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Queridos Hermanos:
¡Damas
y caballeros, lo atrapamos!” declaró el administrador de la
coalición -- L. Paul Bremer al mundo el pasado domingo. Con
estas dramáticas palabras, millones de personas recibieron la
noticia de la captura de Saddam Hussein. Saddam era un tirano,
un terrorista, un sádico y un asesino. Él había atormentado y
esclavizado a su propio pueblo durante décadas. A pesar de que
las fuerzas norteamericanas le habían quitado el poder, su
pueblo todavía le temía. Mientras Saddam estuviera libre,
existía el temor de que de alguna manera él podría regresar y
continuar su gobierno de terror.
Podemos extraer muchos
paralelos de este histórico evento y futuras profecías. Mientras
Satanás y sus demonios estén libres para merodear por la tierra
e influenciar a los pobladores del mundo, la humanidad está en
esclavitud bajo el archí terrorista. El diablo ha aterrorizado a
la humanidad durante los últimos 6,000 años. Las Escrituras
revelan que él ha influido en la perspectiva espiritual, mental,
emocional y física de la raza humana. Noten algunas de las
características descriptivas de Satanás. Él tienta, posee,
engaña, ciega, miente, atormenta, destruye, difama, acusa,
desvía, blasfema, aflige, devora, asesina, peca y vive en
oscuridad. Él es mentiroso, orgulloso, corrupto, un adversario,
el enemigo, lleno de violencia, etc. Como revela Efesios 6, él
es el gobernador invisible de este mundo. Él ha inspirado en
gran parte la guerra, la violencia y decadencia que han
caracterizado a la humanidad a través de la historia. Él ha
influenciado todas las religiones e instituciones de este
mundo—él ha cegado y engañado a toda la humanidad (2 Corintios
4:4; Apocalipsis 12:9). La sociedad ha sido oprimida y
aterrorizada por Satanás.
Los Días Santos de otoño
nos dan la secuencia de los eventos proféticos que tendrán lugar
en el tiempo del fin. La Fiesta de Trompetas representa la
intervención de Cristo en los asuntos del hombre y la primera
resurrección. La secuencia continúa con el Día de Expiación, el
cual representa el momento en que el diablo y sus secuaces son
arrojados al abismo. Saddam fue hallado escondido en un “agujero
de araña” en la tierra. Satanás será encerrado en un abismo por
mil años (Apocalipsis 20:1-3). La humanidad será liberada del
terrorista y su control. ¿Pueden ustedes imaginarse que un día
Jesucristo les dirá a los santos resucitados, “¡Lo atrapamos!”—o
algo por el estilo? ¡Qué “buenas noticias!”
A medida que el gobierno
de Dios se extienda sobre toda la tierra, un dictador tras otro
será despojado de su autoridad y control. Sus ciudadanos ya no
tendrán que temblar y tener miedo delante de ellos. Los
gobiernos serán quitados de las manos de hombres y serán dados a
la familia de Dios. Noten ustedes la manera cómo Cristo y los
santos gobernarán: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por
cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a
pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a
poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año
agradable del Señor” (Lucas 4:18-19), énfasis mío.). Llegará el
día en que naciones enteras se regocijarán y danzarán en las
calles debido al fin de la opresión y el terrorismo.
Tales profecías también
muestran una importante “estrategia” en la planeación de Dios:
La bondad y la justicia no pueden ser completamente exitosas
hasta que el mal y el pecado sean removidos. Cuando regrese
Cristo, Él vendrá a la tierra con los ejércitos del cielo,
pisando “el lagar del vino del furor y de la ira del Dios
Todopoderoso” (Apocalipsis 19:15). La rebelión y el mal deben
ser—y serán—derrotados completamente antes de que empiece el
nuevo mundo de mañana.
Creo que estos acontecimientos nos
ayudan a ver la necesidad de predicar un mensaje de esperanza al
mundo—el evangelio del Reino de Dios. Hay en el horizonte
algunas posibilidades alentadoras para la predicación del
evangelio. A principios de este mes, el Consejo y la
administración tomaron algunas medidas en ciertas áreas
específicas.
Como probablemente se
dieron cuenta por los “Informes de la Reunión del Consejo” de
agosto y diciembre, tenemos planes (si los futuros presupuestos
lo permiten) de empezar a construir un estudio de video aquí en
la oficina central para la filmación de programas de televisión
y videos educacionales. Debido a los avances de la tecnología,
el costo de hacer esto ha bajado considerablemente en los
últimos 10 a 20 años, por lo que es una oportunidad viable para
la Iglesia. Durante los dos próximos años, tenemos planes de
asignar fondos para este fin.
