuestro viaje a Fiji y Tonga y yo di el sermón.
El domingo 10 de noviembre Reba y yo volamos a Sydney, Australia. Nos quedamos allí hasta el jueves 14 de noviembre.
Durante nuestra estancia en Sydney, nos enteramos que la Sra. Haangana estaba allí. Tres de sus hijos viven en Australia y ella se estaba quedando con una de sus hijas en Sydney. Reba y yo, junto con Bruce Dean, la visitamos a ella y a su hija, quien asiste a servicios con la congregación de Sydney. Ella y su hija tuvieron gusto de vernos y creo que ella está bien, especialmente ahora que está con su familia.
Singapur
Partimos de Sydney a las 7 p.m. del jueves y llegamos a Singapur alrededor de la medianoche. Nos recibieron en el aeropuerto Jeff Caudle y David Baker, quienes habían llegado el día anterior. David había ido a las Filipinas, Sri Lanka e India e iba en camino a Tailandia. Él pudo estar con nosotros y con los miembros de Singapur en los servicios del sábado antes de partir en la mañana del domingo para Bangkok y Chiang Mai.
Reba, Jeff, David y yo pudimos pasar algo de tiempo con unos pocos miembros de Singapur el viernes y después pasamos toda la tarde del sábado con ellos. Tuvimos una asistencia de 20 personas, no sólo de Singapur, sino también de los vecinos países de Indonesia y Malasia. Yo di el sermón y después tuvimos una comida estilo bufé con los miembros en la casa de Rosalind Yong, donde también nos habíamos reunido para los servicios. Después de la comida, conduje una sesión informal de preguntas y respuestas. Más tarde, la mayoría de los miembros se juntaron con nosotros para la cena de esa noche.
Los miembros en Singapur se mostraron muy agradecidos de haber tenido la visita de tres ministros al mismo tiempo. Como se mencionó antes, las visitas que tienen los miembros de Singapur durante el año son pocas y muy distanciadas. Es evidente que Jeff necesita visitarlos por lo menos cuatro veces al año.
Reba y yo regresamos a casa el jueves 19 de noviembre. Salimos de Singapur a las 8:30 a.m. en un vuelo de seis horas a Tokio. Después de una escala de tres horas continuamos el vuelo hasta Dallas, el cual fue un vuelo de 11 horas. Llegamos a casa a las 7 p.m. ese mismo jueves, recuperando el día "perdido" al cruzar una vez más la línea internacional del tiempo.
Obviamente, estábamos exhaustos de los vuelos y del largo viaje, pero contentos de que habíamos podido representar a la iglesia y de haber podido visitar viejas amistades y haber hecho nuevas.
Leon Walker
En el año fiscal actual, los ingresos de la iglesia han permanecido prácticamente sin incremento. Habíamos presupuestado un incremento del 2,4 por ciento sobre el año pasado en la Categoría Uno (la cual consiste principalmente en el primer diezmo y los donativos del fondo de ayuda). En los primeros cinco meses de este año fiscal, el ingreso real ha estado creciendo al ritmo de aproximadamente la mitad de lo presupuestado.
Estamos agradecidos por lo que Dios nos ha dado, especialmente a la luz del debilitado estado de la economía y los retos resultantes a los que algunos de nuestros hermanos se han enfrentado. Estamos haciendo lo que es necesario para vivir dentro de los medios que Dios nos da. Desde luego, le pedimos que nos provea con más, de acuerdo con su voluntad.
Tom Kirkpatrick
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El Comunicado
es una publicación de la Director general:
Leon Walker Suscripciones El Comunicado es una publicación de la Iglesia de Dios Unida. Gracias al generoso apoyo de los miembros de la Iglesia de Dios Unida y de otros colaboradores voluntarios, El Comunicado se envía gratuitamente a todos aquellos que lo soliciten. Cualquier persona que desee suscribirse puede hacerlo, sin costo ni compromiso de su parte. Sólo tiene que enviar su solicitud a nuestra dirección más cercana a su domicilio. Citas bíblicas
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