| de la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional |
VOLUMEN VI, NÚMERO 4 |
| |
|
|
1 |
|
|
5 |
|
|
7 |
Cómo afrontar eficazmente un mundo de terrorismo
|
|
9 |
|
|
13 |
Lo que los cristianos necesitan saber acerca del |
|
20 |
|
Recientemente, el mundo estaba pendiente de los titulares
acerca de un nuevo y mortal virus
proveniente del Asia. Había matado cientos de personas y amenazado
la estabilidad económica
de varios países asiáticos. ¿Fue esto un precursor de
las futuras plagas mencionadas en la Biblia,
u otra advertencia de la fragilidad de nuestro mundo moderno?
Las enfermedades suelen suscitar temores. Mientras que las enfermedades pueden causar la muerte de miles, los temores pueden deshacer el tejido social y deteriorar el equilibrio de las relaciones esenciales para la estabilidad de las naciones.
Recientemente, el "Síndrome Respiratorio Agudo Severo", llamado comúnmente neumonía atípica o neumonía asiática, mató a cientos de personas y causó temor entre miles. Mañana será otra plaga mayor la que barrerá la faz de la tierra, dejando muerte y destrucción a su paso.
En esta serie de artículos hemos estado examinando los cuatro primeros sellos de Apocalipsis 6. La apertura de estos sellos, simbolizada de manera dramática por cuatro caballos y sus jinetes, muestra el efecto que la falsa religión, la guerra, el hambre y la enfermedad tendrán entre la población de la tierra en los días previos al regreso de Jesucristo.
Al abrirse cada uno de estos sellos se desencadenan fuerzas poderosas que buscan destruir la vida humana de la faz de la tierra. Su efecto acumulativo conducirá a unas condiciones tan dramáticas que si Jesucristo no interviniera y acortara los días de prueba, "nadie sería salvo" (Mateo 24:22). Llegamos ahora al cuarto sello, el cuarto jinete que en su recorrido va sembrando muerte por medio de la enfermedad. Es un tema de actualidad, en vista del reciente surgimiento del mortal virus de la neumonía atípica proveniente de China.
El cuarto jinete
En Apocalipsis 6:7-8 leemos la siguiente descripción del contenido del cuarto sello. "Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra".
El Expositor’s Bible Commentary ("Comentario bíblico del expositor") dice esto acerca del color del caballo: "‘Amarillo’ (chloros en griego) denota un color verde amarillento, el verde claro de una planta, o la palidez de una persona enferma en contraste con una de apariencia saludable".
Los efectos de la apertura de los sellos son acumulativos. La falsa religión causa una inestabilidad dentro de las relaciones que conduce a la guerra. El hambre sigue a la guerra, y cuando hay desnutrición y los sistemas sociales se vienen abajo, los humanos son más susceptibles a la enfermedad. Estos caballos y sus jinetes simbolizan la ferocidad de los problemas desatados sobre el mundo en el Día del Señor. Cuando entre en acción el cuarto jinete, una cuarta parte de los seres humanos experimentará los efectos de la calamidad. El número de víctimas será mayor que el de cualquier otra plaga o enfermedad en la historia de la humanidad.
Para entender lo grave que podrá ser, remontémonos al pasado y consideremos algunas de las grandes plagas de la historia.
La peste negra
Tal vez la plaga más famosa de la historia fue la peste bubónica del siglo XIV. Se estima que 20 millones de personas (entre un tercio y la mitad de la población de Europa) murieron en la epidemia. En 1346 llegaron informes a Europa de que una devastadora enfermedad originada en China estaba afectando muchas partes de Asia. Al año siguiente una misteriosa enfermedad apareció en Italia. Barcos procedentes del mar Negro atracaron en el puerto de Messina; los marineros estaban infectados con furúnculos negros en sus axilas e ingles. Era la peste bubónica.
La enfermedad fue tan letal que se supo de personas que se acostaban bien y morían antes de despertar. Hubo dos tipos de la plaga. El primero era interno; causaba hinchazón y sangrado interno. Éste se esparcía por medio del contacto. El segundo tipo estaba en los pulmones y se esparcía por medio de microbios transmitidos por el aire al toser. No había ninguna prevención ni ningún remedio conocido.
Ciudades enteras quedaron despobladas. La estructura social se vino abajo. Los padres abandonaban a sus hijos y los esposos y esposas se dejaban unos a otros para ir a morir. En muchos casos no había nadie que pudiera enterrar a los muertos, tanto por temor al contagio como por falta de interés. En uno de los informes se decía que habían contado 5.000 cadáveres en un campo.
En aquella época, la Biblia era el medio principal para analizar cualquier calamidad natural. La única forma de entender lo que estaba sucediendo era creer que el mundo estaba llegando a su fin. Parecía que no había esperanza para el futuro.
La peste bubónica también ha aparecido en tiempos modernos. La peste negra de Londres, entre 1664-65, produjo más de 70.000 muertes en una población estimada en 460.000. En 1894 un brote epidémico en Cantón y Hong Kong dejó entre 80.000 y 100.000 muertos, y en un período de 20 años la enfermedad se extendió desde los puertos del sur de China por el mundo entero y causó más de 10 millones de muertes.
En 1899 la peste llegó a los Estados Unidos desde Asia. Todavía hay numerosos casos en ese país, y aproximadamente 15 personas mueren cada año. La enfermedad se origina en los roedores y es transmitida a los humanos generalmente por medio de las pulgas, aunque también puede ser transmitida por medio de mordeduras. La peste es todavía una enfermedad virulenta. Tan sólo 10 células de peste bubónica pueden causar la muerte en un ser humano.
Peste creada por el hombre
En toda su historia, la peste ha sido utilizada como una arma ofensiva contra los seres humanos. Los mongoles acostumbraban catapultar cadáveres contaminados con la peste sobre las murallas de las ciudades sitiadas. A medida que la enfermedad se esparcía entre la población encerrada, morían millares de personas.
Durante la segunda guerra mundial, Japón dejó caer sobre China pulgas infestadas de peste. La investigación norteamericana que surgió de la experiencia de la guerra condujo a unas investigaciones que duraron varias décadas. Estas investigaciones demostraron que la guerra biológica era un método factible de hacer la guerra.
En 1969 el presidente Richard Nixon ordenó la suspensión de la investigación, y en 1972 Estados Unidos firmó un tratado con otros 70 países en el que se prohibía la producción, el almacenaje y el uso de las armas biológicas con fines bélicos. A pesar de este tratado, se sabe que muchos estados grandes y pequeños han elaborado armas biológicas como parte de su armamento.
Se sabe también que durante los años de la guerra fría, en la antigua Unión Soviética se realizaron grandes esfuerzos por manufacturar armas biológicas. Se llevó a cabo una investigación específica para alterar genéticamente la peste bubónica con el fin de hacerla resistente a muchas formas modernas de tratamiento. Durante varios años, algunas de las mejores mentes científicas trabajaron para producir estas variedades.
Desde el colapso de la Unión Soviética en 1992, el rastreo e inventario de toda esta labor ha sido motivo de gran preocupación. Se teme que algo pudiera haber caído en manos de grupos terroristas y que algún día podría ser usado en la guerra o como una arma del terrorismo.
Después de la primera guerra del golfo Pérsico, en 1991, los inspectores de armas confirmaron que Iraq había desarrollado armas biológicas e incluso había equipado algunas ojivas con los gérmenes, para usarlas contra los ejércitos de la coalición. Desde esa época, la localización de estas armas es parte del misterio sin resolver de ese régimen. ¿Están en las manos de Al Qaeda o de algún otro grupo islámico radical, esperando ser usadas contra gente inocente en alguna parte del mundo?
¿Estamos preparados?
Tanto Estados Unidos como otros países occidentales se preparan para más ataques de parte de los grupos terroristas. Tal vez lo que más se teme es un ataque biológico con ántrax, viruela o algún otro germen. Los expertos saben que, lamentablemente, los países occidentales no están adecuadamente preparados para semejante ataque.
En junio de 2001 el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales patrocinó un juego de guerra en su más alto nivel de dificultad, con el objetivo de examinar los retos de seguridad nacional que plantearía un ataque biológico sobre suelo norteamericano.
Analizaron lo que podría ocurrir si apareciera un caso de viruela en la ciudad de Oklahoma y se esparciera rápidamente por todo el país. Entre las lecciones que se aprendieron del ejercicio: "Un ataque sobre los Estados Unidos con armas biológicas podría amenazar vitales intereses de seguridad nacional. Entre las consecuencias que afectarían la seguridad de los EE.UU. están las siguientes: masivas bajas en la población civil, el colapso de las principales instituciones, violación de los procesos democráticos, desorden civil, pérdida de confianza en el gobierno y disminución de la flexibilidad estratégica de los EE.UU. en el extranjero".
Otros cálculos dicen que en cuestión de días morirían un millón de personas y de dos a tres millones quedarían infectados. Nadie sabe los peligros que nos acechan en el mundo que nos rodea, esperando ser usados por un grupo que desea causar daño. Sólo sabemos que puede suceder.
