Iglesia de Dios Unida
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Clyde Kilough |
Roy Holladay |
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Queridos Hermanos:
Escribo esta carta una semana antes de que
ustedes la reciban. Cuando ustedes la lean nosotros estaremos en Alemania
visitando a Paul Kieffer, pastor residente y presidente del consejo
nacional de la IDU en Alemania, además, podremos reunirnos con hermanos de
Alemania y Holanda. Durante nuestra estancia allí, el consejo de ellos
tendrá una junta y yo tendré la oportunidad de contestar sus preguntas y
ponerlos al día en cuanto a los avances de la Iglesia en los Estados
Unidos. Norma y yo nos sentimos entusiasmados por esta oportunidad.
También visitaremos la capital, Berlín, en la cual, según entiendo, ha
habido tremendos cambios desde la reunificación de Alemania. Espero darles
los detalles sobre nuestro viaje en el próximo “Informe de Actualización
de la Oficina Central.”
Es difícil creerlo, pero esta será la última
carta que les escribo antes de la Fiesta de Tabernáculos. El Día del
Trabajo (en los Estados Unidos) ya pasó, y los niños han regresado a la
escuela, lo cual significa que los Días Santos no están muy lejos. Norma y
yo viajaremos a Inglaterra este año, algo que esperamos con alegría. Estoy
seguro de que todos se sienten entusiasmados respecto al sitio a donde van
a asistir, ya sea que esté cerca o lejos. En realidad, no importa a qué
sitio de la Fiesta va uno a asistir, porque la presencia de Dios estará en
todos estos sitios (Deuteronomio 14:22-27). ¿No es eso precisamente
de lo que trata la Fiesta de Tabernáculos? No tiene que ver principalmente
con lugares exóticos, parques de diversiones o paseos por autobús. La
Fiesta es en primer lugar la oportunidad de convivir y fortalecer nuestra
relación con nuestro Padre, con Jesucristo y unos con otros (1 Juan 1:3).
La Fiesta también tiene que ver con reavivar el fuego de nuestra visión
del plan de Dios y el papel que Él quiere que desempeñemos en ese
propósito en el futuro. Tiene que ver con reavivar nuestro ferviente deseo
de esforzarnos por entrar en el Reino de Dios.
¿Estamos centrados en el verdadero
propósito de la vida física que se nos ha concedido? ¿Nos motiva el
propósito por el cual Dios nos ha llamado ahora a formar parte de
Su familia? Hace pocos días recibimos una carta inspiradora aquí en la
oficina de un colaborador que reconoce con claridad la necesidad de vivir
el camino de Dios y estar en los negocios de nuestro Padre. Me gustaría
compartir algunos extractos de esta carta con ustedes.
… me he beneficiado enormemente de su
literatura porque ustedes enfatizan la voluntad de Dios y la manera como
debo vivir mi vida. El camino de Dios es el único camino que debemos
seguir para poder ser bendecidos por Él con dones espirituales...
En junio pasado yo fui elegido como Oficial
de Entrenamiento Sobresaliente del Año... No obstante, yo no soy un
oficial de entrenamiento sobresaliente debido a mis habilidades. Es debido
a que Dios y el Rey de Reyes, el Mesías quien dio Su vida por nosotros, me
dio este don. Por esta razón yo no pienso que este título me pertenezca,
sino realmente pertenece a nuestro Creador y Padre Celestial...
Creo firmemente que estamos viviendo en los
últimos días... La única esperanza que tenemos es creer en Dios y en Su
Hijo Jesucristo... Yo tengo cinco títulos académicos y todos ellos son
técnicos. No obstante, estoy plenamente convencido de que la tecnología y
las soluciones tecnológicas no van a resolver nuestros problemas.
Confiamos en la tecnología para las soluciones en lugar de confiar en
nuestro Creador porque Satanás quiere que así lo hagamos. Nos hemos
olvidado de nuestro Creador y ponemos nuestra confianza en el materialismo
y en la tecnología. Verdaderamente, el Dios de Abraham ha bendecido esta
nación abundantemente con bienes materiales y gran progreso tecnológico.
