Iglesia de Dios Unida
una Asociación Internacional

CARTAS ANTERIORES

Clyde Kilough
Presidente del Consejo

Roy Holladay
Presidente


Septiembre 4, 2003

 

Queridos Hermanos:

 

Escribo esta carta una semana antes de que ustedes la reciban. Cuando ustedes la lean nosotros estaremos en Alemania visitando a Paul Kieffer, pastor residente y presidente del consejo nacional de la IDU en Alemania, además, podremos reunirnos con hermanos de Alemania y Holanda. Durante nuestra estancia allí, el consejo de ellos tendrá una junta y yo tendré la oportunidad de contestar sus preguntas y ponerlos al día en cuanto a los avances de la Iglesia en los Estados Unidos. Norma y yo nos sentimos entusiasmados por esta oportunidad. También visitaremos la capital, Berlín, en la cual, según entiendo, ha habido tremendos cambios desde la reunificación de Alemania. Espero darles los detalles sobre nuestro viaje en el próximo “Informe de Actualización de la Oficina Central.” 

Es difícil creerlo, pero esta será la última carta que les escribo antes de la Fiesta de Tabernáculos. El Día del Trabajo (en los Estados Unidos) ya pasó, y los niños han regresado a la escuela, lo cual significa que los Días Santos no están muy lejos. Norma y yo viajaremos a Inglaterra este año, algo que esperamos con alegría. Estoy seguro de que todos se sienten entusiasmados respecto al sitio a donde van a asistir, ya sea que esté cerca o lejos. En realidad, no importa a qué sitio de la Fiesta va uno a asistir, porque la presencia de Dios estará en todos estos sitios (Deuteronomio 14:22-27). ¿No es eso precisamente de lo que trata la Fiesta de Tabernáculos? No tiene que ver principalmente con lugares exóticos, parques de diversiones o paseos por autobús. La Fiesta es en primer lugar la oportunidad de convivir y fortalecer nuestra relación con nuestro Padre, con Jesucristo y unos con otros (1 Juan 1:3). La Fiesta también tiene que ver con reavivar el fuego de nuestra visión del plan de Dios y el papel que Él quiere que desempeñemos en ese propósito en el futuro. Tiene que ver con reavivar nuestro ferviente deseo de esforzarnos por entrar en el Reino de Dios. 

¿Estamos centrados en el verdadero propósito de la vida física que se nos ha concedido? ¿Nos motiva el propósito por el cual Dios nos ha llamado ahora a formar parte de Su familia? Hace pocos días recibimos una carta inspiradora aquí en la oficina de un colaborador que reconoce con claridad la necesidad de vivir el camino de Dios y estar en los negocios de nuestro Padre. Me gustaría compartir algunos extractos de esta carta con ustedes. 

… me he beneficiado enormemente de su literatura porque ustedes enfatizan la voluntad de Dios y la manera como debo vivir mi vida. El camino de Dios es el único camino que debemos seguir para poder ser bendecidos por Él con dones espirituales... 

En junio pasado yo fui elegido como Oficial de Entrenamiento Sobresaliente del Año... No obstante, yo no soy un oficial de entrenamiento sobresaliente debido a mis habilidades. Es debido a que Dios y el Rey de Reyes, el Mesías quien dio Su vida por nosotros, me dio este don. Por esta razón yo no pienso que este título me pertenezca, sino realmente pertenece a nuestro Creador y Padre Celestial... 

Creo firmemente que estamos viviendo en los últimos días... La única esperanza que tenemos es creer en Dios y en Su Hijo Jesucristo... Yo tengo cinco títulos académicos y todos ellos son técnicos. No obstante, estoy plenamente convencido de que la tecnología y las soluciones tecnológicas no van a resolver nuestros problemas. Confiamos en la tecnología para las soluciones en lugar de confiar en nuestro Creador porque Satanás quiere que así lo hagamos. Nos hemos olvidado de nuestro Creador y ponemos nuestra confianza en el materialismo y en la tecnología. Verdaderamente, el Dios de Abraham ha bendecido esta nación abundantemente con bienes materiales y gran progreso tecnológico. No obstante, nos hemos olvidado de nuestro Creador y nos hemos desviado totalmente de Sus caminos que están escritos en Su Santo Libro, la Biblia. 

Muchos de nosotros aceptamos la vida de placer y pecado. Aún las instituciones que profesan ser Cristianas se están inventando sus propias versiones de Cristianismo. Es muy desalentador ver que iglesias Cristianas elevan a posiciones de liderazgo a individuos que no viven una vida moral. Hoy en día, la humanidad se comporta peor que los habitantes de Sodoma y Gomorra. A menos que nos arrepintamos, nuestro futuro como nación es oscuro. 

La Iglesia de Dios Unida, a través de su literatura y ejemplo, hace su parte para que nuestra nación pecadora cambie sus caminos de vida y no coseche la ira de Dios. Su misión es santa y necesita ser apoyada... 

Prosigan con su labor. Continúen llevando al mundo las gratas noticias del venidero Reino de Dios y la destrucción de la influencia del diablo quien [ha estado] engañando a la humanidad durante 6,000 años desde la creación de Adán y Eva. 

Es fácil pensar de este mundo como la “realidad.” Todos nosotros tenemos una vida muy ocupada, que cada vez nos exige más de nuestro tiempo, energías y pensamiento. Tan maravillosas como puedan ser nuestras actividades diarias, ¿porqué las llevamos a cabo? Como la carta de arriba nos recuerda, nuestras vidas hoy en día son para prepararnos para nuestro futuro en el Reino de Dios y anunciar y promover el mensaje del Reino de Dios, lo cual nos motiva a actuar ahora. Una vez más tendremos la oportunidad de vislumbrar el cuadro de la vida real de la venidera realidad que reemplazará este mundo temporal y moribundo. 

En Apocalipsis 3 leemos lo siguiente: “Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre... Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; reten lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo” (vers. 8, 10-12). 

Satanás tiene muchas armas en el arsenal que él usa contra nosotros. Dos de las más importantes de esta era son los afanes de este mundo (Mateo 13:22) y el quebrantamiento o agotamiento (Daniel 7:25). Es interesante anotar que una de las promesas del Reino de Dios es descanso y paz. Necesitamos recordar que la Fiesta de Tabernáculos también debe servirnos como fuente de descanso y paz y para reorientar nuestras mentes y nuevamente comprometernos a buscar el Reino de Dios con nuestras acciones. Nuestra fuerza es limitada, pero la de Dios no la es. Con la ayuda de Dios podemos enfrentar todos los retos y podemos pasar a través de las puertas que Él nos abre, guardando Su Palabra y no permitiendo que nadie nos despoje de lo que Dios nos ha prometido. 

Con esto en mente, celebremos esta temporada de fiestas con la firme determinación de vencer y renovarnos espiritualmente en nuestro caminar con Dios. Tengamos una Fiesta llena de la visión del Reino de Dios. Permitamos que nuestras mentes se llenen de las promesas que Dios nos ha dado, y del gozo espiritual en el Espíritu Santo que estas promesas conllevan. Permitámonos crear un anticipo del Reino de Dios a través de un espíritu de servicio, de altruismo, de bondad, de generosidad y humildad. 

Les deseamos a todos ustedes que Dios los bendiga abundantemente y sean revitalizados y renovados espiritualmente a medida que celebran la Fiesta de Trompetas, el Día de Expiación, la Fiesta de Tabernáculos y el Último Gran Día.

Al servicio de Cristo, 

 

Roy Holladay
Presidente

 

 

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