Enfermedad debida a causas naturales
Además de la guerra biológica creada por el hombre, existe otro tipo de plaga que puede ser muy peligroso. Según los científicos que estudian el tema, esta clase vive en la naturaleza y puede brotar en cualquier momento.
"Hace 80 años una repentina mutación del virus de la influenza originó una epidemia mundial que en sólo 18 meses mató entre 25 y 40 millones de personas en todo el mundo. Muchos consideran que este fue el peor desastre natural en la historia" (Hillary J. Johnson, "Killer Flu" ["Influenza asesina"], revista Rolling Stone, 22 de enero de 1998).
Algunos historiadores piensan que esta epidemia apresuró el fin de la primera guerra mundial.
Recientemente, científicos que estudian las enfermedades infecciosas han advertido que esto podría ocurrir otra vez. El experto W.I.B. Beveridge dice: "No hay ninguna razón conocida por la que no debería haber otra pandemia catastrófica como la de 1918, o aun peor. La influenza siempre tiene la capacidad de convertirse en una epidemia global: una chispa en un remoto rincón del mundo podría encender un fuego que nos calcine a todos. Si una superinfluenza como la de 1918 hiciera su reaparición ahora que la población se ha cuadruplicado y más de un millón de personas cruzan las fronteras internacionales en aviones cada día, los expertos dicen que podría matar cientos de millones" (ibídem).
La influenza es uno de los peligros biomédicos más subestimados en el mundo actual. Es posible que ya estén evolucionando cepas nuevas y muy potentes. Cuando aparece una nueva variedad, a la ciencia médica le toma ocho meses o más para crear una vacuna. Los médicos saben que no pueden detener una pandemia. Cuando finalmente las autoridades se den cuenta de lo que está sucediendo, será demasiado tarde para evitar la muerte de millones.
El reciente brote epidémico de la neumonía atípica en China fue identificado rápidamente y su composición genética fue totalmente descifrada en cuestión de semanas. Colaboraron científicos de todo el mundo, quienes se valieron de los últimos recursos de la tecnología y la comunicación para lograrlo. En cambio, cuando el virus de inmunodeficiencia humana apareció hace más de 20 años, les tomó algunos años hacer lo mismo.
No obstante, se podrían necesitar varios años para poder fabricar una vacuna contra la neumonía atípica. Mientras tanto, otras variedades mutantes están a la espera de saltar la barrera de especies de animales a humanos. Cuando lo hagan, el resultado puede ser catastrófico. Un colapso causado por la guerra en una parte del mundo, junto con un brote de influenza, como en tiempos de la primera guerra mundial, sería todo lo que se necesita para provocar una pandemia tan grave como las que describe el Apocalipsis.
Los sellos en su contexto
Cuando estudiamos la apertura de los cuatro sellos de Apocalipsis 6, es necesario entenderla en el contexto del mensaje de Dios a la humanidad. La falsa religión, la guerra, el hambre y las enfermedades son el resultado de que el hombre haya rechazado a Dios. Y estos caballos saldrán a escena después de que Dios le haya advertido a la humanidad una y otra vez que se vuelva del pecado y viva una vida de justicia basada en su eterna ley de amor hacia Dios y hacia el hombre.
Cuando Dios puso a Israel en la Tierra Prometida le dio instrucciones sobre cómo debía vivir y manejar sus asuntos de tal forma que tuviera paz y armonía. Dios quería que ellos vivieran con bendiciones y abundancia, no con sufrimiento y miseria. Sus instrucciones fueron básicas; les dijo cómo evitar los males ocasionados por la apertura de estos sellos. Notemos el patrón establecido en Levítico 26.
"No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy el Eterno vuestro Dios" (Levítico 26:1).
Aquí tenemos la solución a la falsa religión, la cual surgirá al abrirse el primer sello. Cualquier forma de adoración diferente de la que Dios ordena, es un ídolo falso sin valor alguno. La adoración falsa no tiene significado ni sentido, y conduce a conceptos erróneos y a la falta de entendimiento del Dios verdadero y de su propósito para la vida humana. Por lo tanto, quebranta el vínculo entre Dios y su creación y conduce a falsos sistemas de religión. Cuando se rompe este vínculo, las relaciones humanas sufren. Esto conduce al conflicto y a la guerra, representados por la apertura del segundo de los sellos.
El versículo 6 dice: "Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante . . ." Esta paz es un regalo que Dios le hace al hombre cuando éste lo obedece de corazón y hace que sus leyes y caminos ocupen el primer lugar en su vida.
"Si anduviereis en mis decretos, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto" (vv. 3-4). No habrá hambrunas. La abundancia de comida proviene de cosechas abundantes; esto, a su vez, es el resultado de la obediencia a Dios.
Cuando Dios liberó a Israel de Egipto, les dijo que ninguna de las enfermedades de los egipcios vendría sobre ellos (Éxodo 15:26). No obstante, si desobedecían y quebrantaban el pacto, entonces la enfermedad vendría sobre sus familias. Notémoslo: "Pero acontecerá, si no oyeres la voz del Eterno tu Dios . . . El Eterno traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. El Eterno te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas . . . El Eterno te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. El Eterno te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu" (Deuteronomio 28:15, 21-22, 27-28).
Envueltos en el contexto de bendiciones y maldiciones están los cuatro sellos de Apocalipsis 6. La humanidad está vinculada a su Creador por medio de una relación que llegará a un desenlace. Dios llevará a cabo su propósito de llevar muchos hijos a la gloria. El hombre se encontrará cara a cara con Dios y reconocerá que él es el único Dios verdadero.
El Apocalipsis muestra la misericordiosa intervención de Dios en los asuntos humanos, tanto para corregirlo como para salvarlo de la destrucción. Dios traerá justicia a la tierra, pero primero habrá un tiempo de tribulación sin precedentes.
El quinto jinete
Con la aparición de la neumonía atípica, el mundo experimentó hace poco algo parecido al pánico. En Hong Kong todos los lugares de entretenimiento fueron cerrados temporalmente. Ciudades tales como Toronto, Canadá, fueron puestas en la lista de lugares que se deben evitar debido al número de casos de la neumonía atípica.
Los medios noticiosos del mundo contribuyeron tanto al conocimiento de la enfermedad como a un temor que posiblemente era exagerado. El impacto económico debido a la disminución de los viajes de turismo y comercio ha tenido repercusiones significativas en muchos lugares.
Uno tan sólo puede imaginarse lo que va a suceder en el mundo cuando salga al escenario el jinete del caballo amarillo. El mundo aún no conoce sus implicaciones.
Esto trae a colación la única esperanza que este mundo tiene de sobrevivir a esta devastadora estampida. La gente comúnmente se refiere a "los cuatro jinetes del Apocalipsis". Pero al hacer esto, sólo se enfoca en la destrucción que traerán estos jinetes. En este cuadro no hay esperanza.
Sin embargo, el apóstol Juan vio más de cuatro jinetes en su visión. De hecho vio cinco. Apocalipsis 19:11-16 nos muestra a un quinto jinete. Tiene que ver con la aparición de Jesucristo sobre un caballo blanco, procedente del cielo, para intervenir en los asuntos del mundo en su momento más crucial. En nuestro último artículo de esta serie hablaremos acerca de este "jinete de esperanza", el Rey de reyes y Señor de señores cuya aparición traerá el eterno reino de justicia.
—Darris McNeely
Durante varias semanas, científicos, investigadores y funcionarios de la salud trataron ansiosamente de determinar el origen de la epidemia del llamado Síndrome Respiratorio Agudo Severo, o neumonía atípica. El número de personas infectadas es cerca de 9.000, de las cuales más de 800 han muerto. Las autoridades están desconcertadas por el repentino surgimiento de la enfermedad y les asusta su rápida propagación a 30 países.
La teoría más reciente acerca del origen de la epidemia debe ser de gran interés para los que toman en serio la Biblia, particularmente sus instrucciones relacionadas con la salud y la dieta. El número total de víctimas de las dos últimas epidemias de influenza —la de la gripe asiática de 1957 y la de la gripe de Hong Kong de 1968— fue de más de 1,5 millones de personas en todo el mundo. Ambas epidemias fueron rastreadas hasta la provincia de Guangdong de China, la cual incluye a Hong Kong. Es posible que la neumonía atípica sea la tercera epidemia devastadora que surge de esa región. ¿Qué hay en esta región de la China meridional donde se originan semejantes especies virales nuevas y mortales?
Un artículo en el portal de Internet de la edición asiática de la revista Time explica que "durante siglos, la provincia de Guangdong ha tenido la concentración más grande del mundo de humanos, cerdos y aves de corral viviendo en cercana proximidad, lo cual explica por qué muchos brotes de influenza pueden ser rastreados a esa región".