No obstante, nos hemos olvidado de nuestro Creador y nos hemos desviado
totalmente de Sus caminos que están escritos en Su Santo Libro, la
Biblia.
Muchos de nosotros aceptamos la vida de
placer y pecado. Aún las instituciones que profesan ser Cristianas se
están inventando sus propias versiones de Cristianismo. Es muy
desalentador ver que iglesias Cristianas elevan a posiciones de liderazgo
a individuos que no viven una vida moral. Hoy en día, la humanidad se
comporta peor que los habitantes de Sodoma y Gomorra. A menos que nos
arrepintamos, nuestro futuro como nación es oscuro.
La Iglesia de Dios Unida, a través de su
literatura y ejemplo, hace su parte para que nuestra nación pecadora
cambie sus caminos de vida y no coseche la ira de Dios. Su misión es santa
y necesita ser apoyada...
Prosigan con su labor. Continúen llevando al
mundo las gratas noticias del venidero Reino de Dios y la destrucción de
la influencia del diablo quien [ha estado] engañando a la humanidad
durante 6,000 años desde la creación de Adán y Eva.
Es fácil pensar de este mundo como la
“realidad.” Todos nosotros tenemos una vida muy ocupada, que cada vez nos
exige más de nuestro tiempo, energías y pensamiento. Tan maravillosas como
puedan ser nuestras actividades diarias, ¿porqué las llevamos a cabo? Como
la carta de arriba nos recuerda, nuestras vidas hoy en día son para
prepararnos para nuestro futuro en el Reino de Dios y anunciar y promover
el mensaje del Reino de Dios, lo cual nos motiva a actuar ahora.
Una vez más tendremos la oportunidad de vislumbrar el cuadro de la vida
real de la venidera realidad que reemplazará este mundo temporal y
moribundo.
En Apocalipsis 3 leemos lo siguiente: “Yo
conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la
cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi
palabra, y no has negado mi nombre... Por cuanto has guardado la palabra
de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de
venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.
He aquí, yo vengo pronto; reten lo que tienes, para que ninguno tome tu
corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y
nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el
nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del
cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo” (vers. 8, 10-12).
Satanás tiene muchas armas en el arsenal que
él usa contra nosotros. Dos de las más importantes de esta era son los
afanes de este mundo (Mateo 13:22) y el quebrantamiento o agotamiento
(Daniel 7:25). Es interesante anotar que una de las promesas del Reino de
Dios es descanso y paz. Necesitamos recordar que la Fiesta de Tabernáculos
también debe servirnos como fuente de descanso y paz y para reorientar
nuestras mentes y nuevamente comprometernos a buscar el Reino de Dios con
nuestras acciones. Nuestra fuerza es limitada, pero la de Dios no la es.
Con la ayuda de Dios podemos enfrentar todos los retos y podemos pasar a
través de las puertas que Él nos abre, guardando Su Palabra y no
permitiendo que nadie nos despoje de lo que Dios nos ha prometido.
Con esto en mente, celebremos esta temporada
de fiestas con la firme determinación de vencer y renovarnos
espiritualmente en nuestro caminar con Dios. Tengamos una Fiesta llena de
la visión del Reino de Dios. Permitamos que nuestras mentes se llenen de
las promesas que Dios nos ha dado, y del gozo espiritual en el Espíritu
Santo que estas promesas conllevan. Permitámonos crear un anticipo del
Reino de Dios a través de un espíritu de servicio, de altruismo, de
bondad, de generosidad y humildad.
Les deseamos a todos ustedes que Dios los
bendiga abundantemente y sean revitalizados y renovados espiritualmente a
medida que celebran la Fiesta de Trompetas, el Día de Expiación, la Fiesta
de Tabernáculos y el Último Gran Día.
Al servicio de Cristo,
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