Entonces surge la
pregunta: “¿Dónde se mostrarán estos programas?” Un medio
inmediato para nuestros programas de video es nuestro sitio de
Internet. Ustedes probablemente han visitado sitios de Internet
que ofrecen programas de video o mensajes grabados cortos (o más
largos). Una vez que produzcamos los programas, podremos
ponerlos en nuestro sitio de Internet donde pueden ser vistos
las 24 horas del día, siete días a la semana. También podemos
ofrecer a diario comentarios cortos sobre temas noticiosos
críticos, mostrando cómo se relacionan con la Biblia. Si llega
la convergencia del Internet y la televisión, estos programas
también podrían ser vistos por televisión—pero a un costo muy
pequeño para la Iglesia.
Desde luego,
probablemente también continuaremos usando las estaciones de TV
por cable, como lo hemos estado haciendo durante varios años con
los programas de televisión Tomorrow [“Mañana”]
(producido en Pórtland, Oregon) y Good News [“Buenas
Noticias”] (producido en Beloit, Wisconsin.). Según nos sea
posible económicamente, también investigaremos el uso de la
televisión comercial. Para poder aprovechar estas oportunidades,
necesitamos programación adicional de alta calidad. Así, el plan
de construir un estudio y formar un equipo para hacer programas
de calidad que podamos transmitir por TV, será otra herramienta
para predicar el evangelio al mundo.
Espero que también hayan
podido leer el artículo que apareció en el número de diciembre
de 2003 de United News [“Noticias de Unida”] acerca de la
nueva literatura que Unida está publicando para las personas
nuevas. El departamento de Medios de Comunicación está
trabajando muy duro para mejorar los instrumentos que tenemos
para la predicación del evangelio, con el fin de llegar a la
gente de acuerdo a su nivel de entendimiento (1 Corintios
9:19-22). Otro paso que tomaremos en esta dirección es refinar
el enfoque de Las Buenas Noticias para que sea una
publicación especialmente dirigida al público en general, para
llegar a la gente “dónde ellos están”. Si bien los miembros aún
considerarán los artículos de Las Buenas Noticias
educativos e inspiradores, el contenido y estilo de los
artículos estará dirigido principalmente al público.
Relacionado con este
proyecto está nuestro compromiso de usar United News
[“Noticias de Unida”] aún más como una publicación para educar e
inspirar más a los miembros en su crecimiento espiritual.
Artículos doctrinales que requieren un entendimiento más
profundo aparecerán principalmente en El Comunicado en
vez de Las Buenas Noticias. El departamento de Medios de
Comunicación estudiará la forma de llevar a cabo esto de la
mejor manera posible. No obstante, ya hay un caudal de valiosos
artículos en El Comunicado, y espero que ustedes tomen
tiempo para leerlos.
Hablando de educación,
también planeamos revisar nuestras iniciativas educativas y
considerar de nuevo los recursos que tenemos disponibles para
“preparar un pueblo”—es decir, cómo estamos proveyendo alimento
espiritual para nuestros hermanos. Hacia finales de marzo,
tendremos una serie de reuniones en la oficina central para
analizar los esfuerzos que estamos realizando en cuatro áreas de
educación—jóvenes, general, ministerial y educación
especializada. Una meta de estas reuniones es encontrar una
mejor manera de coordinar nuestros esfuerzos, de tal manera que
tengamos un enfoque sistemático para proveer programas y
material para todas las edades. Queremos ser más efectivos y
eficientes, sin duplicar los esfuerzos innecesariamente. Nos
proponemos discutir las diferentes herramientas que estamos
usando actualmente para la enseñanza. Queremos establecer metas
y desarrollar planes para lograrlas. De nuevo, sobre todo,
queremos tener continuidad en nuestro enfoque.
Desde luego, quiero
enfatizar que el hecho de revisar periódicamente lo que estamos
haciendo, no significa que los individuos involucrados en esas
áreas no hayan hecho un buen trabajo. Sí lo han hecho, y yo creo
que Dios ha bendecido esos esfuerzos. No obstante, siempre
queremos buscar la forma de cumplir mejor nuestra misión de ir
al mundo con el evangelio y preparar un pueblo para Dios.
Agradarle a Él es nuestra más alta prioridad.
Para terminar, creo que
ustedes encontrarán muy interesante el número de Enero-Febrero
de Las Buenas Noticias. Este es la edición 50ava de
Las Buenas Noticias—una marca trascendental para nuestra
corta historia. El énfasis de este número está en los cuatro
jinetes de Apocalipsis 6. En la portada ustedes encontrarán un
nuevo diseño que hemos creado específicamente para nuestro
uso—ahora y para futuras publicaciones.
Al servicio de Cristo, |