Esta combinación específica de seres humanos, cerdos y aves de corral ha demostrado ser mortal. Las aves de corral —particularmente los patos, gansos y gallinas— pueden infectarse con variedades de influenza aviar (de ave). Normalmente, eso no representa un problema para los seres humanos, porque las variedades de influenza aviar no pueden infectar a la gente. No obstante, cuando se añaden cerdos —y en las hacinadas granjas del sur de China las tres especies viven casi una encima de la otra— la combinación puede ser mortal.
En semejantes condiciones, los virus de la influenza aviar se transmiten de las aves de corral a los cerdos y, finalmente, a las personas. El artículo de la revista Time explica: "Los cerdos son especialmente peligrosos [para la creación de nuevas enfermedades que afectan a la gente] porque pueden ser infectados por virus humanos y de animales tales como roedores y aves de corral; esto los convierte en los portadores más potentes, ya que los agentes patógenos pueden mutar y transmitirse de la especie animal a los humanos".
Dentro de los cerdos, los virus pueden entremezclar su material genético y formar nuevas variedades que a su vez son transmitidas a los granjeros. Al no estar inmunes a estas nuevas variedades de virus, los sistemas inmunológicos de los granjeros no pueden rechazar los invasores y así empieza una nueva epidemia. Y en un país donde hay más de mil millones de habitantes, la transmisión de la enfermedad de humano a humano es fácil y rápida.
Otra versión de esta teoría, que apareció en el noticiero electrónico WorldNetDaily, sugiere que el intercambio viral puede tener lugar en una forma ligeramente diferente. "En las provincias de la China meridional, los granjeros crían gallinas, patos, cerdos y peces en un sistema integrado. Utilizan el excremento y el alimento sobrante de los cerdos para alimentar a las aves. A su vez, el excremento de las aves ayuda a abonar los viveros de peces. Aunque suena como un sistema perfecto, al criar tres especies sin ningún desaprovechamiento, las especies pueden intercambiar virus entre sí por medio de las heces".
Si todo esto suena repugnante, es porque lo es absolutamente. Y Dios lo ve así también. Uno de los principios de sanidad más importantes que él reveló a los antiguos israelitas hace 3.500 años fue el de que los desechos corporales deben ser enterrados (Deuteronomio 23:12-13), no "aprovechados" como alimento. Las bacterias en la tierra desintoxicarían los desechos, transformándolos en fertilizante útil como él se propuso que ocurriera, un fenómeno que la humanidad no descubriría hasta muchos siglos después.
Pero la historia no termina allí. Dios nunca pretendió que los seres humanos y los cerdos vivieran en cercana proximidad, y nunca se propuso que la gente se los comiera. En Levítico 11:7 y Deuteronomio 14:8 él declara que los cerdos (junto con otros animales) son "inmundos", y los señala como inadecuados para el consumo humano. Dentro de esta categoría están incluidas también las arañas, las serpientes, los caracoles, las ranas, las ratas, los ratones, etc., criaturas que la mayoría de nosotros nunca nos veríamos tentados a comer.
Dios no explica las razones por las que no debemos comer ciertos tipos de animales. No obstante, en años recientes médicos y expertos en nutrición han descubierto razones convincentes por las que no es conveniente ingerir la carne de estas criaturas. Parece que la epidemia de la neumonía atípica, si en verdad se demuestra que se originó en este crisol de gente, cerdos y aves, muy bien pudo haberse evitado por completo. De igual manera, la epidemia del sida, como hemos informado en Las Buenas Noticias, nunca habría surgido si todos obedeciéramos las leyes de Dios.
Nuevas enfermedades están apareciendo a un ritmo de más de una por año. ¿Quién sabe cuántas de ellas podrían evitarse si la gente siguiera las instrucciones de nuestro Creador?
—Scott Ashley
Desde el 11 de septiembre de 2001 estamos viviendo en
un mundo amenazado por el espectro
del temor. Según nuestro Creador, ¿cómo debemos reaccionar
ante nuestros temores internos?
Recordemos el inspirador testimonio de Ilan Ramon, el primer astronauta israelí, directo desde el espacio: "El mundo se ve maravilloso desde aquí arriba, tan apacible, tan fascinante . . ." Ciertamente sus palabras son muy similares a la descripción que en el Génesis se hace de la magnificente creación de Dios.
El coronel Ramon continuó diciendo: "La atmósfera es tan escasa y frágil, y pienso que todos nosotros . . . debemos mantenerla limpia y en buen estado. Ella salva nuestra vida y nos da vida" (periódico Independent on Sunday, 2 de febrero de 2003).
Estas palabras pueden ser un testimonio positivo de nuestro Creador, una insignia de honor apropiada a su divina majestad. El Génesis describe todo lo que Dios hizo como "bueno en gran manera". Y así como a Adán y Eva se les dijo que labraran y guardasen el huerto del Edén, también la humanidad está bajo el mandato divino de poblar y gobernar la tierra, sojuzgándola de manera apropiada.
Una toma de conciencia aleccionadora
Cuán diferente es la nueva perspectiva de este valiente astronauta israelí (que murió trágicamente tan sólo minutos antes del aterrizaje programado) de muchos que se encuentran sobre la tierra. En la ciudad de Nueva York, "muy cerca de Wall Street y el sitio del Centro Mundial de Comercio, las existencias de la mayoría de las máscaras de gas se han agotado; los únicos trajes [anti]nucleares, químicos y biológicos que quedan son de talla extra grande. Quince minutos después de la hora de cierre, quedan todavía en la cola 10 personas que esperan hacer sus compras en la tienda de equipos de seguridad" (diario The Financial Times, 15 de febrero de 2003).
Algunos de los que caminan sobre la tierra, respiran libremente el precioso aire y disfrutan del calor de los rayos del sol, deben ahora contemplar la posibilidad de que en un día futuro tal vez podrían ser forzados a vestirse con ropa parecida a los trajes espaciales (tal vez como la de los astronautas) simplemente para sobrevivir ataques químicos y biológicos: gases venenosos deliberadamente inyectados en la atmósfera por terroristas asesinos.
A pesar de la tragedia del trasbordador espacial Columbia, mientras todavía vivían esos siete astronautas, habían escapado temporalmente de la sombría realidad de la actual condición de la tierra. Sólo necesitamos encender el televisor para comprender a fondo el daño que el hombre puede infligirse a sí mismo y a su preciada morada, nuestro propio planeta llamado Tierra.
Es apropiado que nos preguntemos: ¿Cómo podremos, aquellos de nosotros que desesperadamente queremos vivir en armonía con la voluntad de nuestro Creador, hacer frente a lo que viene?
Isaías 51 nos da el consuelo que necesitamos
En el libro de Isaías encontramos un capítulo en particular que es de gran ayuda. Dios habla aquí en primera persona. Él se dirige específicamente a aquellos que ya están viviendo según el camino de Dios. Nuestro Creador dice: "Ustedes, los que van tras la justicia y buscan al SEÑOR, ¡escúchenme!" (Isaías 51:1; salvo indicación contraria, todas las citas bíblicas en este artículo son de la Nueva Versión Internacional). ¿Lo describen a usted estas palabras? Si es así, está en el camino correcto hacia la seguridad eterna y cuenta con la ayuda y socorro de Dios entre tanto.
El capítulo continúa: "Miren a Abraham,
su padre, y a Sara, que los dio a luz. Cuando yo lo llamé, él
era sólo uno, pero lo bendije y lo multipliqué" (v. 2).
Además, el Génesis, en combinación con las epístolas
de Romanos y Hebreos, nos muestra cómo Abraham vino a ser el progenitor
de la fe cristiana.
En un resumen muy breve, Hebreos 11:8 dice: "Por la fe Abraham, cuando
fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como
herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba".
La fe de Abraham y David
Notemos primero que la fe de Abraham estaba sólidamente ligada a la obediencia, la observancia de los mandamientos de Dios (Génesis 26:5). En segundo lugar, Abraham ejercitó la fe confiando pacientemente en el Creador, en que él lo conduciría a salvo por tierras extranjeras y una geografía completamente desconocida para él.
Varias generaciones después, el rey David de Israel fue inspirado a escribir: "Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno . . ." (Salmos 23:4). David supo por adelantado que Dios estaba con él a pesar de todas las pruebas que tendría que afrontar. Él también conoció de primera mano el terrorismo de su tiempo y lo condenó con firmeza una y otra vez. David aborrecía a los que derramaban la sangre de la guerra en tiempo de paz (1 Reyes 2:5).
Nosotros no sabemos por adelantado exactamente cómo nos librará Dios de los futuros males del terrorismo. Pero lo que sí entendemos es que Isaías nos insta a ejercitar la fe de Abraham, una fe obediente. (Lo invitamos a solicitar nuestro folleto gratuito Usted puede tener una fe viva.)
El conocimiento seguro de un mundo mejor
Isaías 51 continúa: "Sin duda, el SEÑOR consolará a Sion; consolará todas sus ruinas. Convertirá en un Edén su desierto; en huerto del SEÑOR sus tierras secas. En ella encontrarán alegría y regocijo, acción de gracias y música de salmos" (v. 3). Esto es en primer lugar una breve descripción del maravilloso reinado milenario de Jesucristo, y sólo en segundo término un recordatorio perturbador de lo que habrá sucedido en los últimos días de la era del hombre, pues se mencionan específicamente ruinas.
Lamentablemente, el mundo se encamina en esa sombría dirección, cada vez más desatento a la voz de Dios y a sus caminos de justicia. Pero el verdadero cristiano es, aun ahora, un ciudadano del reino celestial (Filipenses 3:20). Espera en fe una ciudad eterna cuyo arquitecto y constructor es Dios (Hebreos 11:10, 13-16).
En Isaías 51 Dios nos da aún más conocimiento de un mundo mejor en esta tierra: "Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi justicia para luz de los pueblos" (v. 4, Reina-Valera 1960). Al repasar el versículo 1 podemos notar que Dios se está dirigiendo todavía a su propio pueblo, las primicias de su justicia, y no a los hijos de desobediencia. Y no importa qué haya tenido en mente Isaías cuando escribió estas palabras bajo inspiración divina, el Nuevo Testamento identifica ahora a la iglesia como el pueblo de Dios (Mateo 21:43), el Israel de Dios (Gálatas 6:16).
No obstante, este pasaje en Isaías se refiere específicamente al reinado milenario de Cristo de paz y prosperidad, y hace hincapié en que este reino estará fundamentado en la justicia divina y la obediencia universal a la ley de Dios. La narrativa continúa: "Las costas lejanas confían en mí, y ponen su esperanza en mi brazo" (Isaías 51:5). A la fe verdadera siempre la acompaña una esperanza ferviente.
¿A quién le está hablando Dios?
En este largo pasaje del libro de Isaías, Dios nunca olvida la naturaleza del grupo al cual se está dirigiendo. "Escúchenme, ustedes que conocen lo que es recto; pueblo que lleva mi ley en su corazón . . ." (v. 7). Hoy en día el pueblo de Dios es un pueblo verdaderamente convertido; son cristianos obedientes que continúan interiorizando su santa ley.
No obstante, comenzando en ese mismo versículo Dios aconseja a su propio pueblo con las siguientes palabras: "No teman el reproche de los hombres, ni se desalienten por sus insultos". Luego, un poco más adelante en este mismo capítulo, el Creador nos reta al preguntar: "¿Quién eres tú, que temes a los hombres, a simples mortales, que no son más que hierba? ¿Has olvidado al SEÑOR, que te hizo; al que extendió los cielos y afirmó la tierra? ¿Vivirás cada día en terror constante por causa de la furia del opresor que está dispuesto a destruir?" (vv. 12-13).
Verdaderamente la Biblia es un libro de actualidad. Hoy confrontamos temores muy parecidos a los que nuestros antepasados espirituales se enfrentaron y vencieron. Nosotros podemos sobreponernos con la misma actitud que tuvo el antiguo presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt (1882-1945) cuando dijo audazmente: "No tenemos nada que temer sino el temor mismo".
Jesucristo nos dice que no temamos ni aun a los que pueden matar el cuerpo, pero no tienen ningún poder en lo absoluto sobre el destino eterno de sus víctimas. El Ser que debemos temer y respetar es Dios, el que tiene el asombroso poder para darnos o negarnos la vida eterna (Mateo 10:28).
El Dios que consuela a su pueblo
Nuestro Creador nos dice con firmeza: "Soy yo mismo el que los consuela" (Isaías 51:12). Nuestro Dios ha dicho: "He puesto mis palabras en tu boca y te he cubierto con la sombra de mi mano . . ." (v. 16). El pueblo de Dios tiene como reto la tarea de llevar el verdadero evangelio a este mundo incrédulo y desobediente, pero al mismo tiempo cuenta con la ayuda y protección divinas.
Si buscamos primeramente el Reino de Dios y su justicia, Dios estará atento a nuestras necesidades físicas, materiales y aun sicológicas. Al fin y al cabo, Jesús nos dijo que el Padre conoce nuestras necesidades por adelantado (Mateo 6:8). Pero aun así debemos expresarle nuestras peticiones con acción de gracias (Filipenses 4:6), pidiéndole que nos ayude a echar fuera nuestros temores y aprender a confiar completamente en él.
"El Señor es quien me ayuda . . ." (Hebreos 13:6).
—John R. Schroeder
"De acuerdo con el servicio de inteligencia de los EE.UU., Iraq podría estar planeando un ataque químico o biológico sobre ciudades norteamericanas mediante el uso de aviones no tripulados, de control remoto, equipados con mapas de rastreo por medio del sistema de posicionamiento global por satélites".
Eso es lo primero que vi esta mañana cuando me senté a leer el periódico y a tomar una taza de café. ¡Caramba! ¡Precisamente lo que necesitaba para empezar el día! ¡Una buena taza de café echada a perder! Lo que es más importante, esto podría dañar mi mente, si así lo permito. Probablemente lo que usted lee en su periódico es muy parecido a lo que yo leo en estos días: malas noticias más que nunca antes. Y eso nos afecta la mente.
Una cosa es que un estudiante de profecía lea Mateo 24:6, que describe un tiempo de "guerras y rumores de guerras", y otra muy diferente cuando las guerras realmente comienzan a suceder una tras otra; esto puede incluso paralizar la fe de los fieles. Agreguémosle a eso nuestras propias pruebas personales y tenemos una receta para el desastre, si así lo permitimos. Pero en ese "si" hay una alternativa.
Mi paz os dejo
Hace casi 2.000 años, el Carpintero de Galilea nos dio un esquema para guiarnos en medio de la inquietud actual. No lo hizo con la intención de que dicho esquema fuera una filosofía trivial, sino una ancla personal que nos mantuviera firmes en tiempos de gran inseguridad. La misma noche en que él dijo estas cosas, estaban a punto de cumplirse múltiples profecías. El mundo del Carpintero y el de sus seguidores estaba a punto de ser cambiado radicalmente. En menos de un día, él estaría muerto.
El Carpintero, quien también era profeta y el mismo Hijo de Dios, les presentó claramente un plano de esperanza con el cual podían construir, diciendo: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros . . ." (Juan 14:27-28).
Esta declaración es como una joya multifacética, en la cual descubrimos que les dio a sus seguidores tres pasos específicos para entender el futuro y una increíble responsabilidad que cumplir delante de él. Consideremos estos tres pasos. Él dijo:
1. Que se iría.
2. Que les dejaría algo llamado "mi paz".
3. Que ¡regresaría!
Y en medio de todo esto, les ofreció el amoroso consuelo de "no se turbe vuestro corazón".
La promesa de Dios en lugar de nuestras premisas humanas
La paz que Jesús menciona es algo que él posee por experiencia y comparte con aquellos que lo buscan a él. Es un don directo de Dios para aquellos que verdaderamente creen y se centran en sus promesas, y no simplemente en nuestras siempre presentes premisas humanas que tan fácilmente pueden paralizar nuestra fe.
Cuando nos enfocamos en las promesas de Dios en lugar de nuestras premisas humanas, tal vez nuestras rodillas continúen un poco temblorosas, pero nuestro corazón comenzará a afianzarse en las promesas divinas.
En estos tiempos de preocupación en que vivimos, a menudo obtengo consuelo en la asombrosa promesa que Dios nos ofrece en Amós 3:7: "Porque no hará nada el Eterno el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas". Ahora bien, puede ser que no tengamos muchos profetas "en vivo" deambulando por la tierra hoy en día, pero sí tenemos muchas personas que literalmente se han dado a sí mismas para ser siervos de Cristo. Y, por cuanto ellas se han entregado por completo en pacto con Dios, ¡él a su vez nos promete estar con nosotros siempre!
Es siempre alentador leer el final de la Biblia, porque cuando todo se ha dicho y hecho, ¡nuestro Dios gana! Y si él gana, nosotros también ganamos; ¡su victoria es nuestra! ¿Por qué, entonces, aún tiembla de miedo nuestro corazón? Porque como todos nosotros necesitamos recordar, el diablo se inmiscuye en todo. Así como Satanás opta por jugar con nuestras mentes, nosotros necesitamos confiar plenamente en las promesas de Dios para mantenernos firmes en la fe.
Los grandes titulares del cielo
En primer lugar, necesitamos tener muy presente que los titulares verdaderamente importantes se están escribiendo arriba, no aquí abajo. No tenemos que navegar en Internet para descubrir "lo último" y deprimirnos aún más, sino que en lugar de eso podemos buscar fortaleza espiritual en las palabras de Isaías 46:9-10, que nos aseguran: ". . . Porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero".
Sí, él es nuestra fuente de información, no algún consejero citado en condiciones anónimas. En su santidad, él da contexto y propósito, sin ser afectado por tendencias liberales o conservadoras.
Imaginémonos un titular de primera plana que anuncia: "Los ejércitos del arcángel Miguel: Listos para entrar en acción". No, eso no está ni en su periódico ni en el mío, pero Dios anuncia una increíble promesa a sus fieles en estos tiempos peligrosos. Daniel 12:1 proclama: "En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro".
Hablando de ejércitos celestiales que aseguran las promesas de Dios en tiempos de duda, consideremos lo que está descrito en 2 Reyes 6:15-17. El criado de Eliseo se sentía agobiado por los acontecimientos del momento. El enemigo —el temido ejército sirio— los estaba rodeando. El pasaje dice: "Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos? Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Eterno, que abras sus ojos para que vea. Entonces el Eterno abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo".
Enemigos a nuestro derredor
Así como el joven criado de Eliseo que no podía ver, es natural que nosotros permanezcamos concentrados en nuestros "sirios" modernos en lugar de enfocarnos en las reconfortantes promesas de Dios. Y sin duda alguna, los enemigos actuales son numerosos, con nombres como Corea del Norte, Al Qaeda, el terrorismo internacional y más allá de eso una incipiente amenaza geopolítica que la Biblia define como la bestia y el falso profeta (Apocalipsis 13 y 16).
Pero recordemos, Jesús nos da un don llamado "mi paz". Esta paz sólo puede habitar en nosotros cuando nuestros ojos permanecen atentos a las promesas de Dios. Como escritores de una publicación que trata, entre otros, el tema de la profecía, tenemos un compromiso con nuestros lectores, no sólo de señalar los peligros, sino, lo que es más importante, de mejorar su visión espiritual para que vean las increíbles fuerzas que participan en el grandioso plan de rescate de Dios.
Semejante promesa se encuentra en Mateo 24:21-22. ¡Nadie sino Jesucristo —el Carpintero, el Profeta y el Rey venidero— la ofrece! "Porque habrá entonces una angustia tan grande, como no la ha habido desde que el mundo es mundo ni la habrá nunca más. Si no se acortaran aquellos días, nadie escaparía con vida; pero por amor a los elegidos se acortarán" (Nueva Biblia Española).
Aquí Jesús da con claridad algunas promesas específicas. La humanidad no se aniquilará a sí misma. Y lo que se implica es que la fuerza que acorta esos días no intentará simplemente llevar a cabo una reconstrucción limitada, sino que dará un nuevo comienzo al mundo entero, en armonía bajo Jesucristo.
"Él no puede negarse a sí mismo"
Pero ¿qué sucederá cuando las cosas se pongan mal, y se pongan mal para usted? ¿Sufrirán los cristianos junto con los demás? ¿Se nos promete una vida libre de dificultades? ¡No! Jesús no dijo que viviríamos sin dificultades, sino que dijo: "No se turbe vuestro corazón". El apóstol Pablo, en uno de sus últimos escritos antes de su ejecución, repite promesas de un himno de la iglesia primitiva. Es conocido como "el Himno de los Mártires", y sus promesas deben haber sido muy tranquilizadoras para Pablo. Las promesas en 2 Timoteo 2:11-13 dicen lo siguiente:
Si somos muertos con él, también viviremos
con él;
Si sufrimos, también reinaremos con él;
Si le negáremos, él también nos negará.
Si fuéremos infieles, él permanece fiel;
Él no puede negarse a sí mismo.
El vocablo mártir se deriva de la palabra griega martys, la cual se define como "testigo". Muy a menudo pensamos que los mártires están muertos, en lugar de pensar que ellos son testigos vivientes de fe. Sí, es menester que nuestra vida refleje una actitud de "no se turbe vuestro corazón", como un testimonio viviente día a día, acontezca lo que acontezca, porque creemos y nos afianzamos en la realidad de que "él no puede negarse a sí mismo", lo cual significa que sus promesas son verdaderas. Semejante testimonio viviente nos permite aportar mucho más a la vida que lo que la vida nos aporta a nosotros.
Estrellas de la mañana y truenos
No, Dios no puede negar a su Cristo, y Jesús no puede negar sus promesas, las cuales están incluidas en uno de sus nombres que se halla en Apocalipsis 22:16: "la estrella resplandeciente de la mañana". Cristo concluye el libro entero —y en ese sentido la Biblia entera— con su nombre de promesa. Llegamos a apreciarlo completamente cuando consideramos cómo y cuándo aparece la estrella de la mañana. Esta estrella brilla cuando está más oscuro y hace más frío, justo antes del amanecer de un nuevo día.
La premisa humana es que hace frío y está oscuro. La promesa de Dios hace que nuestro corazón considere que algún día aparecerá el que creó la estrella de la mañana para un momento de frío y oscuridad como éste.
Hace una semana, una tormenta oscura y fría retumbó por la ciudad de Los Ángeles. Yo fui a la puerta para ver el despliegue de relámpagos. Llamé a nuestras nietas, Meghan y Kailyn, para que vinieran a verlo. Podía oír sus pequeños pies correr a toda prisa hacia mí. De repente un trueno sacudió el aire, y Kailyn, de tres años, gritó: "Tengo miedo", y se dio la vuelta y regresó corriendo a los brazos de su abuela.
Mi esposa Susana le dijo con delicadeza que la voz de Dios puede sonar como trueno para recordarnos de su poder amoroso. Yo pude ver por el lenguaje corporal de Kailyn que ella volvía a la normalidad de inmediato. Pudo sosegarse con el conocimiento de que allá afuera no sólo había mucha luz y ruido atemorizante, que Dios no estaba separado de la tormenta sino que él estaba en la tormenta con ella. Todos nosotros nos quedamos parados allí en el marco de la puerta, viendo y oyendo a Dios trabajar, no sólo en las maravillas de la naturaleza sino también en el corazón de una niña. Sí, las tormentas proféticas y de la vida personal se intensificarán. Así que, ¡aferrémonos a las promesas de Dios!
Tal vez el refrán milenario "este es el camino,
andad por él", que se halla en Isaías 30:21, se refleja
mejor en el proceder de una pequeña niña de tres años
de edad quien al oír el nombre de Dios, pudo ver la tormenta desde
una perspectiva apropiada. Su preciado corazón de niña dejó
de turbarse rápidamente. De la boca y del andar de los pequeños
aprendamos el significado de las alentadoras palabras de Jesús: "No
se turbe vuestro corazón".
Creo que estoy listo ahora para otra taza de café.
—Robin Webber
¿Qué es el abuso sexual? ¿Por qué
es tan devastador? ¿Cuáles son sus efectos
y cuánto tiempo duran? ¿Cómo pueden las víctimas
recuperarse
o incluso sanar del trauma?
La televisión, la radio, los periódicos y las revistas noticiosas están llenas de historias sobre el abuso sexual: sacerdotes o ministros que abusan de sus feligreses, violación por extraños o por personas conocidas, incluso padres que abusan de sus propios hijos. Estas son las horrendas noticias que acaparan los titulares hoy en día.
¿Qué es el abuso sexual? ¿Por qué es tan devastador? ¿Cuáles son sus efectos y cuánto tiempo duran? ¿Pueden las víctimas recuperarse o incluso sanar del trauma? En este artículo examinaremos este deplorable azote. Además, veremos lo que encierra el arduo proceso de recuperación del abuso sexual.
Definición del abuso sexual
El término abuso sexual abarca una amplia variedad de comportamientos y actos sexuales inapropiados. Abarca también gran número de los llamados crímenes "faltos de víctimas", desde el voyeurismo ("perversión sexual consistente en gozar con la contemplación clandestina de escenas eróticas") y la exposición indecente, hasta el incesto, la violación y el maltrato sexual de niños.
El voyeurismo y la exposición indecente pueden no considerarse como abuso sexual en un sentido literal, pero a menudo son los actos "iniciales" que llevan al ofensor por un camino que conduce a acciones más graves. Para incluir toda la gama de ofensas, nuestra definición de abuso sexual debe ser amplia. El abuso sexual ocurre cuando una persona invade el espacio físico o sicológico de otra sin su consentimiento, o ejecuta actos sexuales contra la víctima. Como resultado de esta invasión, las víctimas sufren daño físico o sicológico, o ambos.
Un mito muy común que rodea los crímenes de abuso sexual es que el ofensor actúa motivado por sus necesidades y deseos sexuales, y que el objetivo de estas acciones es la gratificación sexual. No obstante, las investigaciones señalan que para la mayoría de los ofensores, el motivo principal es el poder. El ofensor tiene una compulsión por dominar y controlar a otra persona. Para algunos ofensores, la motivación es un intenso enojo hacia las mujeres y un deseo de vengarse por agravios reales o imaginarios. El ofensor no considera a su víctima como una verdadera persona, sino como un objeto para satisfacer su necesidad de poder y control.
El alcance de este mal
¿Cuán generalizado está el abuso sexual? ¿Cuántas personas son afectadas por este mal? En los Estados Unidos, por ejemplo, en el 2001 hubo 261.000 víctimas, de 12 años o más, de violación, intento de violación o violencia sexual. Una de cada seis mujeres norteamericanas, o sea un total de 17,7 millones de mujeres, han sido víctimas de una violación sexual o de un intento de violación en su vida. Noventa por ciento de las víctimas norteamericanas de violación en 1999 fueron mujeres, mientras que 10 por ciento fueron hombres. Tres por ciento de todos los hombres norteamericanos (aproximadamente 2,78 millones) han sido víctimas de violación sexual.
Casi la mitad (44 por ciento) de las víctimas de violación son menores de 18 años. Siete por ciento de las niñas (de 5 a 8 años de edad) y 3 por ciento de los niños (de 5 a 8 años de edad) comunicaron haber sido víctimas de abuso sexual. Esta cifra aumenta en el grupo de 9 a 12 años de edad a 12 por ciento de las niñas y 5 por ciento de los niños.
Estas cifras, por estremecedoras que sean, no cuentan toda la historia. Es muy probable que muchos crímenes de abuso sexual no sean denunciados. Muchas víctimas piensan que de alguna manera tienen la culpa del abuso y están llenas de vergüenza y culpabilidad. También, muchos temen represalias si denuncian la ofensa. Se estima que sólo el 28 por ciento (menos de una de cada tres) de las violaciones sexuales fueron denunciadas a la policía. Cuando se trata de los niños, las estadísticas de silencio son aún mayores. De los niños en los grados escolares del 5 al 12 que habían sido abusados sexualmente, 48 por ciento de los niños y 29 por ciento de las niñas no le dijeron a nadie, ni siquiera a un amigo.
Ya que la probabilidad de captura, enjuiciamiento y sentencia disminuye con el paso del tiempo entre la agresión y la denuncia, el guardar silencio le permite al ofensor que continúe abusando sin temor. Algunos investigadores estiman que sólo el 5 por ciento de todos los violadores sexuales pasan alguna vez una temporada en la cárcel por sus crímenes; 19 de 20 nunca son encarcelados.
¿Cómo les afecta a las víctimas?
Los efectos del abuso sexual varían según la edad de la víctima, el tipo de abuso (si fue o no fue violación sexual de un menor de edad) y la severidad y duración del abuso. Los síntomas sicológicos resultantes de asaltos violentos se ajustan a los criterios de diagnóstico de "trastorno agudo por tensión emocional" y "trastorno por tensión emocional postraumática".
Estos dos síndromes son muy similares clínicamente. El primero define síntomas que surgen en los dos días siguientes a un suceso traumático y duran no más de cuatro semanas. El segundo se aplica cuando los síntomas surgen algún tiempo después del suceso, o cuando los síntomas duran más de cuatro semanas.
La causa principal de los síntomas es el intenso temor generado por el asalto. La víctima vuelve a experimentar el abuso de manera persistente en la forma de recuerdos, sueños y visiones retrospectivas recurrentes. La víctima no puede dejar de pensar acerca del asalto, no importa cuánto se esfuerce. Los recuerdos invaden el sueño en la forma de aterradoras pesadillas, lo cual hace que muchas víctimas eviten dormir. En muchos casos, la víctima vuelve a vivir la experiencia por medio de visiones retrospectivas: imágenes mentales intensamente vívidas, las cuales hacen que la víctima crea que el asalto está sucediendo en ese mismo instante. Cosas, lugares, situaciones y sentimientos que le recuerdan a la víctima el asalto, a menudo desencadenan estos síntomas.
Por ejemplo, una mujer que haya sido violada por un hombre con un saco azul, puede empezar a sentirse temerosa siempre que ve a un hombre con un saco azul. Además, las víctimas pueden experimentar síntomas corporales (pulso acelerado, respiración agitada, transpiración y mareos) cuando se topan con recordatorios físicos o mentales de la violación.
Tres meses después de un ataque, una superviviente de violación expresó estos sentimientos: "Algunas veces pienso que los sentimientos son más intensos ahora que lo que fueron al principio. Yo estaba en el tranvía y dos tipos vinieron y se sentaron frente a mí. Se parecían a los dos que me violaron. Casi podía sentir como si me estuvieran ultrajando otra vez. Yo tengo que concentrarme en pensar que no va a suceder, pero mi reacción interna es tan intensa . . ."
Como respuesta a este temor, las víctimas comienzan a evitar las cosas que les recuerdan el trauma: rehúsan hablar sobre el suceso e intentan evitar pensamientos o sentimientos asociados con él, rehusando participar en actividades o ir a lugares que les recuerden el asalto, y retirándose de las actividades, de la gente o de los sentimientos normales. Muchas víctimas piensan que nunca podrán tener una vida normal con una carrera, matrimonio e hijos. Además, las víctimas también presentan un estado de excitación, alarmándose fácilmente. A menudo son más irritables y propensas a enfurecerse rápidamente. Pueden tener muchos problemas para dormir. Su concentración sufre, y la víctima está a menudo en un estado de intensa vigilancia, constantemente a la expectativa del peligro.
Es importante hacer notar que estos síntomas son reacciones normales del cuerpo y de la mente a situaciones extremadamente amenazadoras. Veteranos de guerra, bomberos, agentes de policía y víctimas de secuestro son tan sólo unos pocos ejemplos de personas que experimentan estos síntomas como resultado de haber sido expuestos a incidentes que amenazan la vida. Estas respuestas al temor son mecanismos naturales de defensa diseñados para protegernos del peligro extremo.
Con el transcurso del tiempo y con apoyo terapéutico, los síntomas pueden desaparecer y la víctima puede reorganizar su vida de manera normal. Algunas veces estos síntomas no surgen sino meses o hasta años después del suceso. Los niños, especialmente, reprimen los turbadores recuerdos y tan sólo comienzan a experimentar los efectos cuando llegan a la mayoría de edad.
Señales de abuso sexual
Si un niño está siendo abusado sexualmente, su comportamiento normal puede cambiar. Puede deprimirse; puede tener problemas para dormir o comer; o puede enojarse, aislarse o sentirse inquieto y temeroso. Puede tener miedo de separarse de usted y aferrarse a usted.
Los expertos buscan otros dos factores que a menudo indican, cuando ocurren juntos, que sí está ocurriendo abuso sexual: (1) obsesión con el sexo (o conocimiento que es inapropiado para la edad del niño) y (2) dolencias físicas, tales como erupciones, dolores de cabeza o de estómago que no tienen explicación médica.
Si su hijo o hija le dice que él o ella ha sido abusado(a), dígale que usted se alegra de que se lo haya dicho. No presione al niño, sino pregúntele con mucho tacto. Dígale que usted le cree (a menudo los niños no comunican el abuso por temor a que sus padres no les crean). La experiencia ha demostrado que pocos niños mienten acerca del abuso sexual. Dígale a su hijo o hija que él o ella no tiene la culpa. Manifieste claramente que usted no culpa al niño, ya que la mayoría de los niños se sienten culpables de lo que sucedió.
Tal vez usted quiera que su hijo sea examinado por un médico. Procure encontrar un médico que haya tenido experiencia en tratar con niños maltratados y que sea sensible a los sentimientos de su hijo. Puede ser que usted también necesite comunicarse con las autoridades locales para denunciar el abuso. Muchas jurisdicciones requieren de los profesionales (tales como el médico que examina a su hijo) que informen a las autoridades sobre los casos de abuso sexual.
Diferencias entre la violación sexual de un adulto y de un niño
El siguiente es un ejemplo de un niño víctima de abuso sexual. Tommy era un niño de 6 años, extrovertido y alegre. Mostraba interés y habilidad en los deportes, así que sus esmerados y esforzados padres lo matricularon en un equipo de béisbol patrocinado por la ciudad. El entrenador de Tommy era una persona de éxito y de buena reputación. Él tomó un gran interés en Tommy, elogiándolo y distinguiéndolo con mucha atención. Con el permiso de los padres, él programó sesiones privadas de entrenamiento. No obstante, el "entrenamiento" que Tommy estaba recibiendo no estaba relacionado con el béisbol. Después de dos años de atención especial, Tommy se sintió devastado al ver a su querido entrenador alejarse de él y empezar a pasar tiempo con un niño más joven.
Tommy pareció recuperarse de su desilusión, pero dos años más tarde empezó a meterse en problemas en la escuela. Fue expulsado por pelear y después fue acusado de asalto. Fue sentenciado a un programa de consejería para niños problemáticos. Durante las sesiones individuales, él le contó al terapeuta lo que su entrenador había hecho. El entrenador (una persona conocida y respetada en la comunidad) fue acusado ante las autoridades.
Tommy y su familia fueron marginados en su pequeño pueblo. Por varios años, Tommy tuvo un comportamiento antisocial. A la edad de 15 años, intentó suicidarse dos veces. Sus padres se sentían apesadumbrados con un profundo sentimiento de culpa. Ellos se culpaban a sí mismos. La mamá de Tommy sufrió una depresión bastante severa. Después de muchos años de terapia y mucho esfuerzo, Tommy se graduó de la preparatoria y empezó a trabajar.
La violación sexual de adultos es un ataque violento, depravado y traumático. El perpetrador, ya sea conocido de la víctima o no, actúa impulsado por la necesidad de dominar y controlar. Está dispuesto a usar la fuerza que sea necesaria para lograr su propósito. La víctima, teniendo la ventaja de ser un adulto, sabe que la violación es lo que es: un ataque y un suceso aislado. El trauma es de gran impacto y difícil de sanar, pero el adulto tiene la habilidad de comenzar a superarlo tan pronto como decide hacerle frente. No obstante, para los niños la sanidad puede tardar años en comenzar, algunas veces hasta décadas después de la violación. Esto se debe a la inmadurez mental y emocional del niño, así como el método de ataque que a menudo usan los violadores de niños.
La violación de un niño es perpetrada a menudo por alguien que el niño conoce, incluso alguien en quien confía. El agresor "atrae" a la víctima, convirtiéndose gradualmente en su amigo. En forma lenta y gradual, él (los violadores de niños son en su mayoría hombres) empieza a exponer al niño primero a tocamientos "inocentes" y progresivamente a actos sexuales. En cada paso, le asegura a la víctima que no la va a lastimar. Al hacerlo, el agresor triunfa sobre la reticencia y el temor naturales del niño.
Esto da como resultado una gama de sentimientos confusos y opuestos en la víctima. Por un lado, el niño siente dolor físico, temor y enojo. Pero el consumado agresor tranquiliza los sentimientos del niño "dándole razones convincentes". Por otro lado, la atención que le prodiga a la víctima hace que el niño se sienta especial y amado. Todos los niños tienen la necesidad de que se satisfagan estos sentimientos. El seductor tergiversa estas emociones naturales y las convierte en un medio para lograr sus propias metas a expensas del bienestar del niño.
Para aumentar la confusión de la víctima, los actos mismos pueden ser físicamente placenteros. Puede haber satisfacción, pero el niño se siente avergonzado o "sucio" porque en su interior sabe que los actos son malos.
Además, el niño recibe un mensaje confuso acerca de la confianza. El violador es a menudo alguien en quien el niño debería confiar intrínsecamente: un miembro de la familia, un maestro, un entrenador o un vecino. El niño debería poder sentirse seguro con tales personas, pero los actos traen dolor. Por lo tanto, ¿cuál es el mensaje que recibe el niño? "Esta persona dice que yo puedo confiar en que no me va a lastimar, pero me está lastimando. Por lo tanto, hay algo malo conmigo. Si esta persona que supuestamente debe protegerme del daño, en realidad me está haciendo daño, ¿en quién puedo confiar para que me proteja?"
Al considerar las complejas y contradictorias repercusiones emocionales de la violación sexual de niños, podemos comprender por qué la mente de un niño busca protegerse de este dolor. Los sentimientos son abrumadores. La mente a menudo reprime los recuerdos y sentimientos hasta la edad adulta, el momento en que la persona podrá enfrentar el problema de forma cognitiva.
No obstante, aun en la edad adulta el dolor y los sentimientos intensos pueden devastar a la persona. Al adulto le cuesta mucho trabajo sanar del abuso que ha sufrido. Tiene que enfrentarse a los recuerdos, tiene que sentir el dolor y enojo y reconocer cómo le ha afectado en su vida, y tiene que enfrentarse a los sentimientos de vergüenza y culpabilidad que los acompañan. Los supervivientes de la violación sexual ocurrida en su niñez experimentan una fase de duelo en la cual ellos se sienten atribulados por haber perdido su inocencia y la felicidad propia de la infancia. En el proceso de recuperación tienen que aprender a confiar de nuevo y también necesitan aprender a relacionarse con otras personas dentro de los límites saludables.
Víctimas secundarias
Los crímenes de violación sexual no se limitan al agresor y a la víctima. Extienden sus tentáculos como un pulpo para incluir a los padres, hermanos, amigos, cónyuge o posibles cónyuges de la víctima original. El apoyo puede ayudar a que la víctima se recupere del trauma. La falta de apoyo será un obstáculo para la recuperación.
Los miembros de la familia tienen fuertes reacciones emocionales hacia la agresión perpetrada. Se sienten angustiados por el daño sufrido por el superviviente y temen que el daño sea permanente o ponga en peligro su vida. También se sienten muy enojados con el agresor por haber dañado a su ser amado; y se sienten muy enojados con la víctima por no "haber peleado más" o por no haber sido lo suficientemente "cuidadosa"; y se sienten enojados consigo mismos por no haber prevenido el ataque o por no haber sido lo suficientemente "protectores".
Los miembros de la familia también pueden sentir deseos de venganza contra el ofensor. Incluso pueden actuar según sus deseos. Los miembros de la familia a menudo se sienten culpables por no haber podido proteger al superviviente. Los parientes y amigos experimentan un fuerte sentimiento de pérdida por el superviviente, por ellos mismos y por la familia. Un sentimiento común es que "las cosas nunca serán las mismas".
Los cónyuges y los posibles cónyuges experimentan estas emociones también. Ellos también pueden creer algunos de los mitos acerca de la violación sexual. Puede ser que no reconozcan que estos crímenes no tienen que ver con relaciones sexuales sino con enojo, poder y control. Por lo tanto, los cónyuges pueden sentir que se ha cometido adulterio y la santidad de las relaciones maritales ha sido violada. Muchos supervivientes experimentan dificultades sexuales después de haber sido violados, lo cual el cónyuge a menudo interpreta como rechazo. Debido a estos factores, el índice de divorcio entre los supervivientes de violación sexual es muy alto.
Además, los supervivientes adultos de violación sexual durante su infancia tienen serios problemas para desarrollar y mantener relaciones íntimas normales con sus cónyuges, especialmente después de haber empezado a hacer frente a sus experiencias. Mientras el superviviente está sanando, la relación se ve sujeta a tensiones que a menudo son sumamente agobiantes.
Muchas veces los miembros de la familia temen aceptar la verdad de la violación sexual. Esto sucede frecuentemente en casos de incesto. El cónyuge del ofensor puede temer la desintegración de la familia, y debido a ese temor rehusar creer la acusación del niño. Esto es particularmente cierto cuando la esposa teme que puede perder a su esposo si hace caso a lo que su hijo o hija le está diciendo. Ella puede acusar al niño de mentir o puede desechar la información en alguna otra forma.
Otra situación en la que los padres pueden rehusar hacer algo al respecto ocurre cuando un cónyuge abusa del otro. Siempre que no se le crea a una víctima, o pero aun, cuando a la víctima se le acusa de "inventarlo", el trauma es más grande. A esto se le llama "daño secundario". Como resultado de este daño, la víctima suprime los recuerdos. Cuando la víctima finalmente empieza a sanar, debe sanar también el daño secundario.
El proceso de sanidad toma tiempo, pero con paciencia y amor puede dar como resultado relaciones más fuertes y más felices. Para que eso suceda, todos los miembros de la familia deben ser enseñados en cuanto a los efectos de la violación sexual y deben comprometerse a dar el apoyo y el aliento que cada uno necesita para que la familia sane.
Ejemplos bíblicos
La violación sexual no es nueva. Ha sido perpetrada desde el principio de la historia. La Biblia contiene tres casos específicos de violación sexual. El primero está descrito en Génesis 19:30-38. Este caso tuvo que ver con Lot, sobrino de Abraham, y dos de sus hijas. Las hijas iniciaron las relaciones incestuosas con su padre, tal vez por la errónea creencia de que el mundo entero había sido destruido y ellas y su padre eran los únicos humanos que quedaban sobre la tierra (esto ocurrió poco después de la destrucción de Sodoma y Gomorra).
El segundo incidente está descrito en Génesis 34. Relata la violación de Dina, la hija de Jacob, por Siquem el heveo. En este caso, la Biblia deja en claro que ella fue violada. "Salió Dina la hija de Lea, la cual ésta había dado a luz a Jacob, a ver a las hijas del país. Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó y se acostó con ella, y la deshonró" (Génesis 34:1-2).
Tal parece que las reacciones emocionales de los miembros de la familia hacia una víctima de violación no han cambiado con el paso de los milenios. Cuando Jacob supo que su hija había sido deshonrada, él esperó hasta que sus hijos regresaron de cuidar los rebaños en los campos. Cuando los hermanos de Dina supieron acerca de la violación, ellos "se entristecieron . . . y se enojaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho" (v. 7).
Mientras tanto, Siquem le había pedido a su padre que hiciera arreglos de casamiento entre él y Dina. Él ofreció pagar como dote cualquier cosa que Jacob y sus hijos pidieran. Los hijos de Jacob, no obstante, querían vengarse. Así que ellos le mintieron a Siquem y a su padre y pidieron que la ciudad entera fuera circuncidada. Siquem y su padre estuvieron de acuerdo con esta condición. Después de que todos los habitantes de la ciudad habían cumplido con la condición, Simeón y Leví, hijos de Jacob, atacaron la ciudad, mataron a todos los hombres y tomaron a Dina de casa de Siquem y se fueron. El resto de los hijos de Jacob saquearon la ciudad y tomaron toda su riqueza. Jacob protestó contra sus hijos por sus acciones, pero ellos se defendieron a sí mismos diciendo: "¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?" (v. 31).
Al parecer, Jacob estaba dispuesto a pasar por alto la violación de su hija con tal de estar en paz con los heveos. Su respuesta fue como la de muchos miembros de las familias de víctimas de abuso sexual que pasan por alto la realidad del abuso con tal de evitar confrontar al ofensor. Parece ser que él estaba más preocupado por cómo podrían las acciones de sus hijos afectar sus relaciones con sus vecinos, que por su hija.
Sin duda el castigo infligido por los hijos de Jacob fue excesivo. Y, ciertamente, había otros factores también. No obstante, las reacciones emocionales de los hijos de Jacob fueron iguales a las de muchos miembros de las familias de víctimas de abuso hoy en día. Ellos estaban enojados, dolidos y querían vengar a su hermana.
El siguiente relato tiene que ver con la violación de Tamar, hija del rey David, por su medio hermano Amnón (2 Samuel 13). Amnón deseaba a Tamar y urdió un plan para lograr que ella estuviera con él a solas en su casa (vv. 1-10). Una vez allí, él le pidió que se acostara con él. Ella resistió y aun le dijo que si él la quería, todo lo que tenía que hacer era pedírsela a su padre. Ella le dijo que el rey David les permitiría casarse si Amnón se lo pedía. Le rogó que no la violara (vv. 11-13). Este pasaje muestra que ella no consintió, sino que por el contrario, se resistió.
El siguiente versículo muestra que el objetivo de Amnón no era honorable: "Mas él no quiso oír, sino que pudiendo más que ella, la forzó, y se acostó con ella" (v. 14). Parece que él sólo estaba interesado en imponer su voluntad sobre ella. La ley de Dios declara que si un hombre seduce a una virgen, entonces debe pagar la dote y casarse con ella (Éxodo 22:16). Sin embargo, una vez que Amnón violó a Tamar, él la rechazó y le ordenó que se fuera de su casa. Tamar le rogó que no la rechazara, diciendo: "No hay razón; mayor mal es este de arrojarme, que el que me has hecho" (2 Samuel 13:16).
Resulta obvio que Tamar intentó seguir la ley de Dios, pero Amnón no estaba dispuesto a hacer lo mismo. Su objetivo era forzar a Tamar a hacer lo que él quería. Su motivación era tener poder y control sobre Tamar, la misma motivación que incita a los abusadores sexuales.
La reacción de Tamar a este ataque es también típica de víctimas del abuso sexual, con la excepción de ciertas diferencias culturales. Ella rasgó su ropa y esparció ceniza sobre su cabeza (señales de lamento) y gritó (v. 19). Después de contarle lo sucedido a su hermano Absalón, ella permaneció recluida y deprimida en casa de él. Muchas víctimas de ataque sexual se apartan de sus actividades previas y dejan de frecuentar a otras personas. La Biblia no nos dice qué le sucedió a Tamar después de eso. Es posible que haya permanecido aislada por el resto de su vida, o tal vez pudo haberse recuperado.
El rey David estaba "muy enojado" (v. 21), pero no hizo nada. Absalón también estaba extremadamente enojado; él odiaba a Amnón (v. 22). La violación de Tamar por parte de Amnón hizo que pasaran ciertos acontecimientos que culminaron con su muerte a manos de Absalón (vv. 23-39); además, Absalón intentó usurpar el trono de su padre. El hecho de que David no hubiera hecho nada, permitió que Absalón sintiera enojo y amargura hacia su hermano. Absalón decidió valerse de su deseo de venganza como una excusa para cometer homicidio. Él también sintió enojo hacia su padre por no proteger y vengar a Tamar. Él se permitió a sí mismo llenarse de resentimiento hasta el punto de sentirse justificado para tratar de derrocar a su padre del trono.
Las instrucciones de Dios para prevenir el abuso sexual
Dios creó la sexualidad por dos propósitos principales: la reproducción y la expresión de amor entre un esposo y una esposa. El acto sexual está reservado exclusivamente para la relación matrimonial, y la Biblia respalda la virginidad y la abstinencia fuera del matrimonio. Éxodo 20:14 y Deuteronomio 5:18 prohíben el adulterio. Las sanciones eran muy estrictas. Ambas partes debían ser muertas (Levítico 20:10). El compromiso matrimonial era considerado tan obligatorio como el matrimonio mismo; por lo tanto, si un hombre tenía relaciones sexuales con una mujer comprometida en matrimonio, el castigo era el mismo que por adulterio.
Dios también puso cercos de protección alrededor de las relaciones familiares. En Levítico, capítulos 18 y 20, aparece un listado de relaciones en las que están prohibidas las intimidades sexuales. Entre éstas se incluyen padres e hijas, hijos y madres, hermanas y hermanos, abuelos y nietos, tías y sobrinos, tíos y sobrinas, así como también los cónyuges de estas relaciones. Dios declara en Levítico 18 que estas leyes eran en respuesta a las prácticas de los egipcios, quienes creían que la línea sucesoria del faraón descendía a través de la línea femenina. Por lo tanto, para que el padre pasara el trono a su hijo, era necesario que hermanos se casaran con hermanas.
Los matrimonios entre familiares cercanos ocasionan que las características genéticas recesivas predominen y sean transmitidas con más frecuencia. Algunas de estas características causan discapacidades y enfermedades con gran sufrimiento. Al no permitir que los miembros de la familia se casen entre sí y tengan hijos, estas características no aparecen tan frecuentemente. También, el tener relaciones sexuales entre miembros de la misma familia hace que se confundan los límites entre las funciones que desempeñan padres e hijos.
La función de los padres es proteger a sus hijos del daño, no utilizarlos para satisfacer sus propios deseos lujuriosos. A los padres se les ordena criar hijos que amen y obedezcan a Dios (Deuteronomio 6:1-2, 7; Efesios 6:4). Es obvio, pues, que el padre que viola las leyes de Levítico 18 no está obedeciendo estos mandamientos. El miembro de la familia que viola estas leyes, también está desvirtuando las funciones de la familia ordenadas por Dios. El papel del padre es enseñar, guiar, criar y proteger a sus hijos hasta que ellos puedan asumir las responsabilidades de un adulto. Si el padre se sale de ese papel, la habilidad del hijo para emprender una relación adulta sana con un cónyuge, y para tener una relación sana con Dios, se ve enormemente obstaculizada.
El abuso sexual no es culpa de la víctima sino del violador. Si usted sabe de alguien que haya sido ultrajado sexualmente, puede ayudar ofreciéndole su apoyo. Las víctimas necesitan oír repetidamente: "No fue tu culpa". Las víctimas necesitan oír que pueden recuperarse. Necesitan saber que no están solos y que otras personas no han dejado de preocuparse por ellos. Especialmente necesitan entender que Dios los ama todavía. Y, finalmente, necesitan entender cómo romper el ciclo del trauma del abuso sexual para impulsar el proceso de sanidad emocional y espiritual.
—Helen Richards y John Cafourek
Helen Richards tiene una maestría en consejería y es una terapeuta de la educación en un centro siquiátrico en Dallas, Texas. Ella asiste a la Iglesia de Dios Unida en Dallas, Texas. John Cafourek es pastor en Salem, Oregón, y tiene una maestría en sicología consultiva.
Durante su visita a la oficina central después de la conferencia anual de ministros, Jorge de Campos, ministro de Johannesburgo, África del Sur, grabó un sermón en portugués que será distribuido a los hermanos de habla portuguesa en varias partes del mundo.
En abril de este año el Sr. de Campos viajó
a Portugal, su tierra natal, y quiere empezar a grabar sermones en portugués
mensualmente. También quiere sacar periódicamente un boletín
informativo que contenga artículos traducidos del periódico
de Unida, cartas y otras publicaciones de la iglesia.
Mike Bennett
(volver al índice)
|
El Comunicado es una publicación de
la Director general: Leon Walker Suscripciones Citas bíblicas |
Argentina: Casilla 6 _ 5570 San Martín, Mendoza Bolivia: Casilla 8193 _ Correo Central _ La Paz Colombia: Apartado Aéreo 91727 _ Bogotá, D.C. Chile: Casilla 10384 _ Santiago El Salvador: Apartado Postal 2499 _ 01101 San Salvador Estados Unidos: P.O. Box 541027 _ Cincinnati, OH 45254-1027Z Guatemala: Apartado Postal 1064 _ 01901 Guatemala Honduras: Apartado Postal 283 _ Siguatepeque, Comayagua México: Apartado Postal 4822 _ Suc. Tec. _
64841 Monterrey, N.L. Perú: Apartado 18-0766 _ Lima |